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domingo, 18 de mayo de 2008

EL CRIMEN ORGANIZADO: MAFIA Y GUARIDA DE VELASCO ARZAC

El crimen organizado: Mafia y guarida de Velasco Arzac
Edgar González Ruiz

Personajes como Guillermo Velasco Arzacy José Antonio Ortega Sánchez, con una larga y turbulenta trayectoria dentro de la extrema derecha, aparecen una y otra vez como dirigentes de organizaciones que en realidad son sólo membretes al servicio de poderosos empresarios afines a la jerarquía católica y al PAN.

Llevan a cabo un activismo muy o­neroso, que incluye campañas publicitarias en televisión y organización de congresos con invitados de la ultraderecha de otros países. Impunemente violan las leyes electorales y fomentan agresiones contra el pueblo de México; son el crimen organizado que apoya la permanencia de la derecha en el poder.

Una de las últimas hazañas de Velasco Arzac, al frente del membrete Mejor Sociedad, Mejor Gobierno, fue la campaña difamatoria contra AMLO, basada en spots televisivos que lo comparaban con Hitler y Pinochet.

Paradójicamente, quien sí ha sido simpatizante de esos personajes y de otros de la misma calaña, como el dictador español Francisco Franco, es Guillermo Velasco Arzac, quien a principios de los 60 fungía como colaborador y jefe de redacción de la revista Puño, del MURO (Movimiento Universitario de Renovadora Orientación), grupo de choque que organizaba lo mismo agresiones física que campañas difamatorias contra personajes y sectores progresistas.

La filiación ideológica y la vocación de Arzac por la calumnia y la agresión no han cambiado, sino sólo las circunstancias: ayer él y sus amigos del MURO atacaban al rector Ignacio Chávez, a quien tildaban de “comunista”; hoy, valiéndose del membrete Mejor Sociedad, Mejor Gobierno, Velasco Arzac y sus patrocinadores calumnian a Andrés Manuel López Obrador, con todos los recursos que les da su presencia en el oficialismo de Calderón, cuyos proyectos apoyan incondicionalmente.

Antonio Ortega Sánchez, abogado al servicio del cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval, preside el llamado Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, y ha compartido con Velasco Arzac proyectos, relaciones políticas, y hasta el domicilio de sus organizaciones extremistas.

Tanto Ortega Sánchez como Velasco Arzac han estado muy activos en el proyecto de militarizar el país y criminalizar las protestas sociales con el infantil pretexto de la “lucha contra la inseguridad”. En 2004, participaron en la organización de la llamada “marcha contra la inseguridad”, en la ciudad de México, y recientemente, el pasado 16 de abril de 2008, en el hotel Gran Meliá de Cancún, se reunieron “a puerta cerrada durante una hora y cuarto” con Uribe para apoyar la política terrorista del presidente colombiano.

Por ello,Ortega y Velasco Arzac han impulsado una persecución judicial contra la estudiante mexicana Lucía Morett, acusándola de “terrorista” y cuestionando el origen de los modestos recursos que necesitó para ir a Ecuador.

Por el contrario, Ortega y Velasco Arzac sí han necesitado millones de pesos, cuyo origen nunca han querido explicar, para llevar a cabo sus actividades contrarias al pueblo de México, y a gobiernos como los de Cuba y Venezuela. Al frente de sus organizaciones, que son meramente nominales, han realizado costosas reuniones donde unay otra vez participan los mismos personajes, de la ultraderecha mexicana e internacional, como el antichavista Asdrúbal Aguiar.

El 27 y 28 de abril de 2007, en el lujoso Hotel Villa Béjar, de Cuernavaca, organizaron otra de esas reuniones, donde se contempló la asistencia del panista poblano Francisco Fraile (quien luego ha insistido en que “no tiene nada que ver” con grupos como Mejor Sociedad, Mejor Gobierno);el exsecretario de Gobernación, Carlos Abascal; Federico Muggenburg, ultraderechista desde hace décadas, lo mismo que los demás personajes que se han mencionado.

Por cierto, invitaron a dar un mensaje al gobernador de Morelo,s Marco Antonio Adame, quien fue dirigente del grupo Testimonio y Esperanza, que es una de las organizaciones de fachada del Yunque.

Un año antes, Arzac estuvo haciendo propaganda contra Obrador y a favor de Calderón, pero esgrimiendo a la vez la infantil mentira de que “Mejor Sociedad Mejor Gobierno,decidió impulsar una red ciudadana, no partidista” para participar en la campaña de Fecal.

Resulta que los membretes vinculados a Ortega y a Velasco Arzac comparten también un mismo domicilio, guarida donde se urden intrigas contra México, contra Venezuela, Cuba y otros países, que es la casa ubicada en la calle de California 156, en la Colonia Parque San Andrés Coyoacán, en la zona sur de la ciudad de México.

El inmueble, queestá cerca del cruce de División del Norte y Taxqueña, yque extrañamente goza de la protección de guardias de seguridad, se ha identificado como local de por los menos dos organizaciones ultraderechistas y dos “empresas” que colaboran con ese sector.

Aparece como sede del mencionado Consejo Ciudadano de Seguridad, Justicia y Paz, presidido por Antonio Ortega y donde colabora Cristina Montiel.

María Cristina Montiel Jiménez ha participado en el grupo ultraderechista Coordinadora Ciudadana, que ha sido dirigido por Velasco Arzac, y al cual en 2006 Montiel representó ante el IFE.

California 156 aparece también como local de Mejor Sociedad, Mejor Gobierno, presidida por Velasco Arzac

Dicho personaje está incluido, con el mismo domicilio, en el directorio industrial Solunet (www.solunet-infomex.com); ese listado se refiere a Velasco Arzac como empresario de la industria editorial, dedicado a la publicación de “libros y materiales diversos”.

Asimismo, California 156 es el domicilio de Promoval, que tramposamente (para no definirse como empresa ni como organización civil) se ostenta como una “Institución Social” dedicada a la “Promocion de Valores” ,donde colabora, de nuevo, Cristina Montiel. Promoval dice ser una “asociación sin fines de lucro”, pese a lo cual ha estado haciendo ofertas de trabajo(www.computrabajo.com.mx), y afirma que uno de sus objetivos es “la creación de portales de internet”, donde por cierto, la propaganda derechista ha sido a la vez costosa e ineficaz.

En suma, Velasco Arzac y Antonio Ortega han dispuesto de muchos millones de pesos para desarrollar actividades contra México, que presumiblemente se han orquestado desde la misteriosa guarida de California 156.

martes, 22 de abril de 2008

Los golpistas del PAN


martes, 22 de abril de 2008
Por Alvaro Delgado

“Apostar al miedo es el único argumento que le queda a quienes no pueden resistir la memoria del pasado ni son creíbles cuando hablan del futuro. Es el recurso del que se sabe derrotado”.

Carlos Castillo Peraza

Guillermo Velasco Arzac y Mejor Sociedad, Mejor Gobierno, uno de los tantísimos membretes que este personaje ha creado, constituyen apenas, como proclama el lugar común, la punta del iceberg de una amplia estructura -visible y, al mismo tiempo, oculta- de la extrema Derecha asociada al Partido Acción Nacional (PAN), cuyo apresurado deslinde del más reciente spot del odio, transmitido en los mejores horarios de Televisa, busca despistar de esa estrecha vinculación.

Las evidencias de esta asociación de intereses políticos y económicos a todos los niveles -cuyo eje es el PAN- sobran, al margen de si Velasco Arzac es militante formal, que no lo es, porque ahora, como en el 2006 -sólo para hablar de dos momentos-, los beneficiarios de las sistemáticas campañas ilegales y de anónimo financiamiento han sido ese partido y sus candidatos, entre ellos Felipe Calderón.

Velasco Arzac es un viejo activista de una de las expresiones más beligerantes de la ultraderecha mexicana, la Organización Nacional de El Yunque, y ha consagrado prácticamente medio siglo de su vida a confrontar —por la vía de la violencia física y de la difamación— a quienes él y sus compañeros de viaje identifican como enemigos en todos los ámbitos, entre ellos el político, el religioso y aun el racial.

Desde que, en los sesenta, encabezaba las escuadras violentas del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO) en la Universidad Iberoamericana y la UNAM, Jenofonte -que con ese seudónimo se le conoce en la organización secreta-, hasta el fraude electoral que maquinó, en 1975, en la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) y aun su paso por el gobierno de Vicente Fox, como improvisado policía -que fue despedido por Alejandro Gertz-, su trayectoria ha estado marcada por el escándalo de un dogmático.

Jefe nacional operativo de El Yunque, cuya existencia y vigencia sólo es puesta en entredicho por los ignorantes o los cómplices, Jenofonte tiene como una de sus habilidades la generación de organismos supuestamente ciudadanos, a menudo simples cascarones, como “Mejor sociedad, mejor gobierno”, un membrete matriz de otros que, al menos en este caso, sirven para ilustrar cómo operan los miembros de esta organización clandestina, sobre todo en el PAN y en sus gobiernos.

De hecho, de eso vive: Ostenta un doctorado patito, del Ateneo Filosófico, pero no se le conoce oficio, si acaso el de generador de membretes desde que El Yunque se hizo del control de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), a mediados de los setenta, y se convirtió en cantera de panistas, como Manuel Clouthier, cilindrado por él y por Francisco Calderón.

La mancomunidad entre El Yunque y el PAN, por la propia relevancia del caso, ha sido documentada en tres libros periodísticos: El Yunque, la ultraderecha en el poder, El Ejército de Dios. Nuevas revelaciones sobre la extrema derecha en México, y El engaño. Prédica y práctica del PAN, los dos primeros editados por Plaza y Janés y el tercero, por Grijalbo.
No son pocos los dirigentes panistas que han pretendido escamotear a los mexicanos, incluyendo a los propios militantes, la información sobre esta connivencia; y Germán Martínez lo intenta ahora con el deslinde del más reciente spot del odio: Trata de hacer creer, como los gringos, que en el PAN y en el gobierno hay halcones, los duros de la extrema Derecha, y palomas, los moderados, que representarían él y Calderón.

Pero el spot de la agrupación que encabeza Velasco Arzac se comenzó a transmitir por televisión la noche del jueves, justo cuando Calderón recibió, en Los Pinos, a José María Aznar, ex jefe del gobierno de España, quien, en febrero del 2006, se pronunció públicamente por él, en abierta violación a la Constitución de México.

Pero veamos: Mejor Sociedad, Mejor Gobierno se ufana de estar integrada por otros organismos. ¿Cuáles? Uno de ellos es la Coordinadora Ciudadana. ¿Y esto qué es? Es una agrupación política nacional con registro en el Instituto Federal Electoral (IFE) y que recibe prerrogativas.
Pues resulta que la Coordinadora Ciudadana tiene como presidente… a Velasco Arzac y el grueso de sus integrantes, conforme al padrón que tiene el reportero en su poder, son militantes del PAN, empezando por quien la fundó, en 1996, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, actual diputado federal de ese partido, frustrado candidato a la alcaldía de Puebla y ex subsecretario de la SEDESOL con Fox.

¿Qué otro organismo forma parte de “Mejor Sociedad, mejor gobierno”? Movimiento Nacional de Solidaridad Popular, fundado hace 17 años para hacer labor social, cuyo primer presidente fue Raúl Vázquez Osorio, ex secretario particular de Carlos Abascal Carranza, justamente antecesor de Sánchez Díaz de Rivera en la presidencia de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX).

El actual presidente de ese organismo es Armando Aguilar Víquez. ¿Y quién es este señor? Milita en el PAN y fue delegado de la Secretaría del Trabajo en el Estado de México.
¿Hay otro organismo que constituye “Mejor sociedad, mejor gobierno? Sí. Se trata del Movimiento Nacional de Jóvenes Competitivos Definen el Rumbo (sic), A.C., una denominación que sólo se le puede ocurrir a alguien como Velasco Arzac.
Resulta que ese organismo nació, en el 2004, pero sólo hasta junio del año pasado celebró su primera asamblea, en Puebla, y fue investido como su presidente Guillermo Almazán Smith, justamente un muchacho poblano que fue anfitrión de Francisco Javier Salazar Sáenz, sustituto de Abascal en la Secretaría del Trabajo, quien en El Yunque tiene el seudónimo de Capablanca, y Gerardo Mosqueda Martínez, coordinador general de delegaciones de esa secretaría y cuyo sobrenombre es Veckemans.

En ese acontecimiento participaron, además de Velasco Arzac, Juan José Rodríguez Posada, presidente del Consejo Coordinador Empresarial y cuñado de Sánchez Díaz de Rivera, ambos prominentes militantes de El Yunque; y autoridades de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), la institución educativa fundada por esa organización.
La presencia de Salazar Sáenz, quien busca ser candidato al gobierno de San Luis Potosí, y Mosqueda Martínez, secretario de Gobierno de Guanajuato, no era fortuita: Fueron ellos, desde la Secretaría del Trabajo, los que dieron vida a ese membrete, tal como lo reveló el propio Almazán Smith, por cierto, militante del PAN como sus mentores.

“De hecho -dijo, en entrevista-, algunas de las reuniones que se realizaron fueron en Los Pinos. Ahí dejábamos nuestros datos y conocíamos gente de otros estados.”
Añadió, en información recogida por La Jornada de Oriente, de Puebla: “También se nos invitaba a las reuniones del Consejo para el Diálogo de los Sectores Productivos, para que escucháramos a los dirigentes empresariales y ellos nos fueran conociendo”.

Pero, a ver: ¿Quiénes forman el Movimiento Nacional Jóvenes Competitivos Definen el Rumbo, A.C.? ¿Le suena Celiderh, es decir, el Centro de Liderazgo y Desarrollo Humano? ¿Recuerda Compromiso Joven Proméxico? Pues sí, se trata de los membretes que, junto con la Alianza Sindical Mexicana (ASM) —la central del sindicalismo blanco impulsado por Abascal— y el Consejo Mexicano de la Juventud (CMJ), financiaron en el 2006 una intensa campaña de promocionales, en radio y televisión, que comparaban a López Obrador con Hugo Chávez.
Junto con los spots del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que gastó más de 100 millones de pesos, estos organismos de fachada de El Yunque —que a su vez invirtieron más de 30 millones— constituyeron una de las baterías de Calderón y el PAN contra López Obrador, a sabiendas de que eran ilegales.

Quiénes están detrás de ellos: Celiderh, con sede en Chihuahua, fue fundado por Enrique Terrazas Torres, militante del PAN y uno de los dueños de Cementos Chihuahua, cuyo hijo, también militante activo, es presidente de la Coparmex en esa entidad.

El Consejo Mexicano de la Juventud es un membrete, con sede en Nuevo León, cuyo primer presidente es Edwin Valdés Cabello, por supuesto militante del PAN, y Compromiso Joven Promexico, también con sede en Monterrey, es otro de los organismos de fachada creados por Velasco Arzac, tal como se documenta en el capítulo “Los financieros del odio”, del libro El Engaño…

Como se ve, Velasco Arzac, aunque no lo haga formalmente, es un activo militante del PAN y de la causa de la derecha en general, tal como se acreditó también cuando, en el proceso electoral del 2006, hizo una campaña denominada “Un millón de votos más por Felipe”.
¡Jenofonte para presidente…!

Apuntes

La escuela de Velasco Arzac y El Yunque está presente en el gobierno de Calderón, quien desde que comenzó su desabrida gestión advirtió del colapso del Valle de México por una inminente inundación. Será el caos, vaticinó también José Luis Luege, director de la Comisión Nacional del Agua. Pero ahora resulta que no: El jueves 17, Luege dijo que los estudios realizados por expertos indican que no existen daños estructurales en el drenaje profundo, como lo pregonó en sus labores de golpeador. Ahora sólo falta que Calderón ofrezca, también, disculpas. Otro dato sobre la sociedad Yunque-PAN: Luege fue penúltimo presidente de Desarrollo Humano Integral (DHIAC), organismo de fachada de El Yunque, y es uno de los prominentes miembros de esa organización en el gobierno de Calderón, como su propio secretario particular, César Nava. Luege está a cargo de la protección de José Ramón Ardavín Ituarte, hijo nada menos que del jefe nacional de la Organización, Bernardo Ardavín Migoni…

martes, 4 de marzo de 2008

El odio de la derecha al patriotismo

Del Sendero del Peje me traigo este escrito de Pomponio

Preámbulo


A manera de preámbulo, apuntare que la mañana del 13 de septiembre de 1847 amaneció lluviosa. Al pie del cerro del chapulin, entre los ahuehuetes, aproximadamente 300 hombres del batallón Fijo de San Blas calentaban su desayuno. Este consistía en unos totopos, desafortunadamente engusanados, que habían recibido de la intendencia del ejército durante su paso por la ciudad de México. El batallón había marchado varias horas, durante la noche, desde la zona de la villa, donde se le había acantonado previamente. A pesar del cobijo de los ahuehuetes, el frío del altiplano (al que no estaban acostumbrados por ser gente de tierra caliente), el suelo rocoso y la lluvia pertinaz no les había dado buen reposo durante las pocas horas que habían dormido.


A todos estos contratiempos se añadían continuos sobresaltos. Durante toda la noche se vieron columnas de dispersos, heridos, desertores, y perdidos que vagaban por el frente del batallón. El “¿Quién vive?” se oyó continuamente durante la noche. Y las noticias que traían estos fugitivos no eran halagadoras.


Aparentemente en la zona de Contreras o Padierna había habido un enfrentamiento. Y este había sido adverso para los mexicanos. Había barrancas que estaban llenitas, decían estos fugitivos, de muertos (y que por ese nombre se les conocería después). El enemigo les pisaba los talones, anunciaban esta gente. Traen artillería poderosísima, fusiles modernos, y parque en abundancia. En cualquier momento, advertían, se presentaran ante el cerro.


Aunque los del San Blas hubieran querido, hubiera sido inútil integrar a sus filas a estos hombres. Estaban derrotados, desmoralizados, y sin armas ni municiones. Hubieran sido mas estorbo que ayuda.


“¡Déjenlos ir!” ordenó el coronel don Santiago Xicotencatl, que comandaba el batallón. Confiaba completamente en sus hombres. Ellos, y los restos de la brigada ligera, habían cubierto la retirada del resto del ejército en Cerro Gordo. Ambos cuerpos se habían retirado en buen orden, dando la cara al enemigo, y forzándolo a seguirlos solo a distancia. El precio en sangre había sido considerable. El San Blas solo tenía la mitad de los hombres con que debería de contar. La brigada ligera, que expulsó repetidamente al enemigo del convento de Churubusco, ya no existía: todos sus hombres o habían caído o estaban heridos.


Los oficiales y jefes recorrían los vivaques inspeccionando las armas de las que disponían. Estas consistían en rifles tipo “Brown Bess”, o “de piedrita”, que Iturbide había comprado 30 años antes a Inglaterra. Las tropas de Wellington las habían sido usadas contra las legiones de Napoleón el grande. Luego fueron el pan nuestro de cada día de la infantería mexicana en las guerras intestinas, asonadas, expediciones a Tejas, y otras peripecias que siguieron a la independencia.


Pero había algo que preocupaba especialmente a los jefes: la lluvia haría mas ineficaz a esos viejos fusiles “de piedrita”. Además, ya muchos estaban tosiendo: la intemperie, el mal descanso, y el mal comer empezaba a hacer estragos. Tampoco recibirían mucha ayuda de don Nicolás Bravo que defendía la cima del cerro. Este solo tenía por tropa gente de leva y unos chamacos imberbes. No había contacto en sus flancos con ningún otro cuerpo mexicano. Y la artillería del fuerte, consistente en viejos cañones españoles que había traído consigo Calleja, apenas si llegaba a las líneas del San Blas.


La orden que había recibido Xicotencatl del general presidente –Santa Anna—era terminante y no admitía otra interpretación: “sosténganse al pie del cerro sin dar un paso atrás y no permita el paso al enemigo”. Así pues, el San Blas se disponía a entrar en batalla en condiciones francamente desventajosas. El único punto a su favor era que era un cuerpo veterano, con lideres experimentados, que no se había quebrado jamás. Hasta aquí este preámbulo.


La Derecha Mexicana y el Patriotismo


El patriotismo generalmente se define como amor por la patria. La derecha en México denosta el patriotismo llamándolo tan solo patrioterismo o sea, falso, sin sinceridad. Y hasta aduce que el patriotismo –todo, sin calificativo—es caduco. Por lo general la derecha no presenta argumentos para sustentar sus acusaciones o esa tesis. La reacción de la derecha mexicana es visceral y rabiosa. Es la unica derecha en el mundo que no hace un fetiche del patriotismo, bien sincero o falso. Tanto Hitler, Mussolini, Franco, y Reagan se las daban de patriotas. ¿Por qué la derecha mexicana aborrece el patriotismo?


Algo le pasó a la derecha mexicana en la primera mitad del siglo XIX que la hizo fundamentalmente antipatriotica. Don Lucas Alaman, un caballero, según admite el mismo Guillermo Prieto, era el genio diabólico de Santa Anna. Su eminencia gris. Mientras vivió Alaman, el cojo se lograba sostenerse en la silla. Y el patriotismo de Alaman era pragmático, que ya es algo. Reconocía a los EEUU como un peligro y buscaba el oponerse a los estadounidenses armando alianzas en Europa. Pero a raíz de la muerte de Alaman el patriotismo de la derecha mexicana degenero rápidamente, especialmente cuando se dio el beso del diablo con el clero y los magnates.


Y es que hay que recordar los nombres de los generales mexicanos que se enfrentaron al invasor en la primera mitad del siglo XIX: Adrian Woll (que retomó San Antonio en 1842), Lombardini (que estuvo al mando de las tropas de leva que rompieron la línea de Taylor en la Angostura), Ampudia (que la cagó en Palo Alto y en Monterrey) y hasta el mismo Santa Anna (que la cagó de todas todas).


Ciertamente Lombardini se portó bizarro en La Angostura. Y fue en La Angostura que un obús gringo mató un caballo que el cojo montaba (nos hubieran hecho el favor completo, ¿que culpa tenia el cuaco?). Estas gentes, por lo general conservadores, muchas veces pretorianos y arbitrarios, fueron los que acaudillaron a los mexicanos en esas epopeyas. A veces daban muestra de valor –estos criollos o gachupines no eran coyónes—pero desgraciadamente eran torpes en cuestiones militares. El mismo Santa Anna admitía que sus generales no valían más que unos sargentos.


Sin embargo, había algunos entre estos criollos que mostraron patriotismo sin tacha. El general Mier y Terán, criollo, ex realista, y lugarteniente de Santa Anna en la defensa de Tampico contra la expedición española de 1828, fue comisionado por el congreso para inspeccionar las defensas de Tejas. Mier y Terán recorrió los presidios olvidados de esa provincia expuesta. Vio con sus ojos como los “empresarios” –asi se hacían llamar—como Travis, Houston, y Austin introducían miles de colonos norteamericanos sin siquiera pedir permiso. Incluso metían a sus esclavos negros, a pesar de que México había abolido la esclavitud. (Forzaban a los negros a firmar contratos laborales de 99 años para taparle el ojo al macho.)


Mier y Terán presentó un reporte alarmante ante el congreso. Sobra decir que si hoy la cámara de diputados es una bola de inútiles tampoco servia de mucho en la década de los 1830’s. Nada del famélico presupuesto se usó para reforzar a los presidios olvidados de Tejas. Siguió el baile de los golpes y contragolpes, el “quitate tu, que me toca enriquecerme” de entonces. Tan deprimido quedó Mier y Terán al ver que sus esfuerzos para defender Tejas eran inútiles que se suicido. Desgraciadamente era de los pocos generales mexicanos con algo de habilidad militar.


En los años que siguieron a la hecatombe de 1847 apareció una nueva camada de generales conservadores: Miguel de Miramon, Leonardo Márquez, Zuloaga, Mejia, y otros. A estos el pueblo los conocía como “los mochos” por ser incondicionales de Santa Anna, el cual estaba mocho de una pata.


Al caer el último gobierno de Santa Anna estos mochos quisieron aferrarse al poder. Para oponerlos, el partido liberal formó batallones de guardias nacionales, generalmente gentes de leva y muy mal armada. Así pues, los mochos tenían de su parte lo que quedaba del “viejo ejercito”, bastante mejor equipado y disciplinado que las tropas liberales. Al mando de los ejércitos liberales estaba don Santos Degollado, un ex seminarista y soldado improvisado como la mayoría de nuestros generales del siglo XIX.


Desafortunadamente, a don Santos le “quitaban una pluma al gallo” a cada rato. Miramón era más hábil que don Santos y había egresado del colegio militar. Los liberales tenían, sin embargo, dos ventajas. Primero, no se quebraban. Después de cada derrota don Santos juntaba a sus tropas dispersas, las armaba como se pudiera, y volvía a la lid, así, desplumado y todo. Segundo, en las llanuras del norte se habían forjado cuerpos acostumbrados a pelear tanto con apaches como con gringos. Estas tropas, capitaneados por jefes como Zaragoza y Escobedo, eran conocidos como “los chinacos” y heredaron las tradiciones de audacia inaudita de la caballería mexicana. A la larga, después de tres años de lucha fraticida (1857-1860) don Santos triunfó.


Miramón nunca había tenido empacho en desplumar a los dos grupos con dinero en el país, los empresarios (agiotistas, hacendados, comerciantes, mineros, etc.) y la iglesia, con tal de armar sus ejércitos. Presidente a los treinta años, confiaba en su espada y en el “viejo ejercito” y no tenía empacho en fundir la plata de las iglesias o interceptar un cargamento que venia de las minas si así podía alimentar a su tropa. Cuando este “viejo ejercito” fue finalmente deshecho frente a las murallas de Veracruz, Miramon y sus generales ya no estuvieron en posición de dictarles órdenes a los señores del dinero o a la iglesia. De ahí en adelante este binomio seria el que dictaría la agenda de la derecha mexicana.


Así pues, el antipatriotismo de la derecha mexicana es entendible. El capital, recordaran, no tiene patria. Solo busca donde se puede reproducir. Y pocos son los señores del dinero en México que realmente son mexicanos. Por lo general son criollos que desprecian a la masa morena del pueblo de México o bien son extranjeros. Y por lo que toca a la iglesia, pues su reino no es de este mundo, dicen. Recuerden que cada cura jura obediencia a un príncipe extranjero: el papa. Esperar patriotismo de gente así es inútil.


Sin embargo, hay excepciones a esa regla. El patriotismo de los kaibatsu japoneses –consorcios industriales como Mitsubishi, Toyota, etc.—es indudable. Resentidos por la postración que sufrió su país a raíz de la derrota de 1945, los kaibatsu decidieron convertir a su país en potencia otra vez. Y no dudaron en invertir en traer expertos –Deming, Juran, etc.—para que les enseñaran técnicas avanzadas de control de calidad, etc. Hay que entender la óptica de estos kaibatsu en 1945, en medio de un Japón arruinado.


Si hubieran querido, estos kaibatsu bien podrían haberse dedicado a importar bienes del extranjero, sin desarrollar su propia industria, igual que lo hicieron los señores del dinero en México a raíz de la introducción del TLC. Y Japón estaría hoy igual que jodido que México. Todo lo contrario, los kaibatsu prefirieron invertir en su país y reconstruir las ruinas de su industria sabiendo que solo así volverían a hacer grande y prospero al Japón. Pero, como apunte, estos kaibatsu se consideraban, primero que nada, japoneses, amaban a su patria. Nuestros señores del dinero rara vez son mexicanos y poco aman a México.


Y por otra parte, un ejemplo de patriotismo a toda prueba fue dado por la iglesia española durante la invasión francesa de 1808. En cada iglesia los curas arengaron al pueblo español para defender la patria. Cierto, los curas españoles lo hacían por razones obscurantistas: consideraban subversivas las ideas de la revolución francesa. Pero hay que comparar el comportamiento de la iglesia española en ese entonces con el de la iglesia mexicana durante 1847. El arzobispo mexicano, después de recibir a los enviados secretos del invasor, no tuvo empacho en ordenar a sus curas que predicaran que “si los gringos nos quitan medio México es porque asi Diosito lo quiere”.


La derecha mexicana, entonces, a raiz de la muerte de Alaman y su derrota en la guerra de los tres años adoptó como suya las banderas de los señores del dinero y de la iglesia. Degeneraron (si es que alguna vez tuvieron algo de valía) en simples gatos de los magnates y de los curas (y aun lo son). Derrotados por Juárez, la derecha “mexicana” no tuvo empacho en irse a postrar enfrente de un habsburgo sifilítico en Miramar y ofrecerle la corona de México. Unos cuantos años después Miramon y Mejia no servían sino para ser comparsas de ese príncipe extranjero en el camino al cerro de las campanas.


Epilogo


Fue para el mediodía del dia 13 que las primeras avanzadas del enemigo se presentaron ante el San Blas. Eran batallones de voltigeurs o infantería ligera de la división de Pillow los que se acercaban en dirección al castillo y buscaban establecer el número y posiciones de los mexicanos.


El San Blas, cuerpo veterano, guardo su disciplina de fuego. Sus soldados se parapetaron entre los ahuehuetes tratando de ocultar lo corto de sus números. Xicotencatl mandó varios correos al general presidente haciéndole saber de la situación. Nicolás Bravo, en el castillo, también hizo lo mismo. La mayoría de su gente de leva ya había desertado y solo tenia unos cuantos artilleros y a los chamacos para defender el punto. Sin embargo, Santa Anna no hizo nada para reforzar las defensas.


No pudiendo establecer a ciencia cierta el número y posiciones de los mexicanos, Pillow ordenó a su infantería avanzar. Xicotencatl esperó hasta tenerlos a tiro, los fusiles de piedrita no tenían mucho alcance. A una distancia apropiada Xicotencatl ordenó a sus hombres descubrirse y empezar a disparar. La artillería del castillo abrió fuego. Muchas de las granadas cayeron entre las filas del San Blas pero buena parte cayó de lleno entre las gruesas columnas de la división de Pillow. El primer embate del enemigo fue parado en seco. Cayeron filas enteras de estos. Pillow ordenó el alto.


Volvieron otra vez a entrar en acción los voltigeurs. Estos tenían carabinas modernas y de largo alcance, mucho mejor que los fusiles de piedrita mexicanos. Por lo corto de sus números, las líneas del San Blas estaban muy extendidas y había huecos sin cubrir.


El tiroteo se generalizo. El enemigo estaba en todas partes. Estaban rodeados. La suerte del San Blas estaba decidida. Y si caía el castillo caía la ciudad. Xicotencatl iba a asegurarse, sin embargo, de llevarse a cuantos enemigos pudiera por delante. A toda costa tenia que evitar que su gente se quebrara. Los matarían, si, pero no se quebrarían. Tal vez ya venían refuerzos en camino al castillo. Xicotencatl no tenia manera de saber esto a ciencia cierta. Su deber era resistir hasta el fin.


Cayó el soldado viejo que portaba la bandera del San Blas. Percatándose de esto, Xicotencatl la levantó otra vez. Los voltigeurs de inmediato centraron sus miras sobre el jefe mexicano. Este ondeaba su bandera animando a sus hombres. Xicotencatl cayó herido. Se volvió a levantar y recogió su bandera. Lo volvieron a herir, esta vez de muerte. Un par de subalternos lo levantaron y lo llevaron a la retaguardia, donde murió envuelto en la bandera del San Blas. Del resto de este cuerpo solo unos cuantos heridos sobrevivieron.


Un par de semanas después de la caída de la ciudad de México se vieron varios carruajes lujosos dirigirse en dirección a un restaurante en las inmediaciones del cerro del chapulin. Al pasar por un punto al pie del cerro los viajeros, todos señores elegantemente vestidos, se tuvieron que tapar las narices con finos pañuelos de seda. Y es que entre los ahuehuetes se encontraban los cadáveres insepultos y engusanados de los soldados del San Blas.


Hasta el lugar de la tertulia no llegaban los vapores de los muertos del San Blas. El lugar era un restaurante elegante y lujoso, a la altura de los invitados. Los comensales disfrutaron de vinos importados y excelentes platillos. El invitado de honor era el general Winfield Scott, comandante de las tropas de ocupación norteamericanas. Los invitados eran miembros del clero y clases pudientes de México.


Entre brindis y brindis en honor al general extranjero, finalmente se le hizo una oferta: ¿por qué no se quedaba Mr. Scott en México, con sus tropas, y se hace presidente o gobernador colonial? Había si, un gobierno en Querétaro –Santa Anna ya había huido—pero ese no seria mayor problema. Después de todo frente a Scott estaba la flor y nata de la aristocracia y la clase política mexicana. Estaban acostumbrados a quitar y poner gobiernos, no seria problema derrocar al de Querétaro. ¡Finalmente tendría la turbulenta republica paz y orden! Y si para lograrlo se entregaba a todo el país a los yanquis, pues sea.


Scott, buen político, no les dijo ni si ni no. La verdad es que Polk, el presidente norteamericano de origen sureño, había considerado la anexión. Sin embargo, a Polk el incorporar a varios millones de mexicanos –indígenas y por lo tanto inferiores según la visión racista de los estadounidenses—no lo entusiasmaba.


Y mientras esta oferta generosa y entusiasta era presentada, a tan solo una corta distancia, los zopilotes se engordaban con los restos de los soldados del San Blas y los chamacos de Bravo. Se me podría acusar de maniqueísmo si desgraciadamente no fuera todo esto que relato histórico (ver “México Mutilado”). Francamente, da asco relatar este banquete pero sirva este ejemplo para ilustrar la herencia de traición de la derecha mexicana.


Así pues, el patriotismo mexicano, el verdadero, el inspirado por el amor a la patria, es un legado de gloria, de sangre, de honor. El mexicano es patriota por terco, por no quebrarse, por no darle el gusto al adversario. Así lo hicieron los soldados de Xicotencatl y así de tercos fueron los soldados de Santos Degollado. Y si México existe es porque siempre ha habido un patilludo terco y rebelde montado en un cerro mentandole la madre al virrey o tirano del momento. En suma, si el mexicano no fuera patriota no seria mexicano, seria derechista.





Publicado por Pomponio


http://senderodelpeje.blogspot.com/2008/03/el-odio-de-la-derecha-al-patriotismo.html

viernes, 4 de enero de 2008

ISA Servicio informativo núm. 307

Ciudad de México, 4 de enero de 2008
Servicio informativo núm. 307


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LA DERECHA PANISTA Y LOS INTERESES EMPRESARIALES ESPAÑOLES, LOS RESPONSABLES DE CENSURAR A CARMEN ARISTEGUI, SEÑALÓ LÓPEZ OBRADOR


Desde la sierra hidalguense, Andrés Manuel López Obrador lamentó que la derecha panista haya silenciado la voz de la periodista Carmen Aristegui y aseguró que la salida de la conductora del informativo matutino Hoy por Hoy es fruto del control que ejerce el régimen sobre el mayor número de los medios de comunicación.


El presidente legítimo de México explicó que los concesionarios de la radiodifusora W Radio, del grupo español PRISA, no quisieron renovar el contrato de trabajo a Carmen Aristegui con el argumento de que el estilo informativo de la periodista era contrario a la línea editorial del mencionado consorcio.


Al destacar que en el espacio informativo de Aristegui “se hablaba con la verdad, se daba oportunidad a todas las voces y se transmitían noticias de contenido plural”, recordó que Juan Ignacio Zavala, cuñado de Felipe Calderón, fue contratado como asesor del grupo PRISA, después de que se consumó el fraude electoral, con un salario que oscila entre los 30 mil y 35 mil dólares por mes.


En el segundo día de recorrido por la región serrana del estado, López Obrador hizo énfasis en que los dueños de PRISA hicieron un arreglo con el gobierno espurio de Felipe Calderón, “para que puedan los empresarios españoles hacer negocios en México” y subrayó que la misma empresa no ejerce un periodismo objetivo, profesional y plural.


A manera de ejemplo, mencionó que el grupo PRISA edita en España el diario El País, que supuestamente es de tendencia izquierdista, “pero en la práctica el periódico lo único que hace es defender los intereses de los grandes empresarios españoles con inversiones en México y naciones de América Latina”.


El presidente legítimo de los mexicanos afirmó que en México no se puede hablar de libertad de expresión, mientras haya un control absoluto sobre los medios de comunicación. “Con honrosas excepciones, los periódicos, la radio y la televisión están apergollados al régimen, representando por la derecha panista”, afirmó, y resaltó que Carmen Aristegui siempre se caracterizó por defender al pueblo y por hablar con la verdad, en vez de alabar a los gobernantes en turno.


“Es muy lamentable que se haya llegado a la última transmisión informativa de Carmen Aristegui en los micrófonos de Hoy por Hoy”, insistió al confiar en que la verdad siempre se abrirá paso y llegará hasta el último rincón de México, “a pesar de que se imponga un cerco informativo y se mantenga un control en los medios de comunicación”.


Al reunirse con los habitantes de Lolotla, Calnali, Tepehuacán, Tlachinol y Huazalingo, López Obrador reiteró su llamado a que los mexicanos conmemoremos el 70 aniversario de la expropiación petrolera con una concentración en el Zócalo de la Ciudad de México.


Mencionó que la jornada de protestas del próximo 18 de marzo se realizará en el Zócalo del Distrito Federal, a partir de las 5 de la tarde. Antes, el miércoles 9 de enero, se dará a conocer la constitución del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, en el Centro Cultural Estación Indianilla de la Ciudad de México, agregó.


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martes, 5 de junio de 2007

Astillero

La derecha "buena"

Julio Hernández López

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  • Sobredimensionar batallas
  • Espino, pieza sacrificable
  • Latidos bajo sospecha

A falta de mejores victorias, los calderonistas tratan de convencer a los mexicanos de que los escarceos íntimos de León, el pasado fin de semana, constituyen una histórica victoria de las más avanzadas causas nacionales sobre los malvados representantes de la derecha extrema, reaccionaria y clerical (el yunquismo, pues). El quinazo largamente prometido habría quedado en un Espinazo del Diablo y, al final de esa película sobredimensionada, L@s Niñ @s de L@s Pin@s habrían salvado al país del verdadero peligro para México que representaban el cándido Espino y su yunquismo desalmado. La nación habría cambiado a partir de ese virtual grito de dolores panista dado en Shoes City, la capital de los choclos metidos y por meter y las botas por botar, a grado tal (epopeya felipense equivalente a la Independencia, la Reforma y la Revolución juntas) que los principales personajes de esa telenovela apresurada y fugaz se permitieron el lujo de "empinar la botella" (así lo reportó un enviado a cubrir el consejo nacional panista) hasta altas horas de la madrugada leonesa en las afueras de hoteles y discotecas (antros, según la terminología adecuada), donde los eufóricos yuppies calderonistas festejaron lo que consideran una magna derrota infligida al adversario Manolito y el inicio de una saga política y electoral que según eso mantendrá a las falanges calderónicas en el poder por algunos sexenios más.

Pero no ha sucedido nada distinto a un pleito escandaloso más en la hipócrita historia de un matrimonio de conveniencia. La de León es una vulgar maniobra de revancha desde el poder contra un adversario interno malora, pero no una victoria política o ideológica del calderonismo ni un acto supremo contra los intereses y posturas de una corriente de ultraderecha que puede sacrificar a su rupestre operador Espino pero que de ninguna manera está perdiendo posiciones ni terreno ganado. Por el contrario, la debilidad de Calderón y su micro equipo ha quedado más evidenciada a partir de la recurrencia cavernícola a mecanismos del priísmo más tradicional para "controlar" una asamblea blanquiazul, abuchear "espontáneamente" al personaje predestinado a la guillotina desde las habitaciones reales, tomar control presidencialista de un partido presuntamente "libre" y festejar ese supuesto triunfo como si un equipo mexicano de futbol de tercer nivel (es decir, la mayoría de la primera división profesional) le hubiera ganado por goleada al Real Madrid. Un contendiente puede ser medido por la talla de su adversario. Y Felipe y su corte juvenil apenas pudieron ganarle personalmente a Espino, pero no a Martita y Chente ni sus negocios personales, conyugales y familiares hasta ahora impunes ni a los funcionarios del foxismo (Abascal, Salazar Sáenz y Derbez, por ejemplo) que sin castigo por sus crímenes institucionales siguen "haciendo política" como si nada. Los problemas de México se mantienen en el mismo nivel de gravedad, pero la divinidad Mounacal (tres personas distintas y un solo poder bonsai verdadero: Mouriño Juan Camilo, Nava César y Calderón Felipe) sueña con cambios desmesurados a partir de la paliza pandillera a Espino. Moraleja: dejad que los niños (de Los Pinos) se acerquen al (estilo del) PRI.

Astillas:

Muchos rumores ha desatado el anonimato del ganador del sorteo Melate que había acumulado una bolsa de cientos de millones de pesos. Es evidente que dar a conocer el nombre de quien de pronto se vuelve tan rico podría generarle problemas de seguridad (los que podría comenzar a contrarrestar con el uso de una pequeña parte de la fortuna recién adquirida), pero también es cierto que a muchos concursantes les frustra incluir en su abanico de especulaciones el que manos tramposas puedan asignar un triunfo fraudulento a fantasmas especialmente construidos para esos propósitos o a personajes de paja que encubrieran a los verdaderos ganadores que hubieran comprado su boleto premiado a la hora en que los nombraron directivos de esas empresas de azar. Ya se sabe que la Lotería Nacional fue asignada al encargado de las finanzas personales de la profesora presupuestalmente Gordilla, de tal manera que a nadie debería extrañar que, previo rodeo financiero, los premios de esa lotería acaben en las cuentas bancarias de la lideresa voraz. En el caso de los Pronósticos para la Asistencia Pública (mismas siglas del Partido de Acción Presidencial, o Papal, según sople el viento de cada día), el director general fue candidato panista a diputado federal y durante el foxiato fue director de sistemas de Procampo, una cueva presupuestal desde la que se manejaban recursos con fines de asistencialismo electoral. El responsable de dar confianza a los sorteos de Melate es un experto en cabildeo en Estados Unidos, especializado en "generar redes sociales" como la de Amigos de Fox, en la que participó. Además fue impulsor de la campaña de Carlos Medina Plascencia cuando quiso ser candidato a la presidencia de la República. Así es que confianza técnica o respeto profesional en el área de los sorteos gubernamentales no tiene Adolfo Felipe Blanco Tatto, y sí muchos compromisos e implicaciones partidistas y facciosas... Y, mientras el Napoleón del Consejo Nacional Panista se inclina ante el Papa y lo invita a que visite México (de preferencia en los días previos a las elecciones intermedias de 2009) y conmociona a los grandes políticos europeos con sus disertaciones sobre narcotráfico y la manera exitosa de combatirlo (aunque, por desgracia, el maltrecho Espino no pudo acompañarlo porque, ¡caray!, perdió el avión que le llevaría a reunirse con su verdugo), ¡hasta mañana, en esta columna que invita al público en general a asistir hoy, a partir de las 10 horas, al foro organizado por el Club de Periodistas, en Filomeno Mata 8, en el centro de la ciudad de México, con el tema Miedo al disenso como muerte de la democracia (en el foro "se discutirán los diversos matices que, desde los poderes fácticos, inciden como limitantes o manipuladores de la libertad de expresión", y las conclusiones se darán a conocer este miércoles en el mismo Club de Periodistas)!

Fax: 56 05 20 99 * juliohdz@jornada.com.mx