martes, 27 de octubre de 2009
Es momento de unidad de todas las fuerzas progresistas: AMLO
México, Distrito Federal
Lunes 26 de octubre de 2009
* Discurso de Andrés Manuel López Obrador, presidente legítimo de México, en la asamblea del Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular y en apoyo a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), frente al Senado de la República
Amigas y amigos:
Gracias por su apoyo y respaldo. Como siempre, gracias de todo corazón.
Cada vez es más claro que en México un puñado de potentados domina con arrogancia y cinismo.
Tengamos presente que la actual oligarquía nació del pillaje, se conformó con el saqueo de bienes de la nación y del pueblo. Ninguno de sus integrantes ha hecho fortuna con imaginación, trabajo y de conformidad con la ley. Casi todos se han enriquecido en los últimos 20 años, al amparo del poder público. No se trata, en sentido estricto, de empresarios con tradición, con vocación productiva y dimensión social, sino más bien de traficantes de influencias, de delincuentes de cuello blanco.
Esto explica en mucho su arrogancia y su ambición desmedida de poder. Por eso han secuestrado a las instituciones constitucionales; tienen como empleado a Felipe Calderón; mandan en el PRI y en el PAN, y son dueños o controlan los principales medios de comunicación.
Este es el principal problema de México: Hay una mafia insaciable, enferma de codicia, dispuesta ha imponerse a costa del sufrimiento del pueblo y a conspirar contra la paz pública y la estabilidad social.
Sólo así se explica que, en plena decadencia, cuando se está hundiendo el país, se empeñen en mantener su política antipopular y entreguista. Sin aceptar ninguna responsabilidad en la tragedia nacional están exigiendo mayores sacrificios al pueblo.
Con saña imponen a todos más contribuciones, cuando ellos, el año pasado, obtuvieron ingresos por 5 billones de pesos, la mitad del Producto Interno Bruto, la mitad de toda la riqueza que se generó el año pasado en nuestro país, y sólo pagaron el 1.7 por ciento de Impuesto Sobre la Renta.
¿Dónde está su honorabilidad, dónde está su compromiso con México, dónde está su buena fe? Cuánta razón tenía Hidalgo cuando decía que el único dios de los opresores era el dinero.
Es lamentable ver a Calderón hecho un guiñapo, obedeciendo fielmente a esta camarilla. Escucharlo decir que quiere ayudar a los pobres aumentando impuestos. Lo cierto es que da pena ajena cada vez que abre la boca.
Recientemente, se atrevió a sostener que el golpe a la empresa pública Luz y Fuerza del Centro se debió a la ineficiencia de los trabajadores, que por culpa de ellos se dejaron de crear 100 mil empleos en la región centro del país, cuando todos sabemos que el propósito es seguir entregando la industria eléctrica a particulares, nacionales y extranjeros.
Y qué decir de Peña Nieto, que al día siguiente o a los dos días de la infamia contra los trabajadores del SME, salió a respaldar a Calderón y, junto con otros gobernadores, apoya abiertamente el aumento de impuestos, de las gasolinas, el diesel, el gas y la luz, porque además de congraciarse con la oligarquía, se quedarán con una parte importante del botín.
Las Cámaras de Diputados y Senadores están convertidas en un mercado de intereses y componendas. Es todo un espectáculo observar cómo diputados del PRI y del PAN aprueban aumentos de impuestos, cuando hasta hace unos meses, en sus campañas políticas, de manera cínica, prometían a sus electores exactamente lo contrario.
Llama la atención ver maniobrar al senador Manlio Fabio Beltrones, fingiendo, tratando de engañar que es opositor al paquete económico, cuando en realidad lo que busca es defender los privilegios fiscales del pequeño grupo de potentados del país.
Y por si fuera poco, es patético el sometimiento y la vileza que prevalece en la mayoría de los medios de comunicación. Baste decir que 15 días antes de la desaparición injusta e ilegal de Luz y Fuerza, un lunes, iniciando la semana, casi todos los columnistas y conductores de radio y televisión, alineados y por consigna, empezaron a preparar el terreno para tratar de justificar el golpe al SME.
Algunos, rasgándose las vestiduras, llegaron a cuestionar que había trabajadores que ganaban hasta 8 mil pesos al mes, cuando la pregunta obligada sería: ¿Y cuánto les pagan a ellos? Por cierto, sería conveniente que lo hicieran público, porque hay algunos que obtienen más que los diputados, que los senadores, que los magistrados y hasta más que los ministros de la Corte, que reciben 600 mil pesos mensuales.
En fin, amigas y amigos, son tiempos de canallas, pero no venimos sólo a hablar de eso. Venimos a defender al pueblo y a la nación. Venimos a oponernos a los aumentos de impuestos y a la injusticia cometida contra los 44 mil trabajadores del SME. Este es un acto de resistencia civil pacífica.
Les recuerdo que el 13 de octubre presentamos, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, en tiempo y forma, dos proyectos de decreto para enfrentar la crisis de las finanzas públicas sin aumentar impuestos, combustibles y sin endeudar al país.
Aquí repito, el gobierno sostiene que hay un déficit o faltante de 360 mil millones de pesos y nosotros proponemos que se apruebe una ley de austeridad republicana, que ya se presentó para ahorrar 200 mil millones de pesos y que se lleve a cabo una reforma legal para abolir los privilegios fiscales de los potentados, con lo cual se obtendrían 300 mil millones de pesos. Es decir, con estas dos medidas se generarían 500 mil millones de pesos.
De esta manera, no sólo se resolvería el problema de las finanzas públicas, sino que habrían disponibles 140 mil millones de pesos para fortalecer a pequeñas y medianas empresas, proteger el empleo, apoyar al campo y garantizar el derecho del pueblo a la educación, la salud y al bienestar.
El día de hoy –como aquí lo informó el senador Monreal— me reuní con senadores de los tres partidos del Frente Amplio Progresista y les pedí, a nombre de nuestro movimiento, que se promueva la aprobación de estas dos iniciativas, antes de votar la Ley de Ingresos y otros proyectos fiscales enviados por la Cámara de Diputados.
Les expresé a nuestros senadores que es falsa la afirmación de que “no hay de otra”, esa cantaleta que usan cada vez que cometen una fechoría. Claro que sí hay de otra. Existe nuestra propuesta que es viable y justa.
Asimismo, les insistí a nuestros senadores, de manera respetuosa, que no aprobaran el aumento al IVA, a los servicios de telecomunicaciones, a los depósitos en efectivo y que no aprobaran el aumento al Impuesto Sobre la Renta, que afecta más a quienes ganan de 6 mil a 50 mil pesos mensuales, que les afecta más, porque están queriendo aumentar el ISR de 28 a 30 por ciento.
Pero el que obtiene de 6 mil 400 a 50 mil, va a tener que pagar en promedio 7.5 por ciento más de Impuesto Sobre la Renta. Hasta en esto hay regresividad.
Tampoco considero deben aceptar el alza del 17 por ciento en promedio a las gasolinas, el diesel, el gas y la luz, ni aceptar el aumento del déficit público.
Aquí abro un paréntesis para expresar mi reconocimiento a nuestros diputados del movimiento que actuaron de manera consecuente la semana pasada. Estoy seguro que de la misma forma van a actuar nuestros senadores.
Se trata de un asunto de gran trascendencia para la vida pública del país. Es inaceptable que por mantener privilegios de la alta burocracia y de los potentados, se decida exprimir aún más al pueblo y se siga endeudando al país.
Sólo recuerdo que un mayor déficit público es sinónimo de más endeudamiento, porque hablan de déficit público y mucha gente no sabe a ciencia cierta de que se trata. Recuerden ustedes que cada vez que escuchen que va a aumentar el déficit público, es que van a contratar más deuda, que van a endeudar más al país, con todos sus inconvenientes que esto significa.
Si aumentan el déficit público hay el riesgo de que baje la calificación crediticia del país, que se eleve el pago por el servicio del financiamiento y, desde luego con esta medida, se continúe hipotecando el futuro de los mexicanos.
Es el momento de iniciar, desde el Senado, un debate nacional sobre los privilegios de las cúpulas del poder económico y del poder político en México. Debe saberse por qué los altos funcionarios públicos de nuestro país ganan más que en otras partes del mundo.
Es obligado que con argumentos se explique por qué un trabajador asalariado, un profesionista, un integrante de la clase media, un pequeño o mediano empresario y comerciante, paga en proporción a sus ingresos, hasta 1,500 por ciento más de Impuesto sobre la Renta que los más grandes empresarios y banqueros del país.
Hagamos valer como ciudadanos nuestro derecho a la información. Exijamos que se transparente todo lo relacionado con el pago de impuestos. Tenemos que oponernos a la violación del principio de progresividad que establece el artículo 31 de nuestra Constitución.
Amigas y amigos:
Aquí reitero, al mismo tiempo, nuestro apoyo firme y decidido a los trabajadores electricistas. Es injusto y es inhumano lo que les están haciendo.
Nada más es cosa de pensar cómo se atreven en épocas de crisis, cuando no hay trabajo, despedir a 44 mil trabajadores. Dijo hace unos días el pelele de Calderón que no tenía problemas de conciencia. Si es así, realmente estamos frente a una persona que no tiene sentimientos, porque nadie podría tener tranquila su conciencia tomando una decisión de dejar sin trabajo en estos momentos a 44 mil trabajadores.
He estado pendiente desde Oaxaca. Estoy recorriendo todos los municipios de usos y costumbre y he estado leyendo las crónicas en los periódicos, sobre todo en el único periódico que realmente defiende al pueblo y defiende a los trabajadores.
Me conmovió leer hace unos días que una trabajadora del SME, obligada por las circunstancias, porque es una canallada lo que están haciendo, fue a cobrar su liquidación. Cuando le entregaron su liquidación, lloraba diciendo qué cómo les hacían eso. Y esto es lo que duele en estos momentos, en esta situación por la cual atraviesan los electricistas y sus familias.
Por eso, todo nuestro apoyo a los trabajadores del SME.
No podemos nosotros, lo dijo la vez pasada, reemplazar a la dirección del SME en la toma de decisiones, en qué hacer ante esta situación. Nosotros vamos a seguir actuando bajo la conducción de los dirigentes del SME. Vamos a seguir apoyando sin protagonismos, pero con efectividad.
Continuaremos participando en todas las movilizaciones y acciones de resistencia civil pacífica que ellos convoquen. Y ya iniciamos la campaña de acopio de víveres para apoyar, en todo lo que podamos, a sus familias.
No olvidemos: La defensa del SME es la defensa de los derechos del pueblo. Es defender las conquistas de todos los trabajadores, de los campesinos, de los indígenas, de los estudiantes, de las clases medias y de los sectores más pobres del país. Si no hacemos nada por ellos, la oligarquía no se detendrá, con soberbia y autoritarismo, irá por más y contra todos.
Por eso es momento de unidad de todas las fuerzas progresista del país. Unidad del movimiento campesino, del movimiento obrero, del movimiento ciudadano, todos juntos para parar esta ofensiva y lograr la derogación de ese decreto ilegal e inconstitucional.
¿Aceptan la propuesta del SME de unirnos?
La Comisión de Enlace de nuestro movimiento con los dirigentes del SME ya nos ha informado. Aquí informó Jesús Martín del Campo de los acuerdos y tareas. Vamos a darle seguimiento a todo este acuerdo de defender los derechos de los trabajadores electricistas.
Amigas y amigos:
En estos momentos definitorios, y esto hay que tenerlo muy presente, aunque tengamos el corazón caliente, debemos actuar con la cabeza fría. Una cosa es resistir con firmeza y otra es caer en la trampa de la violencia.
Nada de provocación, como ustedes lo saben y lo dicen. Eso es lo que quisieran. Tenemos que darle la vuelta, no es un asunto que se tanga que resolver enfrentando a la policía o al Ejército. Este es un asunto que se tiene que resolver con la movilización ciudadana y con la resistencia civil pacífica.
Lo que quisieran nuestros adversarios es que perdiéramos la cabeza, no lo van a conseguir. Nosotros tenemos la razón y la razón siempre triunfa. La justicia tarda, pero llega.
Lo importante, y hay muchos ejemplos en la historia. Miren, cuántas lecciones nos dejó el mejor presidente que ha habido en la historia de nuestro país, Benito Juárez. Una de esas elecciones tiene que ver con la perseverancia y la terquedad en la defensa de los ideales, de los principios y de las causas que se defienden.
Lo importante es la perseverancia y la terquedad. Lo importante es no cansarnos y, mucho menos, claudicar. Estemos atentos y pendientes a cualquier llamado. Sigamos respaldando a nuestros legisladores, a los senadores y cuando regrese de nuevo el proyecto, que espero se modifique en el Senado, cuando regrese a la Cámara de Diputados, de nueva cuenta, estoy seguro que ahí van a estar, de pié, en lucha, con argumentos nuestros diputados, defendiendo al pueblo y defendiendo a la nación.
Esto todavía no termina. Acudamos al llamado que nos hagan los dirigentes del SME. Sigamos defendiendo al pueblo y a la nación, pero no dejemos de hacer trabajo de orientación, trabajo de concientización y organización.
Ahí está la clave, hay que orienta, hay organizar al pueblo, para derrotar a la oligarquía en el terreno político, de manera pacífica, hasta construir un gobierno verdaderamente democrático, un gobierno del pueblo y para el pueblo, para que entonces las riquezas de México y el fruto del trabajo del pueblo se distribuya con justicia, alcance a todos, haya bienestar en nuestro país y se garantice la felicidad que merece nuestro pueblo.
Ese es el propósito principal: la transformación de la vida pública de México. No olvidemos ese objetivo superior, queremos la transformación de la vida pública del país.
Y, repito, ha habido en la historia de México tres grandes transformaciones: la Independencia, la Reforma y la Revolución y nosotros queremos llevar a cabo la cuarta transformación de la vida pública de nuestro país.
No es esta lucha nada más para ocupar cargos públicos. Entendemos que la política es hacer historia y a eso estamos convocados. Ese es el propósito que tenemos.
Dirán algunos que es utópico, que es un sueño, pero los sueños de las mujeres y de los hombres de hoy, van a ser las realidades del mañana.
Tenemos que salvar a México, tenemos que liberar a nuestro pueblo de la opresión.
¡Viva la resistencia civil pacífica!
¡Viva los trabajadores electricistas!
¡Viva el SME!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!
domingo, 26 de octubre de 2008
ISA Servicio informativo núm. 562
Ciudad de México, 26 de octubre de 2008
Servicio informativo núm. 562
http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com
CONVOCA LÓPEZ OBRADOR A UNIR LA LUCHA EN DEFENSA DEL PETRÓLEO CON LA DEFENSA DE LA ECONOMÍA POPULAR. REITERA LLAMADO A ACCIONES DE RESISTENCIA CIVIL PACÍFICA EL MARTES
Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, ante brigadistas del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, en el Monumento a la Revolución el 26 de octubre de 2008.
Amigas y amigos:
Muchas gracias por estar presentes en esta asamblea. Muchas gracias por mantener sus convicciones y la disposición de luchar por causas justas. Muchas gracias a todas, a todos, brigadistas, ciudadanos, mujeres y hombres de todos los estados del país hoy presentes.
Como hemos venido diciendo, y todos sabemos, estamos librando la lucha por la defensa del petróleo en medio de una tremenda crisis económica y de descomposición social. De modo que en estos momentos aciagos, lo primero es tener claridad de lo que está pasando, para evitar que por la fatiga y el bombardeo en nuestra contra, en los medios de comunicación, nos precipitemos, tomemos decisiones equivocadas y cometamos errores.
En primer término, es indispensable saber cómo se originó esta crisis económica. Como lo hemos dicho en otras ocasiones, la crisis de México viene de tiempo atrás, pero se ha profundizado desde el inicio de la década de los ochenta, cuando un grupo de potentados, sintiéndose dueños del mundo, ordenó a sus técnicos y a sus políticos diseñar y aplicar un modelo que le permitiera apoderarse por completo de los Estados nacionales, de los recursos naturales y de los bienes de la inmensa mayoría de los seres humanos.
Para ello, los ideólogos de la derecha inventaron una serie de recetas y recomendaciones que, machaconamente, con el apoyo de los medios de comunicación, fueron imponiendo en la mente de millones de personas para tratar de justificar su política de pillaje. Así, divulgaron y convirtieron en dogma criterios tan absurdos como el de imponer la dictadura del mercado; proclamar el fin de la historia; la desregulación por completo de la economía y del sistema financiero; la privatización como panacea; la utilización del Estado sólo para proteger y rescatar a las minorías privilegiadas y la contención salarial y la cancelación de la seguridad social.
También postulaban, y siguen sosteniendo, que el nacionalismo económico es una expresión retrógrada que debía desaparecer; que la soberanía nacional es un concepto caduco que estaba superado y en vías de disolución; que los potentados y los tecnócratas no son corruptos; que el capital internacional es la solución; que debía predominar lo económico sobre lo político y lo social; que debían bajarse los impuestos a los de arriba y cobrar más a los de abajo; que el Estado abandonara su responsabilidad social y que si le iba muy bien a los de arriba, les iría bien a los de abajo; que si llovía fuerte arriba, goteaba abajo, como si la riqueza —como lo hemos dicho en otras ocasiones— en sí misma fuese permeable o contagiosa.
Con todos estos llamados “paradigmas”, que no son más que una retacería de mentiras sin fundamento teórico ni científico, los barones del dinero y sus ideólogos llegaron a imponer el orden del día, la agenda, las llamadas “reformas estructurales”, los marcos legales y las políticas de los gobiernos, haciendo a un lado o sometiendo a los poderes públicos nacionales e internacionales.
En el caso de México, estas políticas fueron secundadas y llevadas a la práctica por un grupo de traficantes de influencias, especuladores, banqueros y políticos corruptos. Aquí no sólo se adoptaron todos estos dogmas de manera ortodoxa, sino que se utilizaron como parapeto para llevar a cabo el peor saqueo de las riquezas y de los bienes de la nación que se haya registrado en toda la historia de nuestro país. A esta política de pillaje se debe la actual tragedia nacional. El saldo ha sido devastador.
Hoy, México es un país en ruinas cuyo extraordinario pueblo ha sido condenado a la supervivencia. Ya no hay movilidad social y ahora, para salir adelante, sólo han dejado el camino de la migración. Millones de familias están padeciendo por falta de empleo o porque sus ingresos no les alcanzan para lo más indispensable. A los jóvenes se les ha cancelado el futuro, pues son rechazados en las universidades públicas y no tienen para pagar las cuotas de las universidades privadas; tampoco tienen trabajo, por lo que se les orilla a migrar o a tomar el camino de las conductas antisociales.
Muchos mexicanos viven hacinados, enfermos y sin seguridad social. Las colonias exclusivas donde viven los potentados, los centros turísticos, las plazas comerciales y un corto etcétera, no son más que islotes en un océano de marginación y pobreza. Y, desde luego, los responsables de toda esta infamia tienen nombre y apellido. Baste un ejemplo: en 1992, Carlos Salinas de Gortari, en pleno auge privatizador, decidió modificar una ley secundaria para permitir la participación de particulares, nacionales y extranjeros, en la generación de la energía eléctrica que, de acuerdo con el artículo 27 de la Constitución, es una actividad reservada en exclusiva al Estado mexicano.
Es decir, están violando la Constitución. También, en ese mismo año, con la idea de privatizar la industria petrolera, Salinas dividió a Pemex en cuatro subsidiarias; una de ellas, la de Gas y Petroquímica Básica. Hoy, por esa reforma, la Comisión Federal de Electricidad está comprando a empresas privadas, a precios elevadísimos, 40 por ciento de la energía eléctrica que consumimos.
Y todo esto, al final, lo paga el pueblo por partida doble; o sea, se subsidia con dinero del presupuesto a estas empresas privadas y, al mismo tiempo, se cobran altas tarifas de luz a los consumidores. Nada más en lo que va del año, los recibos han aumentado 100 por ciento.
Pero, ¿quiénes son los que se benefician de este jugoso negocio? Los grandes empresarios y los políticos corruptos. Tengo pruebas, que voy a entregar ahora, de cómo el principal asesor de Carlos Salinas de Gortari, José Córdoba Montoya, y Claudio X. González, también salinista y actual presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, están asociados en una empresa que le vende energía a la Comisión Federal de Electricidad, y mantienen contratos con Pemex Gas y Petroquímica Básica.
Imagínense cuánta podredumbre y cuánta inmoralidad hay en todo esto, si en el gobierno de Salinas se hizo la reforma para privatizar la industria eléctrica y ahora, el que era jefe de su oficina y principal asesor, es empresario del sector energético. Y esa es la situación imperante, así está el asunto de Calderón, Mouriño, Elías Ayub y de otros más. Este es el mal que más aqueja a la nación. Esto es lo que está detrás de la privatización de Pemex. Esta corrupción es lo que más ha generado desigualdad social y ha hundido al país.
Y por eso, precisamente, es que estamos padeciendo más de la cuenta ante el derrumbe del modelo económico neoliberal. Todo esto que, desgraciadamente, está pasando, lo advertimos desde la campaña por la Presidencia. Dijimos, una y otra vez, que había que cambiar la política económica neoliberal, abolir los privilegios y cortar de tajo con la corrupción. Que el principal objetivo del gobierno debía ser impulsar las actividades productivas, crear empleos y garantizar el bienestar del pueblo.
Sin embargo, después del fraude y de la imposición de un pelele en la Presidencia, este grupo ha seguido dominando. A pesar del rotundo fracaso de las políticas neoliberales y del daño que están causando a la mayoría del pueblo y a la nación, siguen aferrados a lo mismo y no están dispuestos a ceder en nada, aunque terminen de destruir a México.
No quieren aceptar que procurar el crecimiento económico de unos pocos con el sacrificio y la miseria de otros muchos no sólo produce una monstruosa desigualdad económica y social, sino que desata la inseguridad y la violencia e impide la gobernabilidad democrática. Por eso, no podemos claudicar y tenemos el ineludible deber de seguir gobernando desde la sociedad, en defensa del pueblo y de la nación.
Hacia adelante, yo les propongo que unamos, estrechamente, la defensa de la economía popular con la defensa del petróleo. Las dos cosas. Con una mano defendamos y protejamos a nuestro pueblo, para que no sufra tanto con esta crisis económica y, con la otra mano, sigamos defendiendo el petróleo. Esa es la propuesta.
Tengamos presente que la devaluación del peso y la actual crisis económica y financiera ya ha provocado, en sólo 30 días, la pérdida de 25 por ciento de los ingresos y de los bienes de la mayoría del pueblo de México. Tenemos que luchar para que se frene de inmediato este deterioro, porque desgraciadamente todo indica que las cosas van a empeorar. Tenemos, por eso, que frenar este deterioro en los niveles de vida de nuestro pueblo y lograr la recuperación de cuando menos lo perdido en los últimos tiempos, mediante la aplicación urgente de políticas económicas y presupuestales en beneficio del pueblo.
No podemos cruzarnos de brazos, no podemos aceptar pasivamente que, como ya lo están haciendo (con el uso de las reservas internacionales del país), se utilice al Estado sólo para rescatar a los de arriba; tampoco podemos permitir que el gobierno usurpador recurra a organismos financieros internacionales, al Fondo Monetario Internacional, para aplicar las recetas de siempre que, una y otra vez, han fracasado. Se trata de establecer un manejo de la crisis, aplicando un modelo propio que tenga como elementos fundamentales lo siguiente:
1. Evitar despidos de trabajadores y un mayor desempleo. Para este propósito, cualquier apoyo de crédito que dé el gobierno usurpador a las empresas debe estar condicionado a que no despidan trabajadores. Asimismo, se debe llevar a cabo un programa emergente de construcción de obras públicas para reactivar la economía y generar empleos.
2. Establecer el congelamiento de precios de los alimentos, impuestos y servicios y lograr la reducción del costo de los energéticos. Vamos a luchar para que se congelen los precios de la tortilla, pan, agua, leche, huevo, frijol, lenteja, arroz, aceite, carne de res, cerdo y pollo, café, azúcar, pastas para sopa, teléfono, transporte público, medicamentos, renta de viviendas, colegiaturas, predial y peajes de carreteras. Incluso, vamos a luchar porque deben bajar de inmediato el precio del petróleo, las gasolinas, el diesel, el gas y la energía eléctrica. En lo que va del año, ha habido 24 aumentos a la gasolina y cuando iniciaron esta escalada de aumentos lo que argumentaban, los del gobierno usurpador, era que estaba muy alto el precio del petróleo y que tenían que comprar gasolina también a precios elevados. Que por eso tenían que aumentar aquí el precio del diesel, de las gasolinas. Lo mismo sucedió con el gas y con la energía. Pero ahora esta bajando el precio del petróleo, de modo que de inmediato tienen que bajar los precios de estos energéticos. Recuerdo que en la campaña, cuando propuse, porque lo íbamos a llevar a la práctica, que íbamos a bajar los precios de las gasolinas, del gas y de la luz, el pelele de Calderón, de manera oportunista, engañando a la gente, como en muchas otras cosas, se comprometió a que él también iba a bajar los precios de las gasolinas, del gas y de la energía eléctrica. ¿Qué está haciendo? Exactamente lo contrario. Por eso no tiene autoridad moral ni autoridad política, porque no tiene palabra. Es un mequetrefe. Eso es lo que es Felipe Calderón.
3. Debe exigirse que el Estado intervenga de inmediato, esto es urgente, ya, para mañana, para frenar la caída de los ahorros o fondos de pensiones de los trabajadores que, de forma irresponsable, se colocaron en las Bolsas de Valores y que, con el derrumbe financiero, han perdido en estos últimos días de 20 a 30 por ciento de su valor. Estamos hablando de las pensiones con lo que van a vivir el día de mañana los trabajadores de México. Por eso se necesita proteger estos ahorros, con urgencia, para que no se sigan perdiendo en la Bolsa de Valores del país y posiblemente del extranjero. Es urgente evitar una mayor pérdida en el patrimonio de 39 millones de trabajadores y de la clase media. Vamos, nosotros, a estar atendiendo con urgencia este asunto. Vamos a hacer una propuesta muy concreta, pero ya, desde ahora, que escuche el gobierno usurpador que es urgente detener la caída, el deterioro, de los fondos de pensiones de los trabajadores mexicanos.
4. Que se aumente el presupuesto destinado al campo; que se establezcan precios de garantía y subsidios al fertilizante y a otros insumos. Debe garantizarse, en estas circunstancias de crisis, la autosuficiencia alimentaria y crear reservas de granos básicos.
5. Se debe establecer el Estado de Bienestar, otorgando becas a todos los estudiantes de preparatoria del país; aumentar el presupuesto a todas las universidades públicas; entregar pensiones alimentarias a todos los adultos mayores del país, así como apoyos a madres solteras y personas con discapacidad; se debe garantizar, en esta situación difícil, la atención médica y los medicamentos gratuitos a quienes no cuentan con seguridad social; también deben devolverse los ahorros a los ex braceros y debe cancelarse la llamada Alianza Educativa, que agrede al sector magisterial.
Estas medidas las tenemos que hacer valer, informando y orientando a la gente y exigiendo a los legisladores que, en el Presupuesto de 2009 que actualmente se está discutiendo en la Cámara de Diputados y que se tiene que aprobar antes del 15 de diciembre, se contemplen partidas y subsidios con este propósito.
Al mismo tiempo, exigiremos que se reduzca el gasto superfluo destinado a la alta burocracia, empezando por bajar a la mitad los sueldos de los altos funcionarios públicos, incluido el del presidente usurpador, los sueldos de los ministros de la Corte y los sueldos de los diputados y senadores. Sería ofensivo y un insulto más que, ante esta grave crisis económica, ni siquiera se tomara una medida de esta naturaleza.
Todo esto lo tenemos que respaldar con la movilización ciudadana; es decir, nuestras brigadas en defensa del petróleo también se ocuparán de la protección de la economía popular. Pero no sólo eso: tenemos que organizarnos para crear oficinas de orientación a la gente y defender su trabajo; evitar cobros indebidos de agua, predial, teléfono, luz y otros servicios; llegar, incluso, a organizar comedores populares en las colonias y en los pueblos más pobres de México.
También, ante la falta de información, debemos presionar, protestar y movilizarnos, para que los medios de comunicación —sobre todo la televisión— actúen con responsabilidad y cumplan su función pública. Mucha responsabilidad tienen los medios de comunicación en todo este desastre en el que está sumido el país. No sólo por la manipulación que ejercen, sino principalmente por lo que callan o dejan de informar.
Es lamentable que en los medios de comunicación no se traten con rigor y profesionalismo los grandes y graves problemas nacionales, los asuntos que verdaderamente afectan a los mexicanos. Por eso es necesario, hoy más que nunca, hacer valer el derecho a la información.
Actualmente, y esto es de dominio público, se padece de una especie de totalitarismo, de dictadura, en el manejo de los medios de comunicación. Al grado tal que hay sectores de la población, sobre todo de la clase media, que creen estar informados cuando, en realidad, todo lo que saben y repiten proviene de lo que difunden los delincuentes de cuello blanco, a través de sus medios de comunicación.
Pero lo más grave es que esto ha llevado a que no se exprese plenamente en nuestro país la fuerza de la opinión pública, para hacer contrapeso a las políticas y actitudes irresponsables que se han venido imponiendo. Para decirlo de otra manera: si los medios de comunicación actuaran con criterios democráticos y no estuviesen empeñados en defender, hasta la ignominia, al actual régimen, habría menos abusos de poder, menos impunidad y existiría una sociedad mejor.
También nosotros tenemos que seguir construyendo medios alternativos de comunicación y cada uno de nosotros debe convertirse en un medio de comunicación. Así como lo hicimos en el caso del petróleo, los brigadistas debemos informar casa por casa, colonia por colonia, pueblo por pueblo, con volantes e historietas, acerca de la situación económica y de las acciones que lleva a cabo y seguirá realizando nuestro movimiento.
Ahora bien, como dije al principio, en medio de esta crisis económica y de descomposición social, tenemos que seguir defendiendo el petróleo. Es claro y del dominio público que lo hasta ahora logrado se debe en lo fundamental a nuestro movimiento.
No olvidemos que tanto la propuesta inicial de Calderón como la del PRI, iban orientadas a privatizar casi toda la industria petrolera. Tengamos presente que querían legalizar la privatización de la refinación, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos. Y eso lo paramos. Así como también se avanzó en otras demandas.
Por ello, haciendo a un lado la campaña oficialista y tendenciosa en el sentido de que habíamos triunfado y que debíamos de celebrar, muchos compañeros, de buena fe, intelectuales, técnicos y expertos, sostenían que era el momento de aceptar lo hasta ahora logrado; vigilar que se cumplieran los compromisos y seguir luchando para evitar cualquier retroceso que signifique violar la Constitución, privatizar o que continúe la corrupción en Pemex.
Sin embargo, como es sabido, por decisión mayoritaria el pasado miércoles en el Hemiciclo a Juárez, de manera democrática se decidió iniciar las acciones de la resistencia civil hasta lograr que se incluyan en la reforma en materia de petróleo las demandas pendientes de nuestro movimiento, sobre todo la prohibición expresa para no permitir la asignación a compañías nacionales o extranjeras de bloques o áreas del territorio o de las aguas nacionales para la exploración y producción de petróleo.
Aquí quiero informar que este tema, además de haberlo planteado públicamente con anticipación, me tocó comentarlo con nuestros senadores de las comisiones de Energía y de Asuntos Legislativos, cuando se estaban elaborando los dictámenes. Me consta que Pablo Gómez y Dante Delgado insistieron en que se aceptara la fracción séptima del Artículo 60 de la Ley de Petróleos Mexicanos, para incorporar la prohibición de entregar áreas o bloques del territorio, en exclusiva, a compañías extranjeras.
Sin embargo, tanto los senadores del PRI como los del PAN siempre terminaron por rechazarla, a pesar de que consultaron, quién sabe con quién y adónde. Lo cual, como es lógico, nos generó mayores sospechas.
¿Qué significa esto de los bloques? Voy a tratar de explicarlo. En esencia, se trata de que en toda la zona petrolera del país —terrestre y marítima— la tierra y el agua, sobre todo en el Golfo de México, se hagan parcelas, lotes, cuadrículas en todo el territorio, para conceder estas parcelas, estos lotes y estos bloques a empresas extranjeras que manejarían, en exclusiva, la exploración y la producción de petróleo. Con este proyecto, por ejemplo, el área clasificada como Aguas Profundas, que abarca una superficie de 575 mil kilómetros cuadrados en el Golfo de México, y que significa más de una cuarta parte del territorio nacional, sería dividida en 115 bloques o lotes de 5 mil kilómetros cuadrados cada uno.
Es como ceder a pedazos nuestro territorio a empresas extranjeras. Para tener una idea: cada bloque sería del tamaño de estados como Tlaxcala, Morelos, Colima o Aguascalientes. Este modo de operar de las compañías petroleras extranjeras ya se aplica en el Golfo de México en el territorio de Estados Unidos, así como en Rusia, Cuba, Ecuador, Venezuela, Brasil, Perú y Bolivia, entre otros países productores de hidrocarburos.
Nada más que es necesario decir que, en la mayoría de estos países, este tipo de contratos se suscribieron cuando había gobiernos de derecha, sometidos a intereses extranjeros. Sin embargo, los actuales gobiernos están cancelando estos contratos y están recuperando su soberanía.
Para que lo entendamos mejor, esto se viene aplicando de 20 años a la fecha, pero ya va de regreso, porque la mayoría de los gobiernos de los países petroleros no quieren este tipo de acuerdos con las compañías petroleras extranjeras; es decir, aquí quieren aceptar lo que en el mundo ya viene de regreso.
Por eso no lo podemos permitir. Este asunto es el que más interesa a las cúpulas del PRI y del PAN y, desde luego, a las compañías extranjeras. Por eso la rabia desatada en contra nuestra. No sé si lo han notado en estos últimos días. Hay hasta un mensaje en el internet de los panistas, desde luego hecho por los publicistas de las empresas extranjeras, en donde dicen que soy “don Contreras”, pero prefiero eso a que digan que soy un traidor a la Patria.
No permitimos el engaño. Se les está cayendo su numerito. Decían que no había privatización, pero no tardaron mucho en enseñar el cobre. En poco tiempo todo se ha venido aclarando. Recordemos que el mismo jueves que se aprobó en lo general dicha reforma en la Cámara de Senadores, legisladores de los partidos del Frente Amplio Progresista pidieron que se discutiera en lo particular este asunto de la concesión de bloques de nuestro territorio.
Sin embargo, a pesar de que se reservó el Artículo 60, para ser discutido, a la hora de la hora, por votación mayoritaria de los senadores del PRI y del PAN, se desechó esta discusión, sin argumento alguno, es decir, no quieren discutir este tema.
Hemos propuesto que todo se resolvería con esta fracción séptima del artículo 60 de la Ley de Petróleos Mexicanos, con 12 palabras, en donde se aclare que no se entregarán áreas o bloques del territorio nacional para la exploración y producción de petróleo, de manera exclusiva. Eso es lo único que queremos. Ese es el propósito fundamental de esta protesta.
Es más, al día siguiente de la aprobación de las reformas, el viernes en la columna Capitanes de la sección Negocios del periódico Reforma, publicada bajo la responsabilidad editorial de ese diario, se dio a conocer una información que deja totalmente al descubierto la gran trampa “escondida” en la reforma petrolera aprobada en el Senado de la República.
Les voy a leer el fragmento de esta información. Repito, el jueves se aprueba la reforma en el Senado, al día siguiente aparece como nota principal de la sección Negocios del periódico Reforma esta nota que les voy a leer.
Dice así:
“PETROLERAS PENDIENTES
“Calladas pero cabildeando. Así andan las huestes de grandes petroleras como Shell, Exxon Mobil, Petrobras, Statoil Hydro y hasta Chevron. Aunque no han fijado una postura abiertamente, está claro que no descartaron de facto su posible intervención en la producción de hidrocarburos bajo las reglas de la reformita que ya pasó el Senado. La primera tarea que encargaron a su equipo en México está en manos de firmas de abogados locales, agremiados en la Asociación Mexicana de Derecho Energético, que preside Tomás Mueller Gastell. Su misión: interpretar los esquemas contractuales que detonarán los cambios realizados a la Ley Reglamentaria del 27 constitucional en el ramo petrolero. La segunda tarea está en manos de las áreas de desarrollo de negocios. Estas analizan la conveniencia de entrar a las nuevas opciones que dará Pemex, bajo la modalidad legal de contratos de servicio. Antes de eso falta un último paso. Ahora que las leyes están casi planchadas, sigue el reglamento de la Comisión Nacional de Hidrocarburos. Esta decidirá sobre la asignación de bloques para la exploración y producción de hidrocarburos, el tiempo de adjudicación mediante contratos de servicios y las medidas para la asignación de incentivos económicos. Así que las extranjeras no pierden de vista el proceso, pues no descartan que pese a la “reforma chiquita” –porque ya aquí están dando como hecho de que fue para ellos una gran reforma— al final todavía puede salir algún negocio interesante”.
Hasta aquí la nota del periódico.
Ayer sábado, cuando dimos a conocer esta información en un manifiesto publicado en el periódico La Jornada, plantee las siguientes interrogantes: ¿qué dirán ahora nuestros detractores con estas evidencias, con estas pruebas? ¿Se atreverán a reconocer con honestidad que nos asiste la razón?
Y, desde aquí les decimos: digan lo que digan, actúen como actúen, lo cierto es que la verdad, como la esperanza, es una fuerza muy poderosa y siempre termina por imponerse. Por eso, amigas y amigos, nosotros hemos tomado la decisión de presentarnos el martes ante la Cámara de Diputados, para continuar con la resistencia civil pacífica y apoyar a nuestros diputados que, seguramente, van a defender el petróleo con firmeza y patriotismo.
Los convoco –a todas y a todos ustedes— a que, desde las 8 de la mañana, nos congreguemos en el Zócalo para marchar hacia la Cámara de Diputados, ¿estamos de acuerdo? (La asamblea responde sí) ¿Estamos de acuerdo? (La asamblea responde sí) Que levanten la mano. Así será.
Les adelanto, porque siempre hay la pregunta ¿qué sigue?, siempre se quiere saber ¿hacia dónde vamos? Yo les digo, para que quede muy claro: Nosotros no vamos a dejar de luchar, no vamos a dejar de trabajar en la organización del pueblo, no vamos a dejar de movilizarnos. Que quede esto completamente claro. Desde luego, vamos a ir viendo cuál es el ritmo y la profundidad que le vamos a dar a nuestro movimiento. No vamos a precipitarnos ni vamos a hacer caso a las estrategias que nos propongan nuestros adversarios.
Este asunto lo tenemos que ver con mucha responsabilidad. Tenemos que cuidar mucho este movimiento, porque les digo que tengo la certeza, tengo la confianza de que más temprano que tarde vamos a lograr el objetivo de transformar la vida pública de México. Por eso tengan confianza. Les adelanto que la defensa del petróleo va a continuar, vamos a defender nuestro territorio y la soberanía nacional.
¿Les gustaría a ustedes que entregaran lotes de nuestro territorio a empresas extranjeras? (La asamblea responde no). A nadie le gustaría. Yo estoy seguro de que la mayoría de los mexicanos no acepta esto. Lo que pasa es que no tienen la información y han sido engañados, pero cuando se vaya sabiendo en qué consiste esta reforma, sobre todo este asunto, la mayoría de los mexicanos va a decir: ¡no!, a que entregue nuestro territorio. ¡No! a que se ceda nuestro territorio, a que se vulnere la soberanía nacional.
Por eso pensemos que vamos hacia adelante. Además de lo del martes, seguirán las movilizaciones; haremos valer todos los recursos a nuestro alcance. Estaremos presentes cuando se quiera aprobar el reglamento de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, en el que se pretende decidir sobre la asignación de los bloques.
Recurriremos también al amparo y a otras medidas legales para lo cual, estoy seguro, contaremos con el apoyo de los mejores abogados de México. Incluso, acudiremos a foros internacionales y daremos aviso, notificaremos a cada una de las compañías extranjeras, en el sentido de que no permitiremos que se les entregue en pedazos nuestro territorio, para que sepan a qué atenerse.
Vigilaremos cada una de las decisiones que tengan que ver con éste y con otros asuntos relacionados con el petróleo. Y todo esto será apoyado con la movilización ciudadana, de modo que no se saldrán con la suya. Esta lucha continúa. Y no sólo eso, no sólo eso: tenemos por delante muchas otras tareas. Aquí conviene recordar que nuestra meta principal es la transformación de la vida pública de México. Y es hasta que logremos ese objetivo, cuando se pueda decir que ya cumplimos.
Pero, incluso, habrá quienes ni entonces se sentirán satisfechos y podrán sostener, con razón, que luchar por la justicia, la libertad, la dignidad y la auténtica democracia es una forma de vida y que dejar de luchar es como comenzar a morir. De lo que no hay duda alguna es que nuestra tarea y nuestra misión es profundamente humana. No hay satisfacción más grande que luchar por los demás y por causas justas. Ésta es la verdadera felicidad.
Aquí quiero hacer un reconocimiento a los técnicos, expertos e intelectuales que, desde posiciones independientes y ejerciendo a plenitud su libertad, han aportado a este movimiento no sólo sus conocimientos y experiencias, sino sobre todo su entrega desinteresada al pueblo y a la nación. De manera particular, nuestro agradecimiento a los integrantes del Comité de Intelectuales en Defensa del Petróleo. Y un homenaje sincero a todas y a todos ustedes que son el alma y lo más importante de nuestro movimiento. Es un honor ser dirigente de mujeres y de hombres libres y conscientes como ustedes.
Tengo motivos para estar tranquilo y sereno, pero un factor decisivo, el que me da más seguridad, es la participación de ustedes, la participación desinteresada de ustedes. Eso es lo más importante del movimiento. No es ningún cebollazo, no es para que se vayan a creer mucho. No les estoy haciendo la barba, pero ésta es la realidad. Imagínense, en 10 o 12 días, cuántas veces nos hemos reunidos, cuánto esfuerzo, cuánto sacrificio. ¿A qué apuestan nuestros adversarios? A que nos vamos a desgastar. Pero no han podido ni podrán. ¿Por qué no podrán? Por ustedes, porque cuando hay un pueblo consciente, no hay nada que lo desgaste. Esto es muy importante.
Desde luego, tenemos que cuidar nuestro movimiento, no es todos los días. No, es cuando se necesite o cuando se requiera que sigamos así, como hasta ahora. Nunca han fallado ustedes, nunca han fallado. Por eso, nosotros nunca vamos a fallarles. Les pido algo especial. Tengamos presente que esta lucha ha sido, es y seguirá siendo pacífica. ¿Estamos de acuerdo con eso? (La asamblea responde sí)
Que no caigamos en la trampa de la violencia. Les digo que respeto a quienes piensan de otra manera, pero no comparto la idea de que el camino de la confrontación y de la violencia sea el que pueda llevar a la transformación en nuestro país. Creo que ese camino crearía más sacrificio y más autoritarismo. Es decir, estaríamos dando el pretexto que quieren para detener nuestro movimiento.
De modo que sigamos con la resistencia civil pacífica. Por eso, tenemos que leer y vamos a pedirle a compañeros intelectuales y a escritores que escriban sobre el tema, sobre la vida de dirigentes que han aplicado esta estrategia de la resistencia civil pacífica. Que se conozca más sobre Martin Luther king, defensor de derechos civiles en su país; que se conozca más, desde luego, sobre Ghandi, Mandela y todos estos luchadores sociales. Ahí hay grandes experiencias. Desde luego, adaptadas a lo que es nuestra realidad.
Entonces, no nos salgamos de esa vía. Eso es lo que quisiera la derecha autoritaria y retrógrada. Quisiera que nos enfrentáramos a la policía y al ejército, para aplicar la mano dura, el autoritarismo, porque no tienen otra cosa, no tienen la razón y da vergüenza lo que hacen los que, hasta hace poco, decían que eran hombres y mujeres de bien, gente decente, gente con principios, con moral.
Y, miren, en lo que han terminado. Se han quitado las máscaras y es gente sin escrúpulos, que van nada más en pos de lo material, que lo único que les interesa es el dinero, que padecen de esa enfermedad.
Por eso, no caigamos en la trampa de ellos. Nosotros vamos bien y estamos de buenas. Saben que entre más nos atacan, como decía un potosino, el periodista Ponciano Arriaga, un extraordinario precursor de la Revolución, él decía: Entre más me golpean, más digno me siento.
No nos enojemos. Luchemos con alegría. Eso sí, tenemos que convencer con argumentos. Por eso el planteamiento de ir a informar, porque mucha gente no es que esté en contra de nosotros o que tenga odio en contra de nosotros, es que no tiene información. Esa es la verdad. ¿Por qué? Porque hay mucho control en los medios de comunicación, se padece esta especie de dictadura, de totalitarismo en los medios de comunicación. Por eso tenemos que informar y tenemos que seguir haciendo esta demanda. No crean que ya nos cerraron en Televisa y que así va a quedar. No, de repente, algún día me voy a ir a presentar ahí, me voy a parar en la puerta de esa empresa, a pedir que quiero tiempo, que quiero espacio. La libertad no se implora, se conquista.
Tenemos que abrir todos los espacios. Y, repito, no es sólo por nosotros, sino porque en una sociedad informada, tiene más elementos y se constituye en una poderosa fuerza, la fuerza de la opinión pública, que sirve de contrapeso para los que están en el poder, sea quien sea, y se tengan que moderar.
Pero, si no hay esa fuerza de la opinión pública, porque hay un control de los medios, pues entonces se permite cometer abusos y atropellos, se ve como algo normal la corrupción, el saqueo. Está demostrado que una sociedad informada hace posible que haya una sociedad mejor para todos. Entonces tenemos que luchar por eso, porque se abran los medios de comunicación.
Otra cosa que quiero dejar muy claro: No tenemos nada en contra de los trabajadores de los medios de comunicación, de los camarógrafos, periodistas, fotógrafos. No es con ellos. Ellos lo entienden bien. Esto tiene que ver con intereses de muy arriba. Por eso, sigamos adelante. Van a seguir, ojalá me equivoque, con sus campañas de odio y de calumnias en los medios de comunicación. Pero nunca podrán callarnos ni cooptarnos ni someternos. Vamos a seguir, serenamente, luchando con nuestra conciencia tranquila en pos de nuestros ideales y principios y con la frente en alto.
¡Defendamos el petróleo! ¡Defendamos nuestro territorio! ¡Defendamos la soberanía nacional! ¡Viva la Resistencia Civil Pacífica! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!
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