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lunes, 10 de marzo de 2008

El delfín deviene pato salvaje

México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx

■ El delfín deviene pato salvaje

■ Dando y dando con los barones de la radio y tv



Muy contentos deben estar allá por Lomas de Sotelo, donde despacha el secretario de la Defensa Nacional, tras la convocatoria del siempre atinado Juan Camilo Mouriño para que los panistas se conviertan en “soldados” (guardias blancas, con azul) de la “continuidad” y “defiendan los proyectos” (el de su candidatura en 2012, en primerísimo lugar) del inquilino de Los Pinos. Así, mientras los primeros arriesgan la vida en el combate al narcotráfico, los segundos deberán poner cuerpo y alma al servicio del funcionario-empresario para que Calderón lo instale en la próxima candidatura presidencial.

En sólo 50 días en el puesto, el sagaz empresario de niñez maravillosa que devino secretario de Gobernación ha dado pruebas más que convincentes del desastre nacional que sería su quimérico inquilinaje en Los Pinos. En ese brevísimo periodo (del que tres cuartas partes pasó en la sombra y alejado de los micrófonos), el delfín ha hecho de todo: convoca como general de cinco estrellas, decide como líder partidista, despacha como secretario de Comunicaciones y Transportes, del Trabajo, de Agricultura y conexos, procede como líder de las bancadas panistas en el Congreso, sentencia como juez, firma como director del Registro Civil, sella como director de Pasaportes, y tantas otras actividades que por ley no le corresponden, lo que ratifica su condición de pato salvaje (cada paso que da es una deposición).

Ahora en Guanajuato, Mouriño S. A. se ajustó el quepis y a los patriotas ordenó: “necesitamos la participación de cada panista como un soldado de ejército, para contrarrestar los embates (en mi contra), los ataques de los enemigos de este gobierno (el mío), que van a seguir… Necesitamos de la defensa de cada panista, porque la cosa no se va a poner fácil, menos cuando nos vayamos acercando al proyecto de 2009 (léase 2012)”.

En su encerrona del pasado sábado con 250 diputados y dirigentes estatales del PAN, el general Mouriño, zombi de Cobián, no pudo seleccionar mejor frase para exigir impunidad: utilizó la más famosa de Emilio, El Tigre, Azcárraga Milmo, padre del actual presidente de la fábrica de sueños, quien se presumía como “soldado del presidente” (en turno) de la República, un fiel jenízaro que con una mano ratificaba su incondicionalidad al inquilino de Los Pinos y con la otra sostenía su libreta de facturas.

El uso de tan certera frase tal vez fue resultado de la emoción que en él provocó reunirse con los representantes de los barones de la televisión y la radio, tres días antes de pronunciarse como general del ejército. En efecto, antes de ordenar el servicio militar obligatorio para los panistas, el joven Iván tuvo un encuentro con algunas cabezas visibles de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, quienes con una mano ofrecieron apoyo total al bombardeado secretario de Gobernación y con la otra exigieron la inmediata renovación de más de 150 concesiones vencidas, al grito de “dando y dando”.

Al día siguiente, Mouriño se la pasó yendo de una estación de radio a otra, más el plus de la televisión, para hablar de su niñez, la bella provincia mexicana y el poder su doble firma (como empresario y funcionario), y los barones de esa industria dando y dando. Lo mejor del caso es que los representantes de las televisoras y radiodifusoras tendrían que haberse reunido con Luis Téllez, no con Juan Camilo, porque de acuerdo con la ley es la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y no la de Gobernación, la que decide la renovación o revocación de ese tipo de concesiones del Estado.

De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, poco más de mil 600 concesiones para radio y televisión se han otorgado, de tal suerte que la renovación exigida por la CIRT abarca a 10 por ciento, aproximadamente, de ese total. El grueso de esas concesiones está en manos de Televisa, Tv Azteca y seis grupos radiofónicos. No más. Y la SCT responde que se encuentra en “proceso deliberativo de refrendo”, que no la presionen, que para eso está Iván y su explosivo momento político.

También son “soldados” presidenciales los secretarios Alberto Cárdenas, marca Bimbo, de Agricultura; Javier Lozano, experto en pianos, del Trabajo; Luis Téllez, representante de inversionistas extranjeros, de Comunicaciones y Transportes, y Guillermo Galván, con cara de pocos amigos, de la Defensa Nacional, han sido desplazados por Juan Camilo. Después de 15 meses de gobierno, han constatado que no dan una, pero sería preferible que desde Los Pinos los rehabilitaran ante el ostentoso fracaso de Iván el breve.

Y si de soldaditos de plomo se trata, allí está Salvador Vega Casillas, secretario de la Función Pública, quien afirmó que la dependencia a su cargo “puede investigar de oficio el posible conflicto de interés” de Juan Camilo Mouriño, pero “estamos esperando que algunos miembros del Congreso presenten su denuncia, que la presenten para poder proceder, si vemos que esto no va a ocurrir así, entonces ya nosotros tomaremos una decisión al respecto” (El Universal).

Lo mismo dijo Germán Martínez, cuando fue becario de la SFP, sobre el caso Fox-Sahagún y las lindas criaturas procreadas por Martita y prohijadas por Vicente, y nada de nada, pero ahora como vicepresidente panista (el presidente es Juan Camilo) vocifera en contra “de los enemigos de Calderón” y, por asociación, de Mouriño.

Para redondear, José César Nava Vázquez, quien ahora hace las funciones que Mouriño desempeñaba en su algodonada incubadora de Los Pinos, adelanta que él no fue, que no firmó nada y que de hecho no sabe leer ni escribir, pero olvida su feliz estancia en Pemex (abogado general) y en la Secretaría de Energía (titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos) en tiempo de Calderón como titular del ramo, es decir, justo cuando los contratos a favor de Ivancar.

Las rebanadas del pastel

De Juan Camilo y la remembranza de su niñez feliz (con música de Cri-Cri): allí va Mouriño con su PANraguas, y Gamboa-Beltrones recogiéndole las enaguas, porque el pejito lo salpicó y sus manitas limpias le despintó.

http://www.jornada.unam.mx/2008/03/10/index.php?section=opinion&article=028o1eco

martes, 4 de marzo de 2008

Con Calderón han emigrado 625 mil mexicanos

México SA
Carlos Fernández-Vega

cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx

■ Con Calderón han emigrado 625 mil mexicanos

■ ¿Quién será rescatado?


A lo largo de 2007 casi 24 mil millones de dólares ingresaron a la economía nacional, producto de las remesas enviadas por la creciente paisanada que emigra para ganarse la vida en el vecino del norte. Con el monto registrado el año pasado, en los últimos siete años los mexicanos que laboran en Estados Unidos “inyectaron” casi 100 mil millones de dólares a la actividad económica de su país de origen, la misma que los expulsó.

El monto acumulado por demás es sobresaliente (equivale a los ingresos petroleros, internos y externos, obtenidos en 2007), que en mucho ha permitido a las familias receptoras sobrellevar el impacto de una economía, la mexicana, que en el discurso es una maravilla, pero que en los hechos parece más una tragedia.

Sin embargo, el creciente flujo de dólares por el concepto referido reporta una “atonía” producto del “atorón” (Fox dixit) económico estadunidense. Ese es el factor real, y no –como presumen algunos en el gobierno– producto del “menor ritmo” de emigración que se observa, según dicen, desde que la “continuidad” se sentó en Los Pinos.

Por el contrario, alrededor de 625 mil mexicanos han emigrado al extranjero, fundamentalmente hacia Estados Unidos, desde que el calderonismo entró en “acción”, o lo que es lo mismo casi un mexicano por cada minuto transcurrido del gobierno de la “continuidad”. En los últimos siete años alrededor de 3.8 millones de mexicanos fueron expulsados por razones económicas, es decir, más de 8 por ciento de la población económicamente activa. Esa sí es una cifra histórica real.

Para 2008, la estimación en torno al monto de remesas que la paisanada enviará a sus respectivas familias no es alentador (no se les vaya ocurrir privatizar este segmento, porque “ya no es costeable para el país”, como dicen en el caso del petróleo). Se pronostica un descenso que en el peor de los casos podría ser de 30 por ciento con respecto a 2007, pero aún si ello se materializa el flujo se mantendrá como la segunda fuente de divisas para el país.

México no será la excepción en lo que se refiere a la “atonía” en el monto de remesas por la debilidad económica estadunidense. Centroamérica, una región que en 2007 captó 12 mil 160 millones de dólares por el concepto referido, también reportará un descenso. De ese monto, casi 85 por ciento se concentra en Guatemala, El Salvador y Honduras. Nicaragua, Costa Rica y Panamá se reparten el 15 por ciento restante.

Para el caso mexicano, las remesas representan cerca de 3 por ciento del producto interno bruto, pero a las naciones centroamericanas significa mucho más. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dichos envíos significan 27 por ciento del PIB hondureño e igual proporción del salvadoreño; 17 por ciento del nicaragüense y 12 por ciento del guatemalteco.

Del valor total de sus exportaciones, las remesas representan casi la mitad de las nicaragüenses, cerca de 60 por ciento de las guatemaltecas, 75 por ciento de las hondureñas y prácticamente la totalidad de las salvadoreñas. Así, una caída en los envíos de dólares, producto de la “atonía” económica estadunidense, tendría un severo impacto en esas economías centroamericanas. La dependencia de Costa Rica y Panamá no es significativa en este renglón.

El Salvador encabeza la lista de países centroamericanos en términos de remesas per cápita, llegando a un millón de adultos (en promedio 12 envíos al año de 300 dólares). En Honduras, el mercado de remesas de mayor crecimiento en América Central, la inyección de dólares por el concepto referido beneficia a alrededor de 950 mil adultos (en promedio 225 dólares, 12 veces al año).

En Guatemala, alrededor de un millón 400 mil adultos reciben remesas de sus familiares en Estados Unidos (en promedio 240 dólares, 12 veces al año) y unos 500 mil en Nicaragua (en promedio 205 dólares, 10 veces al año). Las remesas a Costa Rica y Panamá representan flujos menos caudalosos pero benefician a grandes cantidades de personas: 300 mil en Costa Rica (en promedio 250 dólares, ocho veces al año), y alrededor de 100 mil en Panamá (en promedio 320 dólares, 10 veces al año).

A juicio del BID, el verdadero impacto de las remesas se mide por el número de familias que se benefician con estas transferencias. En América Central unos 4 millones de familias reciben remesas regularmente de parte de sus integrantes que viven y trabajan en el extranjero, fundamentalmente en Estados Unidos. Aproximadamente 75 por ciento de estas remesas se usan para cubrir gastos esenciales como vivienda, ropa, comida, medicina electricidad y agua. “Las remesas representan el mayor programa de alivio de pobreza en América Central”.

En Centroamérica, cerca de 3 mil millones de dólares en remesas se destinan a fines distintos al consumo inmediato, pero el potencial del desarrollo económico de estos fondos se ve severamente restringido porque más de 90 por ciento de las transferencias se realizan fuera del sistema financiero formal.

Con la recurrencia de los “atorones” económicos en Estados Unidos, muchos centroamericanos han “diversificado” su objetivo geográfico. Así, muchos emigran a Europa y Canadá en busca de empleo. “Hace cuatro años, los centroamericanos que dejaban sus países se mudaban casi exclusivamente a Estados Unidos”. En cambio, casi la totalidad de los emigrantes mexicanos tiene la mira puesta en el vecino del norte.

Las rebanadas del pastel

¿Cuál de los estados de la República será “rescatado” con el “Programa de Apoyo a la Economía, 10 medidas temporales para impulsar la actividad económica, la inversión y el empleo en México”? Obligadamente tendrá que ser una de las entidades de la Federación, porque lo anunciado ayer por el inquilino de Los Pinos, cuando mucho, sólo alcanza para eso, no para el país en conjunto. Si ésa es la “imaginación y firmeza” (Calderón dixit) gubernamentales para enfrentar la ola recesiva estadunidense, ¿de qué tamaño es su ofuscación y fragilidad?

http://www.jornada.unam.mx/2008/03/04/index.php?section=opinion&article=024o1eco

jueves, 28 de febrero de 2008

México SA


Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx

El saqueo de Pemex
El cambio y la continuidad le ordeñaron 3.3 billones de pesos

Cada año que pasa la ordeña del gobierno federal es mayor y, obvio es, peor su efecto en la salud financiera de Petróleos Mexicanos. La Secretaría de Hacienda llega y arrasa: se lleva absolutamente todo el rendimiento de la paraestatal, y lo que no tiene también.

Al cierre de 2007, por ejemplo, los rendimientos petroleros antes de impuestos –la ganancia, pues– sumaron 660 mil 152 millones de pesos. Pero llegó la depredadora Secretaría de Hacienda y se lo llevó todo, más 16 mil 127 millones que la paraestatal sin más remedio obtuvo por medio de endeudamiento, según las cifras definitivas de la propia empresa, difundidas ayer en el informe oficial correspondiente a dicho año.

El saqueo es indiscutible, pero a pesar de lo anterior Pemex asegura que tuvo pérdidas por 16 mil 127 millones de pesos en el ejercicio (2007) que “se explican principalmente por mayores compras de productos de importación”, y no como resultado de la rapiña del gobierno federal.

A lo largo de la última década (1998-2007), el gobierno federal y su cobradora, la Secretaría de Hacienda, ordeñaron absolutamente hasta el último centavo obtenido por rendimientos petroleros (alrededor de 3.7 billones de pesos en el periodo), más una “sobre cuota”, por darle nombre, no menor a 100 mil millones (que Pemex cubrió con endeudamiento), hasta totalizar poco más de 3.8 billones de pesos.

En esa década, los rendimientos petroleros oficialmente reconocidos como tales se multiplicaron casi por cinco tantos, al pasar de 140 mil millones en 1998 (el peor de los años en lo que se refiere a precio de la mezcla mexicana de exportación) a poco más de 660 mil millones en 2007, y todo se lo llevó la Secretaría de Hacienda, sin dejar así fuera un tanquecito de oxígeno para las finanzas de la paraestatal.

En diez años se obtuvieron 3.7 billones de pesos en rendimientos petroleros, de los que poco más de 80 por ciento (3.1 billones) se registraron en el sexenio foxista y en el primer año del calderonista, una mancuerna que en esos siete años le ordeñó a Pemex, vía la Secretaría de Hacienda, más de 3.3 billones de pesos. La diferencia, se llama endeudamiento de la paraestatal.

Lo peor del caso es que esos 3.3 billones de pesos ordeñados por el “cambio” con “continuidad” no se reflejaron en lo que normalmente debe aplicarse el dinero de los mexicanos: empleo, bienestar social, crecimiento económico, desarrollo, pues.

Así, la tan cacareada “inversión” en Pemex (Fox y Calderón dixit) en realidad se llama endeudamiento de la paraestatal, al que recurre para satisfacer la voracidad del gobierno federal y cubrir la incapacidad de la Secretaría de Hacienda como cobradora de impuestos en otros renglones de la economía nacional, en especial los controlados y usufructuados por la siempre participativa y socialmente preocupada oligarquía.

Desde que en el salinato oficialmente se anunció la “despetrolización” de la economía mexicana, creciente ha sido, es, la petrolización de las finanzas gubernamentales, que entre las patas se ha llevado la salud financiera de Pemex.

De tiempo se escucha la advertencia sobre esta peligrosa cuan creciente dependencia. La Cepal, por ejemplo, informó que en 2006 los ingresos procedentes del petróleo mexicano se incrementaron 14.3 por ciento y representaron 38 por ciento de los ingresos públicos, “la participación más elevada desde 1987”. En ese año el precio promedio de la mezcla de petróleo nacional fue de 53.1 dólares por barril, es decir, 21.6 dólares más de lo proyectado a inicios del periodo. El presupuesto nacional para 2007 fue elaborado a partir del supuesto de que el barril de petróleo ascendería a 42.5 dólares, pero en realidad fue de 61.5 dólares, de acuerdo al reporte oficial de Pemex. Si bien la economía en conjunto no es muy dependiente del petróleo, dice el organismo especializado, “el fisco sí, por lo que, en concordancia con el objetivo de elevar la exigua carga tributaria (9.7 por ciento del PIB), (el gobierno mexicano) debería proponerse también reducir la dependencia de los ingresos públicos de los procedentes del sector petrolero”.

Lo mejor del caso es que entró en vigor el “nuevo régimen fiscal” para Pemex, el cual, de acuerdo con la versión oficial, “busca reducir la carga fiscal de la empresa y liberar recursos para inversión en exploración y explotación”, que le aportó 11 mil 158 millones de pesos, pero Hacienda se llevó todos los rendimientos más 16 mil127 millones más de pesos.

De ese tamaño es la ordeña y la “carencia de dinero” que, según esto, registra Pemex.

Entre la numeralia (cifras definitivas para 2007) divulgadas por la paraestatal sobresale el valor de las exportaciones de crudo y condensados: 44 mil 388 millones de dólares. En el año, el precio promedio ponderado de la mezcla mexicana de exportación fue de 61.6 dólares por barril.

Las ventas totales, incluyendo ingresos por servicios, aumentaron 2.9 por ciento respecto a 2006, registrando un máximo histórico de un billón 135 mil millones de pesos durante el 2007 debido, principalmente, a mayores precios de exportación del crudo.

Como citamos líneas arriba, el rendimiento antes de impuestos, derechos y aprovechamientos fue de 660 mil 152 millones de pesos (60 mil 753 millones de dólares), en comparación con 651 mil 718 millones en 2006. El monto de impuestos, derechos y aprovechamientos ascendió a 676 mil 278 millones de pesos, cantidad que representó un aumento de 11.8 por ciento en términos reales comparado con 2006.

Moraleja, versión Pemex: en 2007, la paraestatal “tuvo pérdidas por 16 mil 127 millones de pesos (mil 484 millones de dólares), variación que se explica principalmente por mayores compras de productos de importación”.

Las rebanadas del pastel

De la lectoría: “¿Te imaginas, ya privatizado Pemex, que los nuevos dueños comiencen a solicitar regímenes especiales de tributación, con la muleta de que tienen que recuperar su inversión? No vaya a ser que después tengamos que rescatarlos (un Fobaproa más) por que quebraron. Entonces, adiós ingresos petroleros” (Mario López Meza, century21mario@yahoo.com.mx)

martes, 19 de febrero de 2008

¿Deveras se va a rescatar el espíritu del cardenismo en Pemex?

México SA
Carlos Fernández-Vega
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¿Deveras se va a rescatar el espíritu del cardenismo en Pemex?
No es nuevo el truco de recortar el mensaje del general para adecuarlo al espíritu privatizador

Qué bueno que apenas están en la fase del “diagnóstico” y aún no “elaboran” la iniciativa de “reforma” energética, porque carentes de uno y otra de cualquier forma marchan directo hacia la privatización total.

Una de las áreas en ese sentido más adelantadas es la petroquímica, la cual, desde tiempos de Miguel de la Madrid, fue cedida, por medio de la “reclasificación” de básica a secundaria, a los grande corporativos privados, en aquel entonces mayoritariamente mexicanos. Los gobiernos subsiguientes utilizaron el mismo truco, por medio del cual se evitaron el engorroso cuan transparente trámite de modificar la Constitución.

Ya el inquilino de Los Pinos adelantó ayer lo de los “contratos de largo plazo para el suministro de materia prima para la industria nacional, concretamente etano y gasolinas naturales”, con lo que, dijo, “estaremos en mejores condiciones para atender la demanda de insumos petroquímicos en el país y podremos reducir las importaciones”. ¿Quién los produciría? Lo más seguro que los mismos a los que ahora se les compra etano y gasolinas en el extranjero.

Pero bueno, ya el equipo privatizador había anunciado el comienzo de “una campaña mediática para promocionar” la “no privatización”, que privatiza todo, por él promovida. Y una de las frases que en este contexto comienza a sonar es que con la “reforma” energética “vamos a rescatar el espíritu del cardenismo en Pemex… Tuvo razón el general en hacer ese acto de nacionalismo (la expropiación petrolera), pero también la tuvo en plantear una ley donde la participación de la iniciativa privada es perfectamente aceptable, viable y nacionalista” (senador panista y “negociador de Felipe Calderón en el tema energético”, según lo presentan, Rubén Camarillo Ortega, en declaraciones a Milenio).

En efecto, fue hasta 1958, último año de Adolfo Ruiz Cortines en Los Pinos, cuando se aprobó la ley reglamentaria del 27 constitucional en materia petrolera, pero de allí a que Lázaro Cárdenas promoviera o celebrara la participación del capital privado en esta industria existe un mar de diferencia.

De hecho, en su cuarto informe de gobierno (1938), el general Cárdenas subrayó: “Y para evitar en lo posible que México se pueda ver en el futuro con problemas provocados por intereses particulares extraños a las necesidades interiores del país, se pondrá a la consideración de vuestra soberanía que no vuelvan a darse concesiones del subsuelo en lo que se refiere al petróleo y que sea el Estado el que tenga el control absoluto de la explotación petrolífera”.

No es nuevo el truco de “privatizar” a la Esfinge de Jiquilpan. El más reciente fue el segundo director foxista de Petróleos Mexicanos, Luis Ramírez Corzo, quien cortó y recortó las palabras del general a su gusto y alcance privatizadores. Decía el ex funcionario (18 de marzo de 2005) que Cárdenas “reivindicó” la participación del capital privado en la industria petrolera nacional, y lo habría hecho en su quinto informe de gobierno (septiembre de 1939).

El problema es que el ex director de Pemex recortó el mensaje para adecuarlo al espíritu privatizador, igual que ahora. De acuerdo con este personaje del foxismo, en aquella ocasión Lázaro Cárdenas se limitó a decir que “el gobierno de la Revolución no desconoce la importancia de la ayuda que puede prestarle la inversión privada, la cual tiene legítimo campo de acción para fortalecer la economía nacional, y juzga que su actuación no es incompatible con la del gobierno si se adapta a las exigencias de su programa, de cuyos benéficos resultados a la postre también disfrutará”.

A Ramírez Corzo, sin embargo, se le “olvidó” mencionar el párrafo siguiente del informe presidencial, que precisaba: “si una parte de las fuerzas productivas del país se retrae y no participa u opone resistencia a esta grande empresa nacional; si para algunos elementos no existe otra mira ni propósito que obtener de sus inversiones el máximo de utilidades para beneficio propio exclusivamente, no sería concebible que la Revolución, nacida de una protesta del país entero en contra de un sistema económico estrictamente individualista y utilitario, y habiendo mantenido este espíritu durante 28 años, detuviera su marcha ante la consideración de que sus actos pudieran provocar momentáneos trastornos, contribución insignificante cuando se trata de alcanzar una organización económica que, descansando sobre bases humanas y de justicia, provoque permanente bienestar y un robustecimiento sano y fecundo de la explotación de los recursos del país”.

Y por si hubiera duda, el de Jiquilpan agregaba: “fomentar la riqueza para aumentar las utilidades de los inversionistas; emplear los fondos y la autoridad pública en rodear de todo género de facilidades y garantías a los privilegiados para que éstos retiraran un mayor lucro sin otro fin que disfrutarlo en beneficio propio, dictar leyes protectoras de esta política grata a los que ven en la riqueza un objetivo final sin preocuparse de quienes la disfruten, constituyó el ideal político de los gobernantes del país durante un largo periodo de nuestra historia y fue la causa del desencadenamiento en su contra de las incontrastables energías populares y del triunfo de la Revolución… los recursos del país no deben constituir reservas especiales en provecho de intereses personales, nacionales o extranjeros, sino ser explotados en beneficio de la colectividad”.

A Ramírez Corzo, como al citado senador panista y otros jilgueros, no le dieron los ojos para descubrir otro mensaje en el discurso de Lázaro Cárdenas: “mi gobierno (…) se encontró dentro de los términos contradictorios de un dilema ineludible, constituyendo uno de sus extremos la subordinación de todo programa de mejoramiento social a la conservación de la riqueza organizada, solución preferida por la clases conservadoras que, cerrando los ojos a la miseria y a las necesidades del pueblo, han perseguido un interés lucrativo individualista. El otro extremo, (…) la organización solidaria de los trabajadores... El gobierno se decidió por este último extremo del dilema”.

Las rebanadas del pastel

¿Van a “rescatar el espíritu del cardenismo en Pemex”?. Bien, pero que lo hagan completo, no a modo.

sábado, 22 de diciembre de 2007

De la Jornada

México SA
Carlos Fernández-Vega
cfv@prodigy.net.mx

La desocupación en el gobierno del empleo
Aumento de $1.96 diarios a minisalarios

La transparencia de Pemex


Con las cifras oficiales (INEGI) recién salidas del horno se puede conocer el maravilloso resultado real del primer año del “presidente del empleo”: en términos netos se generaron alrededor de 53 mil plazas del primer día de diciembre de 2006 al último de noviembre de 2007, una cantidad equivalente a tan sólo el 5.5 por ciento de la que machaconamente para este tema difunde la propaganda de Los Pinos, cuyo inquilino celebra que a estas alturas el “panorama (es) verdaderamente distinto”.

Dicho balance incluye un misterioso descenso de casi medio punto porcentual (equivalente a 210 mil puestos de trabajo) registrado en la tasa oficial de desempleo abierto (que desde mayo no dejó de crecer) del cierre de octubre al último día de noviembre del año que está por fenecer, pero aún con ese ingrediente, y siempre en el mejor de los casos, el citado es el raquítico resultado neto en generación de plazas laborales.

Y subrayo en el mejor de los casos, porque si se considera el resultado del último día de diciembre de 2006 al último de noviembre de 2007 (11 meses), entonces la euforia y la fanfarria se reduce a 4 mil 500 plazas generadas en términos netos durante ese lapso, una cantidad abismalmente alejada de las 960 mil presumidas, un día sí y otro también, por el inquilino de Los Pinos, quien, como en los mejores tiempos de Fox, sólo suma, nunca resta, para obtener la cifra neta.

Cuando el michoacano se instaló en Los Pinos, la tasa oficial de desempleo abierto llegó a 3.58 por ciento de la población económicamente activa; al cierre de noviembre de 2007 fue de 3.46 por ciento, una reducción de 0.12 puntos porcentuales, equivalentes a 53 mil 400 plazas más en términos netos entre la primera y segunda fecha. Al cierre de ese diciembre, la referida tasa fue de 3.47 por ciento de la PEA y de 3.46 por ciento el último día del undécimo mes de 2007. La diferencia, 0.01 puntos porcentuales, igual a 4 mil 500 plaza laborales generadas en términos netos.

De todo 2007, noviembre fue uno de los meses en el que menor generación de empleo formal se registra (98 mil plazas, siempre según cifras oficiales), pero para efectos de la estadística del INEGI ha sido el que mayor descenso observa en la tasa de desocupación abierta: 0.47 puntos porcentuales, igual a casi 210 mil puestos de trabajo. Lo anterior llama la atención, porque desde mayo dicho indicador (nacional y urbano) reportó alza constante hasta que, justo en tiempos del primer aniversario, se hizo el milagro.

Lo anterior, por lo que toca a los resultados concretos del “presidente del empleo”, pero si de promesas cumplidas se trata no puede dejarse a un lado la relativa al “fortalecimiento del ingreso de los mexicanos” (adivinen quién lo dijo). Y como roto va con descosido, ayer se conoció el “aumento” (ni la burla perdonan ya) a los salarios mínimos generales (4 por ciento para las tres zonas geográficas), cuyo promedio alcanza la estratosférica cantidad de 1.96 pesos diarios, o si se prefiere 59.62 mensuales o 715.4 anuales. Entonces, sin ánimo de martirizar a nadie, lo que hoy se compra con un peso 25 años atrás se adquiría con 6 centavos.

Cuatro por ciento de “incremento” para 2008, tras que los precios de la canasta básica aumentaron, en promedio, 35 por ciento a lo largo de 2007, y cuando en diciembre de 2006 esa misma comisión tripartita concedió 3.9 por ciento, equivalente a un peso con 85 centavos, como promedio para el presente año, y así por el mismo caminito a lo largo de casi tres décadas.

De nueva cuenta, pues, en el seno de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, gobierno, patrones y “líderes obreros” descaradamente violan la Constitución, pues su “aumento” de 4 por ciento a los mini-mini salarios para 2008 no cumple con espíritu ni letra del artículo 123, que en su fracción sexta establece: “los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos...”. Y el mismo 4 por ciento recibieron los salarios mínimos profesionales (de albañil a zapatero, sin olvidar el reportero).

Lo más simpático de todo esto es que, año tras año, el “argumento” de gobierno, patrones y “líderes obreros” (que siempre firman, aunque sea “bajo protesta”) es que el “aumento” al de por sí raquítico mini ingreso no puede ser mayor “para no afectar el sano crecimiento de la economía y el buen desempeño en la generación de empleos”, cuando todos sabemos y padecemos la inexistencia de crecimiento y la falta de empleo.

Así, en la zona A el salario mínimo general pasa de 50.57 a 52.59 pesos diarios (2.02 pesos de “aumento”); en la B de 49 a 50.96 pesos (1.96 pesos “más”) y en la C de 47.60 a 49.50 pesos (1.90 pesos de “incremento”).

Así, en el mismo día dos excelentes noticias que documentan igual número de promesas cumplidas: un exitoso “presidente del empleo”, con resultados aterradores en la materia, y el incuestionable cuan notorio “fortalecimiento del ingreso de los mexicanos”, por medio de suculentos “aumentos” salariales de 1.96 pesos diarios promedio, en medio de una escalada de precios en alimentos y en espera del gasolinazo ya oficializado, por mucho que el Banco de México asegure que en la primera quincena de diciembre la inflación fue de 0.2 por ciento. Por cierto, ¿dónde se abastece el gobernador Guillermo Ortiz, que le sale tan barato?

Las rebanadas del pastel

Otro éxito de la “continuidad” es la transparencia en la toma de decisiones y los actos de gobierno, sobre todo cuando se trata de disponer de los bienes propiedad de la nación. Un ejemplo lo aportó La Jornada: “pactan Pemex y 5 trasnacionales ocultar acuerdos; las obligaciones de confidencialidad, con Shell, Chevron, Nexen, Petrobras y Statoil; romper el silencio causará penalidad hasta por 500 mil dólares; Petróleos Mexicanos clasificó como información confidencial los resultados derivados de los acuerdos suscritos con cinco empresas petroleras trasnacionales e incluso asumió con esas firmas extranjeras el compromiso de no proporcionarlos al IFAI, según los textos de los convenios…”.

martes, 6 de noviembre de 2007

México SA


Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx

Sin proporción ni equidad

Calderón gasta en propaganda 18 veces más que los $200 millones ofrecidos a Tabasco



A pesar de su compromiso (“vamos a reconstruir Tabasco, cueste lo que cueste”) y sus tres recorridos por la zona de desastre, parece que el inquilino de Los Pinos no alcanza a entender la proporción del problema ni la magnitud del drama tabasqueño. Ello, porque apenas cuatro días atrás tomó el micrófono para asegurar a propios y extraños aquello de “cueste lo que cueste”, pero ayer le puso números a la prometida reconstrucción mediante la creación de un fondo que arranca con 200 millones de pesos, etiquetados para pequeñas y medianas empresas de la entidad.

¿Es mucho o poco? Para dar una idea, esos 200 millones de pesos representan sólo 0.9 por ciento de los aproximadamente 22 mil millones de pesos que, oficialmente, el gobierno de Tabasco estima costará la reconstrucción del estado. Al mismo tiempo: a) 200 millones de pesos, y algo más, los gasta el gabinete de la “continuidad” en comidas, viajes y celulares; b) en este 2007 el propio Calderón erogará una cantidad 18 veces superior (3 mil 700 millones de pesos) en propaganda, esos somníferos promocionales con los que día y noche bombardea a la población y transmite a través de los medios electrónicos, y c) es una cantidad que el propio michoacano gastará en 2008 para el uso del sistema de transporte aéreo presidencial.

Entonces, para uso del michoacano es muchísimo dinero, una verdadera fortuna si se le compara con los resultados ofrecidos, pero para el millón de tabasqueños damnificados, la reconstrucción del estado y las tareas más urgentes, 200 millones de pesos sólo representan una muestra de humor negro de lesa patria, sobre todo si se recuerda que en abril pasado, con el poder de su firma, el inquilino de Los Pinos condonó, total o parcialmente, 2 mil 179 millones de pesos en créditos fiscales a cuatro clubes de fútbol; 2 mil 675 millones a una compañía editorial, y mil 522 millones a dos cadenas televisivas, por las que transmite sus soporíferos promocionales. En total, 6 mil 376 millones de pesos (se citan sólo esos ejemplos, pero hay muchos más), un monto casi 32 veces superior a los 200 millones destinados a la reconstrucción tabasqueña, y sólo para Pymes.

No hay proporción ni equidad: si los equipos de futbol revientan, problema de sus dueños y su afición, igual para la compañía editorial y las dos cadenas televisivas. Lamentabilísimo que pequeñas y medianas empresas se asfixien financieramente, pero lo que de ninguna manera puede permitirse es dejar a su suerte a un millón de personas que no tiene ni para comer.

Para rematar, ayer dijo el inquilino de Los Pinos que “México está siendo puesto a prueba por estas inclemencias de la naturaleza”. Pues no, tampoco atinó. Lo que verdaderamente está a prueba es el tamaño del gobierno (federal y estatal), y hasta el momento no aprueba ni de panzazo (de ello dan cuenta las más cariñosas cuan recientes encuestas sobre la aprobación/ rechazo de los ciudadanos en torno al desempeño del michoacano). Y de tarea, la ONU le dejó la siguiente planilla: “la tragedia en Tabasco pudo prevenirse con medidas relativamente sencillas y baratas…” (Sálvano Briceño, director de la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres del organismo).

Quienes parecen entender mejor el alcance del drama tabasqueño son los diputados (sin duda un garbanzo de libra), quienes anuncian la creación de un paquete económico de rescate para Tabasco, que considera el 100 por ciento de incremento presupuestal para el ejercicio 2008, y la utilización del inexplicable cuan criminal subejercicio 2007 (alrededor de 9 mil millones de pesos que el gobierno estatal no gastó), para que la derrama sea la mayor posible y a la brevedad para atender a los damnificados.

Mientras todo eso sucede, se lee en el portal de Terra que la Secretaría de Hacienda “suaviza con estímulos la reforma fiscal; la dependencia emitió ayer el decreto presidencial que contiene estímulos fiscales para el pago del impuesto sobre la renta (ISR) y empresarial a tasa única (IETU) a partir de enero de 2008, cuando entre en vigor”. Así, la de por sí ligera “reforma” fiscal se hace aún más light, y no precisamente en beneficio de los damnificados.

Las rebanadas del pastel

De la lectoría, sobre el drama tabasqueño: “que todos los bienes decomisados por diversos ilícitos sean rematados, y los dineros que se obtengan dedicados íntegros (ayuda institucional) a los afectados por fenómenos naturales. Podemos empezar, ¡pero ya!, con el buen uso de los 205 millones de dólares decomisados al chino-mexicano de apellido Zhenli Ye Gon. Además, las ONG como Vamos México ¿qué esperan para ayudar a los que urgentemente necesitan apoyo económico y no sólo palabras huecas?” (Alexandro Yáñez M., sagitoro@yahoo.com)... De un lector que, por obvias razones, pide el anonimato: “no es por aterrorizar a los de por sí insatisfechos derechohabientes del IMSS, pero a sentir de algunos, la dirección médica anda más perdida que antes; un año ha pasado y, si existe, nadie conoce el plan estratégico sexenal. Lo que nos queda bien claro es que una de sus líneas de acción es eliminar cualquier rastro de las acciones realizadas en el sexenio anterior, y eso implica deshacerse de toda aquella persona relacionada con el anterior director. Han liquidado a una cantidad increíble de personas sin mejor motivo que ser gente de la administración pasada; el capital humano perdido es cuantioso y muchos fueron formados con recursos del Instituto. Lo peor es que los sustitutos en esos cargos en la mayoría de los casos no cuenta con el perfil, ni las habilidades para desempeñarlos decorosamente. A los que aún esperamos la guillotina, literalmente se nos ha dicho que investigación y evaluación son palabras prohibidas, y cuidado con mencionar que se tiene algún postgrado, porque eso será tomado como prueba de gran traición”.

jueves, 21 de junio de 2007

México SA
Carlos Fernández-Vega

Temor al costo político
Este sí saca la "reforma" rapidito

Hace como que cambia para dejar las cosas igual

Soborno legalizado para la economía informal


Limitada, chiquita, timorata resultó la miscelánea fiscal (pomposamente llamada Reforma integral de la hacienda pública) que el inquilino de Los Pinos remitió al Congreso, la cual, contrariamente a la euforia calderonista, no combate privilegios ni evasión, y en el mejor de los casos marginalmente fortalecería las finanzas públicas, pero a costillas de afectar aún más la de por sí deteriorada generación de empleo.

Queda claro que la rapidez con la que el inquilino de Los Pinos presentó su propuesta fiscal corresponde más a sus urgencias políticas y de legitimidad ("este sí saca las reformas rapidito, no como el otro") que a los apremios nacionales en el terreno tributario (incrementar la recaudación, ampliar el padrón de causantes, erradicar privilegios y pugnar por la equidad fiscal).

Difícilmente una restructuración fiscal deja satisfechos a todos, pero la "reforma" calderonista (más allá de enjuagues y amarres que concrete en el Congreso) parece alcanzar el consenso, aunque en sentido contrario a la idílica versión de Los Pinos. La "continuidad" no quiere asumir el costo político que implicaría una modificación real y verdaderamente integral a la política tributaria (ni arriesgar futuros financiamientos del gran capital para sus campañas electorales), y por ello hace como que cambia las cosas para dejarlas igual, sin rozar uno de los renglones más onerosos para las finanzas nacionales, es decir, los regímenes especiales, o lo que es lo mismo los más de 500 mil millones de pesos anuales que el erario ni de lejos ve.

El paquete fiscal calderonista que ayer oficialmente recibió el Congreso, pretende un incremento máximo (en el año 2012) en la recaudación fiscal de 2.8 puntos porcentuales del producto interno bruto, de los que 1.9 puntos ingresarían a las arcas federales y 0.9 a las estatales. Lo anterior, como se anota, en el mediano plazo. Pero en la realidad actual y futuro del país permanece intacto el 6 por ciento del PIB que a los mexicanos les cuesta mantener los regímenes fiscales especiales.

En lo inmediato, siempre y cuando el Congreso apruebe la propuesta calderonista como lo hizo con la ley Televisa (sin modificar una sola coma), el incremento en la recaudación fiscal sería de 1.5 puntos porcentuales del PIB (uno para la Federación y medio para los estados) en 2008, proporción que equivaldría a cerca de 140 mil millones de pesos (algo menos de los que anualmente se paga por servicio de la deuda pública federal), monto similar al pretendido por el "reformón" foxista por medio del IVA en alimentos y medicinas. A partir de 2009 se incrementaría paulatinamente hasta alcanzar el citado 2.8 por ciento del producto. Ciento 40 mil millones no son malos (en el caso de que el Congreso avale la propuesta y en el de que el gobierno efectivamente los recaude), pero representan un monto casi cuatro veces inferior al que el fisco deja de captar por los regímenes especiales, a los que no rozó ni con el pétalo de una rosa.

Los cambios al régimen fiscal de Petróleos Mexicanos no aparecen por ninguna parte. La gallina de los huevos de oro negro quedó totalmente fuera de la autodenominada Reforma integral de la hacienda pública, no obstante sus urgencias en modernización e inversión. Pero la razón calderonista es simple: el inquilino de Los Pinos pretende incluir las "modificaciones" en su "reforma" energética, o lo que es lo mismo en su intentona por privatizar al principal cliente, y por mucho, del fisco mexicano.

El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, considera que el parche fiscal de la "continuidad" es el "adecuado para México, en este momento, y no se pasará ninguna factura a las próximos gobiernos; no queremos cerrar la brecha tributaria. No es una propuesta incompleta, es lo que necesitamos, no requerimos recaudar por recaudar", y como la intención, dice, no es esta última, entonces mantienen ilesos los privilegios fiscales del gran capital.

En la parafernalia del nuevo "reformón" llama la atención la propuesta para el denominado impuesto contra la informalidad, el cual pretende "gravar los depósitos en efectivo que excedan 20 mil pesos mensuales y será acreditable contra el ISR, así como diversas medidas que permitirán fiscalizar a quienes hoy no estén inscritos en el padrón de contribuyentes".

En realidad no existe tal combate, porque dicho gravamen "contra la informalidad" no sería más que una cuota, un soborno legalizado e institucionalizado para que las empresas y las personas se mantengan en la informalidad
. Combatirla, sería hacer hasta lo imposible para que las empresas se incorporen a la economía formal y, sobre todo, los empleos (seguridad social, contratos registrados, prestaciones monetarias, protección laboral, etcétera). En los hechos, de aprobarse, tal impuesto sería como una "mordida" al tamarindo de la esquina: no se puede estacionar donde se estacionó, porque está prohibido, pero por un billete me hago güey, se queda donde está y le aviso si viene la grúa, y el costo social y económico de la informalidad se mantiene tal cual.

Y de la manga sacaron un gravamen a "grafiteros", porque el inquilino de Los Pinos propone un impuesto a la venta de pinturas en aerosol (tasa de 50 por ciento), como si dichos productos se fabricaran en exclusiva para los llamados artistas urbanos y manifestantes que los acompañan. Dice Carstens que es necesario, porque "buscamos desalentar la pintura de inmuebles, casas habitación, calles y hasta monumentos históricos".

Bajo esa premisa, ¿qué tal un impuesto a gobernantes ineficaces? México sería inmensamente rico.

Las rebanadas del pastel

En plena campaña electoral, Felipe Calderón prometió;: "como Presidente voy a proponer al Congreso que la tenencia (impuesto sobre tenencia o uso de vehículos) se derogue, porque no estoy de acuerdo con su pago"... Ya en Los Pinos se muestra cumplidor: que se derogue, sí, pero "a partir del año 2014", o lo que es lo mismo, en el siguiente gobierno.

cfvmx@yahoo.com.mx/ cfv@prodigy.net.mx