viernes, 29 de febrero de 2008

DESOBEDIENCIA CIVIL

Emilio Alvarado Pérez
Universidad Complutense de Madrid


I. DEFINICION DE DESOBEDIENCIA CIVIL.

A pesar de la pluralidad de análisis existentes sobre la desobediencia civil y de las diferentes valoraciones que ésta suscita, es posible dar la siguiente definición mínima de este fenómeno político: entendemos por desobediencia civil un tipo especial de negación de ciertos contenidos de la legalidad, que alcanza su máxima expresión en sociedades democráticas, por parte de ciudadanos o de grupos de ciudadanos, siendo tal legalidad, en principio, merecedora de la más estricta obediencia.
Esta definición exige una serie de aclaraciones. En primer lugar, hemos afirmado que la desobediencia civil es un tipo especial de negación de ciertos contenidos de la legalidad por parte de algún ciudadano o de grupos de ciudadanos. Con ello queremos decir que si bien todo acto de desobediencia civil es un acto de desobediencia a la ley, no todo acto de desobediencia a la ley es un acto de desobediencia civil (R. Dworkin, 1977: 324-327). Así, la desobediencia civil se caracteriza por cumplir las siguientes condiciones:

1) En general, es ejercida por personas conscientes y comprometidas con la sociedad -es lo que Hannah Arendt denomina minorías cualitativamente importantes-, lo cual les lleva a ser tan activas como críticas respecto a ciertas decisiones políticas que se han transformado en ley. La actividad desplegada por aquellos que ejercen la desobediencia civil es tan intensa y de tal naturaleza que desborda los cauces tradicionales de formación y ejecución de la voluntad política. Los ciudadanos que practican la desobediencia civil son capaces de imaginar un orden social mejor y en su construcción la desobediencia civil se convierte en un procedimiento útil y necesario.

2) Se entiende que el comportamiento de estos ciudadanos no está movido por el egoísmo sino por el deseo de universalizar propuestas que objetivamente mejorarán la vida en sociedad. Esta condición no niega que en ocasiones puedan coincidir intereses personales o corporativos con intereses de carácter general. Simplemente, pone de manifiesto que sería imposible consolidar un movimiento de desobediencia civil que únicamente se limitase a defender conveniencias particulares.

3) Consecuentemente, los ciudadanos que la practican se sienten orgullosos. Para ellos, la desobediencia civil es un deber cívico más, es una exigencia que procede de ciertas convicciones a las que es posible atribuir un valor objetivo y constructivo.

4) Por ello, es fácil adivinar que el ejercicio de la desobediencia civil ha de ser público, a lo cual contribuye también la pretensión de quienes la practican de convencer al resto de los ciudadanos de la justicia de sus demandas.

5) Su ejercicio no vulnerará aquellos derechos que pertenecen al mismo bloque legal o sobre los que se sostiene aquello que se demanda. En cambio, su práctica podrá negar derechos de genealogía no democrática o que pretendan perpetuar privilegios injustificables. Entre las muchas consecuencias que se deducen de esta propiedad se encuentra la de que la desobediencia civil se ejercerá siempre de manera pacífica. Por ello, la desobediencia civil se encuentra en las antípodas de las prácticas ligadas a aquellas filosofías irracionales que ven en la violencia la manifestación más pura de lo vital.

6) Con ella no se pretende transformar enteramente el orden político ni socavar sus cimientos, sino promover la modificación de aquellos aspectos de la legislación que entorpecen el desarrollo de grupos sociales marginados o lesionados o, en su caso, de toda la sociedad.
Esta media docena de características nos permite distinguir la desobediencia civil de otras formas conflictivas de relación con la legalidad. Así, la desobediencia civil no es el medio con el que pretender obtener exclusivamente privilegios individuales o corporativos, ni constituye una manifestación de desobediencia criminal -ciertas prácticas ligadas a reivindicaciones del sindicalismo profesional o un simple acto delictivo no serían bases sobre las que sustentar la desobediencia civil, puesto que violan la primera característica antes señalada-. Tampoco es equiparable a la conspiración -se incumpliría el cuarto rasgo-, ni al terrorismo -incumplimiento de la quinta característica-. Y, finalmente, no es la forma edulcorada de referirnos a la revolución -ello conculcaría la sexta propiedad de la desobediencia civil-.
En segundo lugar, hemos afirmado en nuestra definición que la desobediencia civil alcanza su máxima expresión en situaciones democráticas. Ello no implica negar que puedan darse casos de desobediencia civil en situaciones no democráticas. Es más, los desobedientes civiles clásicos han combatido injusticias y diversas formas de discriminación en situaciones pre-democráticas -Henry David Thoreau, Tolstoi, Ghandi o Martin Luther King-. Simplemente, lo que esta precisión viene a subrayar es que la desobediencia civil se muestra de manera más genuina en una sociedad democrática. Así, la desobediencia civil sería la forma más responsable de incumplir una ley en democracia y su existencia sería una prueba del grado de tolerancia y de salud de una democracia avanzada (J. Habermas, 1984: 49-90) y dinámica. Esta distinción entre formas de negación de la ley según se produzcan o no en un marco democrático nos permite trazar una útil diferenciación conceptual entre la desobediencia civil y otros actos semejantes acontecidos en contextos históricos muy diferentes del actual, tales como el desacato moral a la ley positiva -expresado en el drama ateniense del siglo V, en el Critón o el Deber del Ciudadano, en ciertos pasajes de Herodoto y Tucídides, en algunas obras de los sofistas y en el Panfleto de la Constitución Ateniense-, el derecho de resistencia, pasivo o activo -defendido por Ockham, Marsilio de Padua, Bartolo, Salutati, Althusius, Suárez, Locke, etc...- o la versión secularizada de éste: el derecho a la revolución.
Y en tercer y último lugar, hemos afirmado que los ciudadanos que participan en actos de desobediencia civil deberían observar en principio una estricta obediencia a la ley elaborada mediante procedimientos escrupulosamente democráticos. Esta regla, elemental para la estabilidad democrática, puede ser transgredida lealmente si se dan las seis características antes mencionadas. En el fondo, la desobediencia civil es un acto de lealtad para con una democracia dinámica con pretensiones integradoras que busca romper los mecanismos oligopólicos de fabricación de consensos, y la disputa entre sus partidarios sobre si ha de ser pasiva -incumplimiento de la parte preceptiva de la ley y aceptación de la pena que acarrea tal acto- o activa -incumplimiento de las partes preceptiva y punitiva de la ley- da buena prueba de ello. A continuación, expondremos en qué ocasiones resultaría justificada la transgresión de la ley elaborada con arreglo a procedimientos democráticos.
http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/D/desobediencia_civil.htm

II. JUSTIFICACION DE LA DESOBEDIENCIA CIVIL EN UN MARCO PROCEDIMENTALMENTE DEMOCRATICO.

Resulta relativamente fácil justificar la desobediencia civil en una situación de deterioro democrático. Es evidente que no le debemos obediencia a un orden político en el que el gobierno vulnera los principios sobre los que se sostiene el Estado de Derecho -fundamento inexcusable del Estado democrático-, en el que no funcionan los frenos y contrapesos que limitan la absolutización del poder, en el que la ley es elaborada fraudulentamente convirtiéndose en arma de guerra o en el que los adversarios políticos son despojados de sus derechos y son perseguidos por el poder. Pero: )es posible justificar la desobediencia a la ley cuando ésta ha sido realizada cumpliendo escrupulosamente con los procedimientos democráticos o cuando nada amenaza a la democracia?. O, planteado en otros términos: )hay argumentos convincentes que permiten a una minoría oponerse a algunas de las decisiones democráticas de la mayoría sin que podamos imputarle a dicha minoría un proceder antidemocrático?.
Existen diferentes formas de justificar la desobediencia civil. Algunas de ellas, al depender enteramente de convicciones personales de orden religioso, ético o moral no serán analizadas en el espacio de esta voz. En cambio, reflexionaremos sobre aquellos argumentos aprobatorios que, al no pertenecer completamente a los dominios del fuero interno de cada individuo, tienen un mayor contenido intersubjetivo.

1) La crisis del mandato representativo liberal. Para los teóricos que lo imaginaron, el mandato representativo fue siempre una ficción que resultó compatible con el sufragio censitario. Para la ideología liberal primitiva había una absoluta equivalencia entre la nación y las clases dominantes, de modo que los representantes de estas clases bien podían afirmar que representaban a toda la nación. Aquellos que participaban en el proceso de toma de decisiones detentaban la categoría de ciudadanos políticos. En cambio, el resto de los individuos, el cuarto estado, era políticamente irrelevante y debía mantenerse al margen del proceso de toma de decisiones. En suma, las grandes masas de la sociedad no formaban parte de la nación en sentido político y sus anónimos integrantes eran ciudadanos exclusivamente en un sentido civil. Sólo puede hablarse genuinamente de democracia cuando el liberalismo comienza a ser permeado de manera forzada por algunos principios democráticos. En este proceso de luchas y de transformaciones sociales la ciudadanía política comienza a universalizarse y a ensanchar sus dominios, hasta el punto de transformarse en algo objetivamente superior: en ciudadanía social. Los ideales de la ciudadanía social, algunos de los cuales son recogidos ya por el constitucionalismo de entreguerras, se muestran a veces incompatibles con la creciente burocratización de los principales instrumentos de participación política, esto es, partidos y sindicatos, y con el hecho de que éstos se hayan convertido en auténticos órganos del Estado. En la actualidad, la ficción decimonónica de la representación política ya no es compatible ni con la universalización de la ciudadanía social, ni con el hecho de que las únicas realidades que gozan de auténtica y directa representación política sean las maquinarias sindicales, partidistas y burocráticas del Estado. En suma, no parece muy consecuente seguir manteniendo ni teórica ni prácticamente un principio de representación política decimonónico en una realidad tan diferente de la original y, a la par, tan dinámica (G. Leibholz, 1980: 210-227). Un posible camino para evitar esta permanencia sería el de promover la democratización de la representación. Para ello, debiera suprimirse el monopolio representativo-decisor que ostentan los partidos políticos. Este empeño podría lograrse si se arbitraran nuevas formas de participación ciudadana -nuevos mecanismos de control sobre representantes y administradores, prácticas de democracia directa, mayor protagonismo político de los movimientos sociales y de las organizaciones no gubernamentales, etc...- y si se entendiera que la desobediencia civil podría contribuir a ello e, incluso, si se admitiera a ésta como un mecanismo más de formación de las decisiones políticas, como ya lo son la iniciativa popular o la institución del referéndum. Quizá, de este modo se impediría que las diversas burocracias de los aparatos de Estado se consolidaran definitivamente como élites que definen en régimen de cuasi monopolio los contenidos de la autoridad, de la legitimidad y de la legalidad.

2) La creciente tecnificación de la política, que parece haber restaurado el viejo y totalitario ideal platónico de la legitimación de la autoridad por el conocimiento. Además de por Platón, la tecnocracia fue considerada el modo ideal de gobierno por numerosos representantes de la Ilustración - Le Mercier de la Riviére, Saint-Simon, etc...-. Posteriormente, durante el paso del siglo XIX al XX y relacionado con el auge del pesimismo y del paulatino abandono de la idea de progreso por el pensamiento occidental, el gobierno tecnocrático empezó a dejar de ser un arquetipo. La tecnocracia adquirió rápidamente connotaciones muy negativas y peligrosas, tanto por su arrollador empuje como tendencia histórica como por su negación radical de la democracia. A pesar de algunas importantes excepciones -Max Weber-, los pensadores de tendencia conservadora tendieron a imputarle a la democracia los peligros asociados a la burocratización y a la tecnocracia con lo que, en el fondo, reforzaron las tendencias burocratizadoras que parecían imponerse por doquier. En la actualidad, como si fuesen un residuo de ese pasado ilustrado y optimista, ensalzamos instituciones de carácter tecnocrático a las que se les concede el privilegio de dictar decisiones políticas inapelables de apariencia jurídico-profesional: nos referimos a los tribunales o consejos constitucionales (C. Schmitt, 1982:146). La existencia de jurisdicciones constitucionales pone de relieve dos características de la política contemporánea: a) que la soberanía, entendida como capacidad última de decisión, no reside en el pueblo sino en los tribunales constitucionales, con lo cual queda roto uno de los dogmas de la democracia y, b) que la política está cambiando de carácter al sufrir una creciente contaminación jurídica que encierra numerosos peligros (K. Loewenstein, 1986: 321-326), entre los que destaca la opacidad en la que suelen actuar las jurisdicciones constitucionales. Dado este orden de cosas, sólo hay una alternativa: o se abandona la forma tradicional de justificar el parlamentarismo o se legitima la desobediencia civil. El primer camino es el que nos marca H. Kelsen. Para este autor, el parlamentarismo no puede justificarse apelando al principio de la soberanía popular. En el parlamentarismo el pueblo es ficticiamente soberano puesto que la representación parlamentaria es también imaginaria. Por lo tanto, según su opinión, sólo cabría una justificación técnica del parlamento y, por lo tanto, de la democracia. En el fondo, siendo realistas, todo se reduciría a afirmar que, a pesar de sus carencias, no hay un sistema más democrático de formación de la voluntad política que el parlamentario, lo cual implicaría aceptar de buen grado las limitaciones que éste impone al ejercicio popular de la soberanía. El segundo camino, en cambio, nos permite salvar el principio de la soberanía del pueblo legitimando la desobediencia civil. El ejercicio de la desobediencia civil podría dificultar el progreso de la tecnocracia al quebrar el régimen de monopolio en el que actúan los tribunales constitucionales. De este modo, se produciría una saludable pugna sobre quién ha de ejercer el poder soberano que quizá hiciera un poco más verosímil el axioma democrático de la soberanía popular.

3) La existencia de fundamentos metajurídicos sobre los que se sustenta toda Constitución. Las constituciones de raíces liberal y democrática son la máxima expresión jurídica de un determinado modo de entender al hombre y su relación con la sociedad -Trendelenburg, Jellinek y Heller-. Es muy probable que dos de las nociones más importantes sobre las que reposa el orden democrático-liberal sean el carácter sagrado de la dignidad del hombre y la idea de que la condición de humanidad es un proceso abierto que exige el continuo desarrollo de las potencialidades humanas. A su vez, estas ideas legitimadoras estarían ligadas indisolublemente a una actitud: la de desconfiar sistemáticamente del poder aunque éste sea democrático. Por ello, no es extraño encontrar constitucionalizada la desobediencia a la ley en el ordenamiento constitucional liberal y democrático: la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789; el art. 35 de la Constitución francesa de 1793; el artículo 21 de la Constitución francesa de 1946; las constituciones de algunos Länder alemanes como Berlín, Bremen y Hesse y, finalmente, el artículo 20.4 de la Ley Fundamental de Bonn. De todo esto se deduce que los contenidos cada vez más amplios de la dignidad humana han de estar más allá del arbitrio del legislador democrático -tesis de Jellinek sobre la autolimitación del Estado-. Por lo tanto, puede ser desobedecido todo acto legislativo que limite o viole lo que entendemos por dignidad y desarrollo humanos puesto que atentaría contra los principios legitimadores del orden social al que pertenecemos. Esta sería la razón por la cual autores genuinamente liberales y demócratas como J. Rawls, R. Dworkin o H. Arendt, aprueban de un modo u otro la desobediencia civil.

4) La justificación por el contenido de lo legislado. Aceptando que fuese posible sostener una perspectiva puramente procedimental de la democracia -pretensión que no es más que un desiderátum puesto que en las definiciones procedimentales siempre está presente el problema del deber ser-, la desobediencia civil estaría legitimada cuando las mayorías de hoy tomaran decisiones lesivas e irreversibles para las mayorías del mañana o para las generaciones venideras -Norman Cousins, 1966: 83-84-. Por ello, la defensa del medio ambiente, la promoción de nuevas reglas económicas internacionales o el pacifismo son terrenos tan propicios para el ejercicio de la desobediencia civil.

5) La justificación a fortiori o por los resultados. Desde una perspectiva histórica, los que han practicado la desobediencia civil han perseguido ideales que, extraños a su tiempo, han sido aceptados posteriormente como civilizados y de los cuales, afortunadamente, sólo unos pocos quisieran hoy prescindir. Esto quiere decir que la ilegalidad ha sido en numerosos casos la fuente de una legalidad que estimamos de manera especial. Algunas de estas luchas se han entablado contra la esclavitud en los EEUU de Norteamérica; por la defensa de los derechos civiles y del sufragio universal; contra la guerra del Vietnam, el uso de la energía nuclear, los ensayos nucleares, el despliegue de euromisiles en la RFA o la especulación inmobiliaria; por el reconocimiento de la objeción de conciencia, de la insumisión o por un reparto más equilibrado de la renta mundial; por el reconocimiento y la protección efectiva de los derechos de las minorías y de los sectores más desvalidos de la población o, simplemente, por el ensayo de otras formas más plenas de convivencia humana. En un plano estrictamente histórico, los que han practicado la desobediencia civil han sido unos adelantados a su tiempo y han puesto en práctica el noble adagio de Thomas Paine que dice "Quienes aspiran a cosechar los beneficios de la libertad deben soportar como hombres las fatigas de defenderla".

6) El robustecimiento de la democracia y la defensa de la Constitución. La desobediencia civil, como instrumento no convencional de participación en la formación de la voluntad política en democracia (J. Habermas, 1984: 49-90), se caracteriza porque actúa a la vez como válvula de seguridad del sistema político y como cauce mediante el cual se manifiestan importantes sectores de la opinión pública (J. Habermas, 1984: 49-90). De este modo, la desobediencia civil contribuye a actualizar de manera ágil los contenidos del régimen político democrático haciéndolo más estable -por ejemplo, mediante el proceso de mutación constitucional apuntado por G. Jellinek- y perfeccionándolo -R. Dworkin-. Por ello, no resulta exagerado sostener que si se estima que la Constitución es un proceso y que la democracia es perfectible, la desobediencia civil pueda ser un buen instrumento de defensa de las constituciones democráticas (J. A. Estévez Araujo, 1994: 139-141). La consolidación de la democracia en occidente exige que exista congruencia entre la creciente diferenciación social ligada a la ampliación de la ciudadanía y los métodos de formación y ejecución de la voluntad política. El mantenimiento artificial de estrechos cauces de participación propios de circunstancias ya pasadas separa a la ciudadanía de la esfera político-institucional, con lo que puede quedar seriamente dañada la legitimidad del orden democrático. La progresiva complejidad de la sociedad civil y la ampliación de las relaciones que ésta mantiene con las instituciones estatales son una propiedad singular de las sociedades occidentales. Resulta fácil transcribir las anteriores ideas con la terminología empleada por aquellos autores que han admitido este hecho y que, a la vez, han pretendido elaborar un pensamiento emancipador, aun cuando éstos no pertenezcan a la tradición liberal-democrática. Este sería el caso de Gramsci. Para este autor, el poder de los que gobiernan depende del grado de hegemonía político-cultural que sean capaces de lograr sobre el resto de la sociedad civil. Los verdaderos conflictos políticos, por lo tanto, acontecen en el terreno de la sociedad civil y, en términos militares, se conducen con arreglo a las tácticas de la guerra de posiciones. De este modo, introducida en el pensamiento gramsciano, el ejercicio de la desobediencia civil así como su fundamentación adquieren el carácter de tácticas merced a las cuales resulta posible competir por la constitución de una nueva hegemonía político-cultural que, a la larga, podría contribuir a la extinción del Estado. El hecho de que en Gramsci la desobediencia civil se constituya en procedimiento al servicio de la revolución, no resta un ápice al valor interpretativo de sus categorías para una mejor comprensión de la desobediencia civil en el marco de una sociedad cada vez más amplia y articulada (N. Bobbio, 1977).

III CONSIDERACIONES FINALES.

La aceptación o no de la desobediencia civil como un procedimiento más de formación de la voluntad política está íntimamente ligada a la concepción que se tenga sobre la democracia, sobre la participación política, sobre el valor de la ley y sobre el cambio político. Aquellos que sostienen una definición supuestamente procedimental o elitista de la democracia, suelen afirmar que los mecanismos mínimos de participación política -en elecciones periódicas y en algún que otro referéndum-, a la vez que deben conformar la legalidad en régimen de monopolio -tanto sustancial como materialmente-, son los más eficaces para preservar la estabilidad del sistema político frente a la excesiva presión de los cambios y de las nuevas demandas sociales. En el fondo de estas consideraciones late una perspectiva neoconservadora y autoritaria de la política que reduce la democracia a estrechos procedimientos, que sustituye al pueblo como soberano supremo por instancias escasamente democráticas que interpretan lo político de manera inapelable, y que afirma que las nuevas formas de participación ciudadana en los asuntos públicos no son más que amenazas que comprometen gravemente la estabilidad o la gobernabilidad -por ejemplo, S. P. Huntington y las doctrinas de la Trilateral-, aunque, respecto de esto último, jamás nadie haya proporcionado evidencia alguna de que el ejercicio de la desobediencia civil haya contribuido al debilitamiento de ninguna democracia. Por el contrario, estos mismos autores son mucho más "comprensivos" cuando analizan las violaciones de la legalidad en las que incurren los gobiernos democráticos. En estos casos, la quiebra del imperio de la ley sería legítima porque perseguiría un fin supuestamente virtuoso en nombre de la Razón o de la Seguridad del Estado.
La existencia de la desobediencia civil así como su hipotética justificación ponen de manifiesto que incluso en democracia sigue abierto uno de los problemas políticos más viejos: el de la legitimación del poder. Ello indicaría que en las democracias actuales no se habría alcanzado la equivalencia entre la legitimidad y la legalidad o, según Carl Schmitt, entre la legalidad -propia del Estado legislativo parlamentario- y el derecho -propia del Estado de Derecho- (C. Schmitt, 1971: 7-15 y 21-46).

IV. BIBLIOGRAFIA

Arendt, H., Crisis de la República, págs. 67-108, Madrid, Taurus, 1973. Bobbio, N., Gramsci y la Concepción de la Sociedad Civil, Barcelona, Avance, 1977. Carvajal A. Patricio, "Derecho de resistencia, derecho a la revolución, desobediencia civil: una perspectiva histórica de interpretación. La formación del derecho público y de la ciencia política en la temprana Edad Moderna", págs. 63-101, Revista de Estudios Políticos, n1 76, Abril-Junio 1992. Cotarelo, R., Resistencia y desobediencia civil, Madrid, Eudema, 1987. Cousins, N., "A Matter of Life", págs. 83 y 84, Rutgers Law Review, Vol. 21, otoño de 1966. Dworkin, R., Los derechos en serio, págs. 324-327, Barcelona, Planeta-Agostini, 1993. Estévez Araujo, J. A., La Constitución como proceso y la desobediencia civil, Madrid, Trotta, 1994. Habermas, J., Ensayos políticos, págs. 49-90, Barcelona, Península, 1988. Jellinek, G., Teoría General del Estado, Buenos Aires, Albatros, 1970. Reforma y mutación de la Constitución, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1991. Kelsen, H., Teoría general del Estado, págs. 408-418, 461- 464 y 470-475, México, Editora Nacional. Esencia y valor de la democracia, Barcelona, Guadarrama, 1977. Leibholz, G., "Representación e Identidad", en F. Neumann y K. Lenk (eds.), Teoría y Sociología Crítica de los Partidos Políticos, Barcelona, Anagrama, 1980. Loewenstein, K., Teoría de la Constitución, Barcelona, Ariel, 1986. Macpherson, C. B., La teoría política del individualismo posesivo: de Hobbes a Locke, Barcelona, Fontanella, 1970. Malem Seña, J. F., Concepto y justificación de la desobediencia civil, Barcelona, Ariel, 1990. Rawls, J., Teoría de la justicia, México, FCE, 1979. Schmitt, C., Legalidad y legitimidad, Madrid, Aguilar, 1971. Teoría de la Constitución, Madrid, Alianza, 1982. Singer, P., Democracia y desobediencia, Barcelona, Ariel, 1986. Thoreau, H. D., Walden and other writings, págs. 85-104, EEUU, Bantam Books, 1989. Tunick, M., "The Moral Obligation to Obey Law", presentado en el Encuentro Anual de la Asociación Americana de Ciencia Política, 31 de Agosto-3 de Septiembre de 1995.

ARMAS DE LA RESISTENCIA CIVIL PACÍFICA

HAY QUE APRENDERLAS Y PRACTICARLAS YA. SÓLO SE NECESITA UNA SOCIEDAD ORGANIZADA.

Los activistas de la lucha pacífica tienen todo un arsenal de "armas
no violentas" a su disposición. A continuación figuran 198 de ellas,
clasificadas en tres grandes categorías: persuasión y protesta no
violenta, desobediencia (social, económica y política) e
intervención no violenta. En el volumen dos del libro "The politics of
nonviolent action", de Gene Sharp, se describen y se muestran algunos
ejemplos históricos de cada uno de estos métodos.


MÉTODOS DE PERSUASIÓN Y DE LUCHA NO VIOLENTA

Declaraciones formales


1. Alocuciones públicas
2. Cartas de rechazo o de apoyo
3. Declaraciones por parte de organizaciones e instituciones
(declaración de los sacerdotes en la Francia de Vichy contra la
deportación de judíos)
4. Declaraciones públicas firmadas
5. Declaraciones de acusación y de revelación de intenciones
6. Peticiones en grupo o en masa


Comunicación dirigida a públicos más amplios


7. Eslóganes, caricaturas y símbolos (grupo judío Baum en Berlín,
1941-42)
8. Banderas, carteles y otros medios de comunicación visual
9. Octavillas, folletos y libros
10. Periódicos y revistas
11. Grabaciones, radio y televisión
12. Escritura aérea y terrestre


Representaciones en grupo


13. Delegaciones
14. Premios satíricos
15. Grupos de presión
16. Montar guardias con piquetes
17. Elecciones satíricas


Actos públicos simbólicos


18. Exhibición de banderas y de colores simbólicos (bandera
republicana en España)
19. Uso de símbolos en la vestimenta (uso voluntario de estrellas
judías amarillas durante la Segunda Guerra Mundial en señal de
solidaridad)
20.
Oración y ritos
21. Reparto de objetos simbólicos (ratas, basura, etc.)
22. Desnudos de protesta
23. Destrucción de bienes propios (té en la Norteamérica colonial)
24. Luces simbólicas (velas, etc.)
25. Exhibición de retratos
26. Pintadas de protesta
27. Uso de signos y nombres nuevos (uso de la denominación "Polonia"
en 1942)
28. Sonidos simbólicos
29. Reclamaciones simbólicas (plantación de semillas para reclamar
territorios)
30. Gestos groseros


Presiones sobre los individuos


31. "Perseguir" a las autoridades
32. Burlarse de las autoridades
33. Confraternización (ganarse a las personas con una estrategia
amistosa deliberada)
34. Vigilias


Representaciones dramáticas y musicales


35. Bromas y sketches satíricos
36. Representaciones teatrales y musicales
37. Cantar


Procesiones


38. Marchas
39. Desfiles (marchas organizadas en señal de protesta)
40.
Procesiones religiosas
41. Peregrinaciones (Gandhi en 1947)
42. Desfiles motorizados


Homenajes a fallecidos


43. Luto político
44. Funerales satíricos (p. ej., de la "Libertad")
45. Manifestaciones en funerales
46. Homenajes en el lugar de enterramiento


Asambleas públicas


47. Asambleas de protesta o de apoyo
48. Reuniones de protesta
49. Reuniones de protesta camufladas ("banquetes" políticos en Rusia,
1904-1905)
50. Seminarios


Retiradas y renuncias


51. Abandonar la reunión
52. Guardar silencio
53. Renuncia a honores
54. Darse la vuelta


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA SOCIAL

Exclusión de personas


55. Boicot social
56. Boicot social selectivo
57. Inactividad al estilo Lisístrata (en "Lisístrata" de
Aristófanes, las mujeres juraron no mantener relaciones sexuales con
sus maridos hasta que éstos no pusieran fin a la guerra)
58.
Excomunión
59. Interdicto religioso (excomunión aplicable a una zona o distrito)


No colaboración en acontecimientos, tradiciones e Instituciones


60. Suspensión de actos sociales y deportivos
61. Boicot de asuntos sociales
62. Huelga de estudiantes
63. Desobediencia social (confraternización con los parias en la
India)
64. Retirada de instituciones sociales


Retirada del sistema social


65. Quedarse en casa
66. Desobediencia personal total
67. "Huida" de trabajadores
68. Proporcionar asilo con connotaciones religiosas
69. Desaparición colectiva
70. Emigración de protesta (hijrat)


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA ECONÓMICA: BOICOTS ECONÓMICOS

Acciones por parte de los consumidores


71. Boicot de los consumidores
72. Negarse a consumir productos boicoteados
73. Política de austeridad
74. Impago de rentas
75. Negarse a alquilar
76. Boicot nacional de
consumidores
77. Boicot internacional de consumidores


Acciones por parte de trabajadores y de productores


8. Boicot de trabajadores
79. Boicot de productores


Acciones por parte de intermediarios


80. Boicot de proveedores y de distribuidores


Acciones por parte de propietarios y directivos


81. Boicot de intermediarios
82. Negarse a alquilar o a vender propiedades
83. Cierre patronal
84. Rechazo de ayuda sectorial
85. "Huelga general" de comerciantes


Acciones por parte de propietarios de recursos financieros


86. Retirada de depósitos bancarios
87. Negarse a pagar tarifas, efectos y pagos sobre valoraciones
88. Negarse a pagar deudas o intereses
89. Retirada de fondos y de créditos
90. Rechazo de impuestos
91. Rechazo de dinero procedente del gobierno


Acciones por parte de los gobiernos


92. Embargo dentro del país
93. Listas negras
de intermediarios
94. Embargo de los vendedores a otros países
95. Embargo de los compradores a otros países
96. Embargo comercial internacional


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA ECONÓMICA: HUELGA

Huelgas simbólicas


97. Huelga de protesta
98. Huelga sin previo aviso (huelga relámpago)


Huelgas agrícolas


99. Huelga de campesinos
100. Huelga de trabajadores agrícolas


Huelgas de grupos especiales


101. Rechazo de trabajos forzosos
102. Huelgas de presos
103. Huelgas de oficios (p. ej., de costureras)
104. Huelgas profesionales (asalariados o autónomos)


Huelgas sectoriales normales


105. Huelga en el centro de trabajo
106. Huelga sectorial
107. Huelgas de solidaridad (prohibidas durante el régimen de M.
Thatcher)


Huelgas restringidas


108. Huelga al detalle (dejar de trabajar o marcharse de uno en uno)
109. Huelga "paragolpes" (cada vez en
una empresa distinta)
110. Huelga de trabajo lento
111. Huelga de celo
112. Huelga de bajas por enfermedad
113. Huelga por dimisión
114. Huelga limitada (p. ej., negarse a trabajar fuera de las ocho
horas diarias)
115. Huelga selectiva


Huelgas multisectoriales


116. Huelga generalizada (sin llegar a participar la mayoría de los
sectores económicos)
117. Huelga general


Combinaciones de huelga y de cierre económico


118. Hartal (suspensión de la actividad económica en señal de
protesta política, India)
119. Paralización económica (todo el mundo)


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA POLÍTICA

Rechazo de la autoridad


120. Interrupción o retirada del apoyo
121. Negarse a mostrar apoyo en público
122. Libros y alocuciones en favor de la resistencia


Desobediencia ciudadana hacia el gobierno


123. Boicot de los órganos legislativos
124. Boicot de
elecciones
125. Boicot de empleos y cargos públicos
126. Boicot de departamentos, agencias y otros organismos
gubernamentales
127. Retirada de las instituciones educativas gubernamentales
128. Boicot a organizaciones respaldadas por el gobierno
129. Negarse a colaborar con los agentes de la autoridad
130. Retirada de carteles y distintivos propios
131. Rechazo de nombramientos
132. Negarse a disolver las instituciones existentes


Alternativas a la obediencia ciudadana


133. Mostrarse reacio y tardar en cumplir las normas (p. ej., pago de
impuestos)
134. Desobediencia cuando no existe supervisión directa
135. Desobediencia popular
136. Desobediencia camuflada
137. Negarse a disolver una asamblea o reunión
138. Sentada
139. No colaborar en reclutamientos y deportaciones
140. Ocultarse, huir y usar identidades falsas
141. Desobediencia civil de las leyes "ilegales" (p. ej., al pago del
impuesto sobre
la sal en la India colonial)


Acciones por parte de los gobiernos


142. Negarse selectivamente a proporcionar ayudas gubernamentales
143. Bloqueo de líneas de mando e información
144. Obstaculización y obstrucción (científicos involucrados en la
investigación atómica en la Alemania nazi)
145. No colaboración administrativa en general
146. No cooperación judicial
147. Ineficacia deliberada y no cooperación selectiva por parte de los
agentes de la autoridad
148. Levantamiento militar


Acciones gubernamentales a escala nacional


149. Evasivas y retrasos cuasilegales
150. No colaboración por parte de ciertos departamentos
gubernamentales


Acciones gubernamentales a escala internacional


151. Cambio de representaciones diplomáticas y de otros tipos
152. Retraso y cancelación de encuentros diplomáticos
153. Retirada del reconocimiento diplomático
154. Ruptura de relaciones
diplomáticas
155. Retirada de organismos internacionales
156. Negarse a pertenecer a organismos internacionales
157. Expulsión de organizaciones internacionales (la Liga de Naciones
expulsó a la URSS tras atacar Finlandia en 1939)


MÉTODOS DE INTERVENCIÓN NO VIOLENTA

Intervención psicológica


158. Autoexposición a los elementos
159. Ayuno:
a) Ayuno de presión moral (San Patricio para un trato mejor a los
esclavos)
b) Huelga de hambre (incluso llegando a la muerte)
c) Ayuno satyagrah (Gandhi, llegar a la autoconsciencia a través del
sacrificio)
160. Juicio inverso (los defensores piden cuentas a fiscales y
autoridades)
161. Acoso no violento


Intervención física


162. Ocupación con sentada
163. Ocupación de pie
164. Entrar en medios de transporte público
165. Adentrarse en el agua (por ejemplo, en una playa)
166. Dar vueltas en grupo
167. Ocupación rezando
168. Incursión
no violenta
169. Incursiones aéreas no violentas (p. ej., lanzando octavillas)
170. Invasión no violenta
171. Interposición no violenta (con el cuerpo)
172. Obstrucción no violenta (usando el cuerpo como barrera física)
173. Ocupación no violenta


Intervención social


174. Establecimiento de nuevas pautas sociales (mezcla social
saltándose las barreras)
175. Sobrecarga de instalaciones
176. Enlentecimiento de negocios legales
177. Entrar en un lugar hablando
178. Representación teatral tipo guerrilla
179. Instituciones sociales alternativas
180. Sistema de comunicación alternativo (p. ej., periódicos
alternativos)


Intervención económica


181. Huelga inversa (acudir a trabajar)
182. Encierro en el lugar de trabajo
183. Apropiación no violenta de terrenos
184. Quebrantamiento de bloqueos (Berlín durante la guerra fría)
185. Falsificación con fines políticos
186. Comprar recursos
para impedir que otros accedan a ellos
187. Aprehensión de bienes
188. Dumping (venta deliberada por debajo del precio de coste)
189. Compra selectiva
190. Mercados alternativos*
191. Medios de transporte alternativos
192. Instituciones económicas alternativas


Intervención política


193. Sobrecarga de los sistemas administrativos (exceso de cumplimiento
de la legalidad por parte de los ciudadanos en protesta por la
intervención de EE.UU. en Vietnam)
194. Divulgación de la identidad de agentes secretos
195. Búsqueda activa de encarcelamiento
196. Desobediencia civil a leyes "neutras"
197. Trabajo sin colaboración
198. Doble soberanía y gobierno paralelo (Irlanda, 1919)***



Fuente: Gene Sharp,
The politics of nonviolent action (3 vols.).
Porter Sargent, Boston, 1973.

Decir no

Luis Villoro

1. Decir no a la dominación por el otro es el inicio de una actitud de resistencia. Pero decir no no es fácil. Supone valentía y sacrificio del interés personal. Actuar en consecuencia ha dado lugar, en la historia, a los mayores movimientos colectivos. Gandhi dijo no a la dominación inglesa en India; Luther King actuó negando la segregación racial en Estados Unidos, y Mandela, en Sudáfrica, logró fundar una nueva nación al negarse a aceptar el apartheid. Todo valor superior exige, para empezar a realizarse colectivamente, la valentía de decir no a una situación opresiva.
2. Decir no a la dominación ha sido el inicio de todo movimiento de cambio en la sociedad. Pero ese inicio no implica necesariamente un movimiento revolucionario. Toda revolución, en la práctica, implica actuar en pos del ideal de una sociedad futura mejor. Pero ­nos dice la historia de las revoluciones­ al querer la sociedad ideal, ha provocado, en cambio, su contrario: una sociedad en que campea una nueva dominación. Toda revolución es una acción colectiva de violencia radical, sin perdón para los perdedores. Y la violencia engendra, en la sociedad, la necesidad de una nueva dominación contra los vencidos. Tal pasó en la revolución francesa con Robespierre, en la rusa con Stalin, en la china con Mao, en la mexicana, posteriormente, con Díaz Ordaz.
¿Cómo salir de ese círculo vicioso de violencia que engendra más violencia? Sólo hay una manera: la resistencia no violenta. Es lo que comprendieron Gandhi, Luther King y Mandela. Pero la resistencia no violenta requiere de una gran organización. Todo movimiento de cambio radical no puede ser solamente una chispa que encienda la hoguera. Exige un movimiento organizado en la sociedad que inicie un camino de transformación permanente.
3. ¿Y en México? Desde hace mucho tiempo vivimos en una sociedad dividida. Las últimas elecciones dieron lugar a un fraude, aún por aclarar cabalmente. Pero el fraude fue sólo un signo puntual de la indignación por la injusticia a que está sometida gran parte de la población. Es esta indignación general la que plantea un trágico dilema: ¿encender la chispa que conduzca a una nueva revolución o seguir un camino no violento que busque una transformación real? La indignación ante el fraude no hizo más que hacer patente la situación de injusticia en que vivimos desde hace mucho.
Rebelarse contra el fraude no es suficiente. Es urgente mantener una sólida oposición permanente; para ello es indispensable la organización de la sociedad en rebeldía. Ese es el ejemplo que nos dieron, en su tiempo, Gandhi, Luther King y Mandela. Pero ellos fueron una muestra de oposición organizada porque supieron vencer la vanidad personal de querer ser caudillos para ser representantes de una voluntad común.
Un movimiento de oposición contra la injusticia tiene que estar imbuido de un valor moral. Tiene que mantenerse la coherencia, evitar toda corrupción que se someta a intereses particulares. Una oposición organizada podría ser plural, de modo de coordinar actitudes y movimientos distintos, pero todos convergentes en la aceptación de un fin común.
4. Hoy, en México, tenemos ejemplos claros de lo que puede ser una oposición organizada y plural, que puede coordinarse en un propósito superior, respetando las diferencias. Casos patentes son la otra campaña zapatista, el movimiento de la APPO en Oaxaca y la convención nacional democrática. La ocasión que encienda la chispa puede ser actualmente el rechazo a la represión en Oaxaca. Esto podría ser lo que inicie la transformación a escala nacional.
Pero para ello habría que superar la tentación del caudillismo. Un movimiento de transformación nacional no puede hacerse en torno a ningún caudillo, hasta ahora tanto Marcos como López Obrador han resistido a esa tentación. Pero uno y otro son conscientes, esperamos, de que su fuerza sólo puede provenir de una comunidad organizada. En el ámbito nacional no podría surgir de los partidos políticos, sino de un amplio movimiento de ciudadanos que los rebase.
Sólo al decir no y actuar en consecuencia podemos hacer camino hacia una oposición plural y organizada.

Par de ignorantes y desesperados contra el Sendero

Del blog Planeta AMLO de Lord Lister, me traigo esta colaboración que me parece muy buena
( visiten este blog que busca tener colaboraciones originales de sus participantes. Se los recomiendo)
http://planetaamlo.blogspot.com/






Este blog se solidariza con el Sendero del Peje a raíz de los embates (estúpidos por decir lo menos) de dos individuos pertenecientes a la corriente del PRD llamada "Nueva Izquierda" (sic) que demandan que ese blog ciudadano sea bloqueado. Lo cual solo demuestra dos cosas: primero, su ignorancia supina tanto de las leyes como de la forma de operar de la Internet; y segundo, mucho más grave, su desesperación por censurar y descalificar todo lo que sea críticas hacia ellos y su corriente colaboracionista pseudoizquierdista.

Es una vergüenza que en el partido progresista más fuerte del país existan personas que estén a favor de la censura de corte fascista, que se llenan la boca de acusaciones, a todas luces falsas, pero lo que realmente está detrás de sus acciones es el pánico que le tienen a un medio de comunicación libre, que no pueden comprar, que no está atado a intereses comerciales, políticos, religiosos ni de otra índole que no sea la informar para transformar al país. Temor puro.

Sin embargo estos sucesos nos demuestran que los medios alternativos están funcionando, que somos una voz que pesa ya en la opinión pública, como se ha venido demostrando una y otra vez durante los últimos meses con las reiteradas menciones (la mayor parte para atacar) en diversos medios convencionales. El Sendero ha sido una gran fuente de información fresca y un gran referente de la situación política del país. Y ahora estamos presenciando las reacciones a este éxito.

Y que sigan intentando bloquear o desaparecer un blog u otro porque se toparán con pared hasta que les sangre la frente. Aún en el muy remoto caso de que lograran bloquear al Sendero, aparecerían más y más blogs. La tecnología actual permite muchas cosas que las estrechas mentes de estos censores de pacotilla no alcanzan a comprender.

Vivimos una época muy interesante ya que es la primera vez que los ciudadanos de a pie tenemos la oportunidad de que nuestra voz sea escuchada de manera global, todo esto gracias a la naturaleza democrática de la Red. Es una de las contadas ocasiones en que una tecnología ha servido para liberar a la sociedad del yugo que constituyen los medios de comunicación cerrados, vendidos, unilaterales y controladores.

Tenemos que aprovechar esta oportunidad para que la información sea libre, ya que Internet es lo que nos podría salvar de un escenario como el narrado en la novela de George Orwell 1984. Y no queremos vivir eso.

Por Lord Lister

VIDEOS: La senadora Rosalinda López en los círculos de estudio.




http://soberaniapopular.blogspot.com
Cortesía de AMLO TV

jueves, 28 de febrero de 2008

Huelga UAM

La asamble universitaria de la UAM-A invitan a toda la comunidad universitaria y al público en general a que acudan al concierto "Festival por la palabra y el diálogo" que se llevará a cabo el día 1 de marzo en las afueras de la UAM-Azcapotzalco. Se pide a los asistentes llevar un grano, lata, etc. de apoyo.



Huelga UAM

Un grupo de personas revienta negociación de UAM y sindicato
Increparon al secretario general de la universidad y a la lideresa sindical.

La Jornada On Line
Publicado: 28/02/2008 15:52

México, DF. Un grupo de presuntos estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) reventó las pláticas con las autoridades de esa casa de estudios, donde hubo empujones, jaloneos y amenazas contra ambas partes.

Poco antes de las 15:00 horas, un grupo que se encontraba en la sede de las negociaciones salariales se levantó cuando la delegación del gremio y las autoridades estaban a punto de concluir la revisión de 11 puntos que el Comité de Huelga determinó que debían revisarse con prioridad.

En ese momento, un supuesto estudiante quiso arrebatar el micrófono al secretario general de la UAM, Javier Melgoza, y le ofreció un documento, pero el funcionario de la casa de estudios rehusó recibirlo.

Acto seguido, los jóvenes brincan la mesa y se van a los golpes hacia Melgoza y las demás personas presentes, principalmente funcionarios de la UAM y representantes de los medios de comunicación.

Los presuntos estudiantes buscaban tapar las lentes de las cámaras de los reporteros y a empujones los hicieron salir del lugar.

El funcionario universitario logró salir del salón denominado Tercer Milenio -ubicado en Calzada de las Bombas, casi esquina con Canal de Miramontes- pero parte de su comitiva se quedó atrapada en el lugar, sobre quienes llovieron las botellas de agua que lanzaban los supuestos estudiantes.

Mientras, la secretaria general del SITUAM, Hermelinda Hurtado Guzmán, era perseguida por otro grupo, que la jaloneó y entre la confusión le propinaron al menos dos puntapiés en las piernas.

Los jóvenes declaraban ser estudiantes y que lo podían demostrar.

Ante los acontecimientos, las partes negociadoras no tuvieron oportunidad de acordar una nueva reunión, mientras entre la confusión solamente se escuchaban gritos que convocaban a una reunión urgente e inmediata del Comité de Huelga en la sede del SITUAM.

Visiblemente molesto y aturdido, el secretario general de la UAM, Luis Javier Melgoza, solamente dijo que se retiraba porque no había condiciones para la negociación, sin plantear la fecha de otro posible encuentro.

Huelga UAM

Pide UAM a sindicato repudiar actos de violencia

Exponen autoridades que debe aclarase que en las negociaciones debe evitarse que personas ajenas intervengan, luego que un grupo de personas reventó esta tarde la sesión conciliadora entre las partes


Notimex
El Universal
Ciudad de México
Jueves 28 de febrero de 2008

21:42 La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) pidió al SITUAM que repudie de forma pública los actos de violencia contra la comisión negociadora de las autoridades de esa casa de estudios.

A través de un comunicado, expuso que debe quedar claro que en una negociación de índole laboral debe evitarse que personas ajenas a la relación contractual intervengan en las mesas de negociación, ya que "la UAM no acepta la intimidación, el insulto o la violencia".


La institución denunció que este jueves volvió a suspenderse el diálogo con la representación del Sindicato Independiente Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) tras la irrupción violenta de varias personas.


Indicó que el grupo, que ingresó en medio de gritos, empujones y golpes, arremetió contra el cuerpo negociador de la representación de la rectoría e incluso sobre algunos representantes de los medios de comunicación.


La institución de educación superior destacó que estos hechos no son aislados y resultaron más violentos que los acontecidos el 7 de febrero, cuando también fue agredida su representación.


Desde el momento del emplazamiento, mencionó, la universidad ha mantenido su disposición a dialogar con el SITUAM para generar acuerdos bilaterales, con el objetivo de levantar la huelga en un ambiente de respeto y civilidad.


Las autoridades reiteraron su voluntad para dialogar, siempre que se garanticen las condiciones necesarias para reanudar las pláticas a la brevedad, en una atmósfera que evite la repetición o el escalamiento de la violencia.


cgb/fml

ISA Servicio informativo núm. 364

Ciudad de México, 28 de febrero de 2008
Servicio informativo núm. 364

http://www.serviciodenoticiasisa.blogspot.com




Sumario:


I. Postura del Frente Nacional Contra la Represión (Fncr) en relación con la aprobación de la llamada reforma judicial


II. Que Mouriño aclare si firmó los contratos de su empresa para el traslado de combustible de Pemex, exige López Obrador


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POSTURA DEL FRENTE NACIONAL CONTRA LA REPRESIÓN (FNCR) EN RELACIÓN CON LA APROBACIÓN DE LA LLAMADA REFORMA JUDICIAL


Una vez que la reforma judicial fue sometida nuevamente a la consideración de la Cámara de Diputados, y votada el día martes 26 de febrero, y frente a la discusión del día de hoy en la Cámara de Senadores, el FNCR expresa lo siguiente:


1. Desde que nuestra Asamblea Nacional tomó el acuerdo de luchar contra la aprobación de las Reformas a la Constitución en materia de Justicia Penal, en el mes de diciembre, el FNCR hizo público un pronunciamiento en el que rechaza de manera integral la iniciativa de reformas a los artículos 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 73, 115 y 123 porque significa elevar a rango constitucional la violación a garantías ya establecidas en nuestra Carta Magna.


2. Desde entonces hemos venido denunciando que con el argumento de hacer más eficaz el combate a la delincuencia, la llamada reforma judicial está dirigida a consolidar los cambios al marco jurídico destinados a legalizar la criminalización de las luchas y los movimientos sociales. La tendencia en estos últimos años así lo demuestra: cientos de luchadores sociales se encuentran encarcelados, procesados y perseguidos por su participación en las luchas sociales pero acusados injustamente de cargos y delitos del fuero común. En este sentido, las modificaciones a la Constitución se constituyen en un verdadero retroceso en materia de derechos humanos y acentúan el carácter autoritario y policiaco del Estado mexicano.


3. Definitivamente nos oponemos al allanamiento, al cateo y el ingreso a un domicilio sin orden judicial, por la gravedad y el carácter fascista de esta medida, por lo cual la eliminación de la figura del allanamiento, en todo caso, la percibimos como el resultado de la movilización de un amplio sector de la sociedad que se pronunció en contra y, de manera particular, de la movilización de los ciudadanos y las organizaciones agrupadas en el FNCR.


4. Pero esto último también es la demostración de que no todo se define en el interior del Congreso y de acuerdo con los cálculos políticos de los partidos. La lucha por la defensa de los derechos humanos y de las garantías consagradas en nuestra Carta Magna es una lucha de toda la sociedad y también se da en la calle y desde todas las tribunas a nuestro alcance. Por ello, ante el anuncio de que en los próximos días la llamada reforma judicial será nuevamente sometida a la consideración del Senado, exigimos nuevamente que sea desechada en su totalidad.


5. La reforma debe ser desechada porque eleva a rango constitucional la figura del arraigo, y el artículo 9° del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político y el artículo 7° de la Convención Americana de Derechos Humanos reconocen el derecho de toda persona a la libertad y a la seguridad personales. Ambos instrumentos jurídicos señalan, además, que “toda persona detenida o retenida debe ser llevada, sin demora, ante un juez u otro funcionario autorizado por la ley para ejercer funciones judiciales y tendrá derecho a ser juzgado dentro de un plazo razonable o a ser puesta en libertad”.


6. La reforma debe ser desechada porque contempla la prisión preventiva, y de acuerdo al párrafo tercero del artículo 9° del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la prisión preventiva de las personas que hayan de ser juzgadas no debe ser la regla general. Esa disposición determina que la prisión preventiva debe ser “excepcional y breve”. También, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que: “la prisión preventiva como regla de aplicación general en los procesos penales es contraria a las normas de la Convención Americana, pues viola el derecho a la libertad personal y a la presunción de inocencia”.


7. La reforma debe ser desechada porque intencionalmente y no por descuido define con ambigüedad a la delincuencia organizada. En este sentido, el mismo representante de la ONU señala que: “El proyecto al no especificar todos los elemento contenidos en la definición de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional introduce una definición abierta mediante la cual se podría extender a otras situaciones u otras personas ajenas a la delincuencia organizada”. Consideramos que en ese sentido basta con la reunión de tres o más ciudadanos comunes y corrientes para que puedan ser catalogados como delincuencia organizada, lo cual es un peligro para toda la sociedad desde cualquier punto de vista, por la discrecionalidad y la politización que permea la administración de la justicia en nuestro país. En síntesis:

a) Se pretende elevar a nivel constitucional las graves violaciones a las garantías individuales y derechos humanos, que ya se han materializado en la hasta hoy inconstitucional Ley Federal en contra de la Delincuencia Organizada y,

b) Se legaliza el hasta hoy inconstitucional régimen de exterminio que existía ya en los Centros de Readaptación Social.


8. La reforma debe ser desechada porque la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969, en su artículo 27 establece que “una parte no podrá invocar disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado”. Ello supone que los Estados deben adecuar su normatividad interna con el derecho internacional y no realizar reformas que puedan contravenir y comprometer la responsabilidad del Estado mexicano en el ámbito internacional. Por estas razones:


9. Anunciamos desde ahora que, en caso de consumarse la aprobación en el Senado, mantendremos nuestra lucha en el Distrito Federal y en todos los estados de la República para exigir a los Congresos locales el rechazo a la reforma. Además, si fuese necesario, acudiremos a todas los recursos jurídicos, como son: la controversia o la acción de inconstitucionalidad, los amparos y, finalmente, llevaremos el caso a las instancias internacionales que correspondan.


Para el FNCR, la aprobación de la reforma judicial en la Cámara de Diputados es un triunfo de Calderón, el cual junto con su partido y los que votaron a favor de esta ley transformaron la Constitución muy a su modo para ya no tener que ser juzgados, por llevar a cabo crímenes de lesa humanidad, sino llevarlos a cabo con la ley en la mano: “reforma judicial”, “ley contra el terrorismo”, etcétera. Y dentro de esta lógica, introducen términos y conceptos como narcotráfico y otros, que son utilizados como instrumentos para justificar una guerra, y es así como los militares entran en funciones de seguridad y vigilancia interna, que correspondían constitucionalmente a las policías, y con esta ley a éstas se les dará capacidad y autoridad ilimitadas, además de que nunca especifican a cuales policías, teniendo esto como resultado la generalización de detenciones arbitrarias y violentas. Por otra parte, también estas funciones podrán recaer en “civiles” con el poder de utilizar armas y en consecuencia se legalizan los grupos paramilitares, los escuadrones de la muerte, las brigadas blancas, se permite el camuflaje de los unos en los otros sin la responsabilidad de ninguno; su denominador común de todos ellos es, como bien sabemos, acabar con la disidencia organizada, con los movimientos sociales y con la misma sociedad civil si toma partido, como son los casos de Chiapas, Atenco, Oaxaca, Guerrero, etcétera.


Por otra parte, la reforma judicial permite que si un acusado acepta su culpabilidad, se concluya el juicio y se le ofrezcan al acusado beneficios, tal hecho favorece por sí mismo la tortura.


Además, con esta reforma se favorece la agudización del marco legal represivo, ya que actualmente en la Cámara de Diputados se va a discutir la aprobación de un decreto para reglamentar el artículo 29 constitucional, con el objeto de incluir la figura de Estado de excepción que permitiría a Calderón limitar aún más las garantías individuales.


Esta ley aprobada por mayoría, al igual que la ley contra el terrorismo y la perversa y oscura Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, se suma a los sombríos planes del gobierno de Calderón llevados a cabo en la Cámara de Diputados y cierran el circulo para formar un Estado de terror, constitucionalmente hablando en sus justos términos jurídicos, un Estado policiaco, con el cual los grupos en el poder podrán en consecuencia: justificar desapariciones, limitar y socavar la libertad de expresión, de reunión y de movilización de la sociedad en torno a sus intereses.


Para diseñar un plan articulado de movilizaciones en todo el país, el FNCR celebrará su Cuarta Asamblea Nacional el próximo 9 de marzo, en la comunidad de Aguascalientes, del municipio de Acapulco, Guerrero, donde los compañeros del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Parota (CECOP) alojarán este encuentro nacional.


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QUE MOURIÑO ACLARE SI FIRMÓ LOS CONTRATOS DE SU EMPRESA PARA EL TRASLADO DE COMBUSTIBLE DE PEMEX, EXIGE LÓPEZ OBRADOR


Desde el norte del país, donde hoy inició un recorrido por 20 municipios del estado de Nayarit, Andrés Manuel López Obrador emplazó a Juan Camilo Mouriño a aclarar públicamente si firmó o no convenios de adjudicación directa con Petróleos Mexicanos, para beneficio de su empresa familiar, cuando se desempeñaba como presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y, posteriormente, como asesor y subsecretario de la Secretaría de Energía, cuyo titular era Felipe Calderón.


“No hace falta que Mouriño proporcione toda la documentación a las instancias federales, como lo informó. Lo único que tiene que aclarar es si hubo o no un conflicto de intereses, porque todos los contratos, de pura casualidad, se entregaron sin mediar una licitación, como lo ordena la ley”, señaló el presidente legítimo de México.


En el municipio de Jala, López Obrador afirmó que Mouriño Terrazo hizo negocios con Pemex a favor de la empresa de su familia, cuando fungía como presidente de la mencionada comisión legislativa y luego, como asesor del entonces secretario de Energía, Felipe Calderón. Ahora, “dice Mouriño que no, que renunció a las acciones de la empresa familiar, porque se dedica a la actividad política, pero todavía busco al tonto que se lo crea”, señaló al insistir en que el ahora secretario de Gobernación del gobierno de facto que preside Calderón debe aclarar cuál es su relación con Pemex y con la Comisión Federal de Electricidad.


Horas después de que Mouriño dijera que entregaría toda la información correspondiente sobre las empresas de su familia, en respuesta a una solicitud que planteó López Obrador para practicar una auditoria a la gestión de Mouriño en ámbitos legislativo y de la administración pública, el presidente legítimo de los mexicanos le preguntó desde Ixtlán del Río: “¿a qué instancias federales va a enviar toda la documentación? Seguro que el pelele de Calderón no va a hacer justicia, porque es su socio, sería como pedirle peras al olmo”, anticipó.


En el primer día de gira por la geografía nayarita, el dirigente de la izquierda mexicana denunció que Calderón, Mouriño y el director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, están metidos en negocios que tienen que ver con la privatización de la industria eléctrica y ahora pretenden entregar el petróleo a empresas particulares, tanto nacionales, como extranjeras.


Al reiterar la necesidad de que Mouriño aclare si firmó los contratos de su empresa para el traslado de combustible de Pemex, cuando ocupaba una curul en el recinto de San Lázaro o cuando era funcionario de la Secretaría de Energía, el presidente legítimo de México puntualizó que los convenios de referencia se adjudicaron de manera directa o “que me digan en qué ley se basaron para concretar una asignación sin licitar”.


Luego sostuvo que la ambición al dinero es el único argumento que justifica la intención de privatizar los sectores eléctrico y petrolero, y parafraseando al poeta Bertold Brecht, subrayó: “el peor de los ladrones es el político corrupto, lacayo de empresas nacionales y multinacionales”.


En su encuentro con el pueblo de Jala, López Obrador informó que está por lanzarse en los medios de comunicación electrónicos una campaña para difundir las supuestas bondades que implica abrir Pemex al sector privado. Se trata de un documental bien hecho, de aproximadamente cinco minutos, en donde se recurre a la psicología y a imágenes de niños, señoras embarazadas y hasta a la bandera nacional para decir que tenemos un tesoro en el Golfo de México, que es el petróleo, pero que no tenemos tecnología para extraerlo desde 3 mil metros de profundidad y que por esa razón es necesaria la asociación con empresas extranjeras.


Al respecto, López Obrador advirtió: “si se asocia Pemex con compañías particulares y se comparte la renta petrolera, ya no habrá posibilidades de desarrollo y el país retornará a tiempos del Porfiriato”.


En Ahuacatlán reiteró su solicitud de derecho de réplica a la empresa Televisa, en particular al programa de análisis en donde participan los principales conductores de los noticiarios del citado medio. “Siempre se ocupan de nosotros, pero no nos dan derecho de réplica; por qué no me invitan a su programa y me permiten dar nuestros argumentos, sobre la intención de privatizar el petróleo”, señaló.


La misma solicitud de espacio televisivo solicitó al conductor del matutino “Primero Noticias”, Carlos Loret. Ahora que hicieron uso de los micrófonos la secretaria de Energía, Georgina Kessel; uno de los principales promotores de la iniciativa de privatización, el senador priista, Francisco Labastida, y hasta el ex candidato presidencial, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, “que me inviten y espero una respuesta del propietario de Televisa, Emilio Azcárraga, a la carta que le envié para solicitarle espacios en su empresa”, señaló López Obrador, quien finalmente recordó que el próximo 18 de marzo se realizará una asamblea nacional para conmemorar el 70 aniversario de la expropiación petrolera y para reiterar que el petróleo es de los mexicanos.


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México SA


Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx

El saqueo de Pemex
El cambio y la continuidad le ordeñaron 3.3 billones de pesos

Cada año que pasa la ordeña del gobierno federal es mayor y, obvio es, peor su efecto en la salud financiera de Petróleos Mexicanos. La Secretaría de Hacienda llega y arrasa: se lleva absolutamente todo el rendimiento de la paraestatal, y lo que no tiene también.

Al cierre de 2007, por ejemplo, los rendimientos petroleros antes de impuestos –la ganancia, pues– sumaron 660 mil 152 millones de pesos. Pero llegó la depredadora Secretaría de Hacienda y se lo llevó todo, más 16 mil 127 millones que la paraestatal sin más remedio obtuvo por medio de endeudamiento, según las cifras definitivas de la propia empresa, difundidas ayer en el informe oficial correspondiente a dicho año.

El saqueo es indiscutible, pero a pesar de lo anterior Pemex asegura que tuvo pérdidas por 16 mil 127 millones de pesos en el ejercicio (2007) que “se explican principalmente por mayores compras de productos de importación”, y no como resultado de la rapiña del gobierno federal.

A lo largo de la última década (1998-2007), el gobierno federal y su cobradora, la Secretaría de Hacienda, ordeñaron absolutamente hasta el último centavo obtenido por rendimientos petroleros (alrededor de 3.7 billones de pesos en el periodo), más una “sobre cuota”, por darle nombre, no menor a 100 mil millones (que Pemex cubrió con endeudamiento), hasta totalizar poco más de 3.8 billones de pesos.

En esa década, los rendimientos petroleros oficialmente reconocidos como tales se multiplicaron casi por cinco tantos, al pasar de 140 mil millones en 1998 (el peor de los años en lo que se refiere a precio de la mezcla mexicana de exportación) a poco más de 660 mil millones en 2007, y todo se lo llevó la Secretaría de Hacienda, sin dejar así fuera un tanquecito de oxígeno para las finanzas de la paraestatal.

En diez años se obtuvieron 3.7 billones de pesos en rendimientos petroleros, de los que poco más de 80 por ciento (3.1 billones) se registraron en el sexenio foxista y en el primer año del calderonista, una mancuerna que en esos siete años le ordeñó a Pemex, vía la Secretaría de Hacienda, más de 3.3 billones de pesos. La diferencia, se llama endeudamiento de la paraestatal.

Lo peor del caso es que esos 3.3 billones de pesos ordeñados por el “cambio” con “continuidad” no se reflejaron en lo que normalmente debe aplicarse el dinero de los mexicanos: empleo, bienestar social, crecimiento económico, desarrollo, pues.

Así, la tan cacareada “inversión” en Pemex (Fox y Calderón dixit) en realidad se llama endeudamiento de la paraestatal, al que recurre para satisfacer la voracidad del gobierno federal y cubrir la incapacidad de la Secretaría de Hacienda como cobradora de impuestos en otros renglones de la economía nacional, en especial los controlados y usufructuados por la siempre participativa y socialmente preocupada oligarquía.

Desde que en el salinato oficialmente se anunció la “despetrolización” de la economía mexicana, creciente ha sido, es, la petrolización de las finanzas gubernamentales, que entre las patas se ha llevado la salud financiera de Pemex.

De tiempo se escucha la advertencia sobre esta peligrosa cuan creciente dependencia. La Cepal, por ejemplo, informó que en 2006 los ingresos procedentes del petróleo mexicano se incrementaron 14.3 por ciento y representaron 38 por ciento de los ingresos públicos, “la participación más elevada desde 1987”. En ese año el precio promedio de la mezcla de petróleo nacional fue de 53.1 dólares por barril, es decir, 21.6 dólares más de lo proyectado a inicios del periodo. El presupuesto nacional para 2007 fue elaborado a partir del supuesto de que el barril de petróleo ascendería a 42.5 dólares, pero en realidad fue de 61.5 dólares, de acuerdo al reporte oficial de Pemex. Si bien la economía en conjunto no es muy dependiente del petróleo, dice el organismo especializado, “el fisco sí, por lo que, en concordancia con el objetivo de elevar la exigua carga tributaria (9.7 por ciento del PIB), (el gobierno mexicano) debería proponerse también reducir la dependencia de los ingresos públicos de los procedentes del sector petrolero”.

Lo mejor del caso es que entró en vigor el “nuevo régimen fiscal” para Pemex, el cual, de acuerdo con la versión oficial, “busca reducir la carga fiscal de la empresa y liberar recursos para inversión en exploración y explotación”, que le aportó 11 mil 158 millones de pesos, pero Hacienda se llevó todos los rendimientos más 16 mil127 millones más de pesos.

De ese tamaño es la ordeña y la “carencia de dinero” que, según esto, registra Pemex.

Entre la numeralia (cifras definitivas para 2007) divulgadas por la paraestatal sobresale el valor de las exportaciones de crudo y condensados: 44 mil 388 millones de dólares. En el año, el precio promedio ponderado de la mezcla mexicana de exportación fue de 61.6 dólares por barril.

Las ventas totales, incluyendo ingresos por servicios, aumentaron 2.9 por ciento respecto a 2006, registrando un máximo histórico de un billón 135 mil millones de pesos durante el 2007 debido, principalmente, a mayores precios de exportación del crudo.

Como citamos líneas arriba, el rendimiento antes de impuestos, derechos y aprovechamientos fue de 660 mil 152 millones de pesos (60 mil 753 millones de dólares), en comparación con 651 mil 718 millones en 2006. El monto de impuestos, derechos y aprovechamientos ascendió a 676 mil 278 millones de pesos, cantidad que representó un aumento de 11.8 por ciento en términos reales comparado con 2006.

Moraleja, versión Pemex: en 2007, la paraestatal “tuvo pérdidas por 16 mil 127 millones de pesos (mil 484 millones de dólares), variación que se explica principalmente por mayores compras de productos de importación”.

Las rebanadas del pastel

De la lectoría: “¿Te imaginas, ya privatizado Pemex, que los nuevos dueños comiencen a solicitar regímenes especiales de tributación, con la muleta de que tienen que recuperar su inversión? No vaya a ser que después tengamos que rescatarlos (un Fobaproa más) por que quebraron. Entonces, adiós ingresos petroleros” (Mario López Meza, century21mario@yahoo.com.mx)

PRD y PEMEX

En el momento en que se presente la iniciativa vamos a estar ahí, asegura Cota

Definirá el Consejo Nacional del PRD el plan contra la privatización de Pemex
Se está jugando el destino del país, advierte el dirigente del sol azteca


Considera exagerada la cobertura que los medios dieron a las recientes agresiones contra Navarrete


Alma E. Muñoz

Leonel Cota Montaño, presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), informó que el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de este instituto político acordó que en el momento en que se presente una iniciativa para la privatización del petróleo, será el Consejo Nacional perredista el que determine el plan de acción que emprenderán en contra de esa medida.

Tras la reunión semanal del CEN, el ex gobernador de Baja California Sur subrayó, no obstante, la solidaridad absoluta en el tema con todo el movimiento democrático. “Vamos a estar allí, al frente”, afirmó.

Desde luego que desde el momento en que se plantee el proceso de privatización de Pemex por la vía de los hechos o de manera soterrada, “el Partido de la Revolución Democrática no faltará a la convocatoria, a la cita, porque creemos que no es solamente el destino de un proyecto político el que se está jugando, sino el destino del país mismo”.

En ese término, afirmó, “el partido no tiene duda en solidarizarse de manera plena con las medidas, dentro del marco de la ley. Lo hemos dicho de manera muy concreta y la resolución es muy precisa: en el momento que se presente el plan privatizador de Petróleos Mexicanos, el CEN convocará al Consejo Nacional del partido para que determine todas las medidas que habrá de avalar o no en el proceso de la defensa del petróleo”.

Cota Montaño aprovechó para cuestionar que los medios de comunicación decidieran –dijo– dar mayor relevancia a la agresión de un militante del PRD contra el senador Carlos Navarrete, el domingo pasado frente a la torre de Pemex, que resaltar las acciones asumidas ese día en asamblea.

“Todo está muy bien organizadito para toda una campaña mediática de descalificación al partido… así se hizo con el suceso en la Catedral –el pasado 18 de noviembre, tras la irrupción al templo de un grupo de asistentes a la asamblea de la Convención Nacional Democrática, después de que sonaron exageradamente las campanas–, ahí estaba ya toda la parafernalia y ahora se hace ante el hecho de la agresión de un militante contra Navarrete, para utilizar el asunto. Y desde luego, lo fundamental del acto, que es la defensa del petróleo, no cubrirlo”.

Nos parece muy grave, insistió Cota Montaño, “que (a ese hecho) se le dé un valor mediático de ocho columnas en prácticamente todos los periódicos y todos los medios. Eso no es lo que me parece justo”. Cuestionó que, en cambio, a la denuncia de que el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, “no es mexicano”, pocos medios le den valor informativo, lo mismo que cuando –continuó el dirigente– hemos dicho que ese funcionario está involucrado en “el asunto de tráfico de influencias en la paraestatal”.

Me parece, cuestionó, que “se está extralimitando la campaña mediática no para favorecer a uno u otro, sino para desprestigiar al partido. Eso es lo que no se vale”, subrayó.

El dirigente del PRD también informó, al término de la reunión de trabajo del Comité Ejecutivo Nacional, que ya se entregó el presupuesto de 2.5 millones de pesos para que los candidatos a presidentes nacional y estatales cuenten con propaganda impresa, destinándose 50 por ciento para el primer grupo y el resto para el segundo.

Resaltó que con esta medida se refrenda la disposición de retirar toda la propaganda que los aspirantes hayan elaborado y distribuyan en estos momentos, pues deben esperar a que sea el Comité Técnico Electoral quien se las proporcione.

Leonel Cota resaltó, además, que se rechazó la propuesta de Camilo Valenzuela –candidato a presidente nacional del PRD– para que se suspendan las elecciones internas del 16 de marzo, argumentando que no hay condiciones de equidad para ello. Y también, que René Bejarano esté detrás de la campaña de Alejandro Encinas Rodríguez.

“Yo no voy a meterme en el asunto de los dimes y diretes de unos y otros, no corresponde a la dirigencia del partido, y no tengo evidencias de que eso así ocurra”. Mencionó la posibilidad de que sean cuestiones inventadas al calor de la contienda. “No tengo evidencias, así de preciso. Las que se quieran inventar en ese marco, pues son buenas”.

Encinas, PEMEX y PRD

Externa su respaldo al bloqueo de carreteras contra la privatización de Pemex

Encinas: “dejemos la vida tribal y dediquémonos a lo fundamental”
La Jornada de Oriente

Puebla, Pue., 27 de febrero. Alejandro Encinas, aspirante a la dirigencia nacional del PRD, dijo estar dispuesto a tomar carreteras y aeropuertos, como lo propone Andrés Manuel López Obrador, para defender el petróleo. Sin decir nombres de personas o corrientes, acusó: “Otros dicen que se van a portar bien, pues se van a portar bien quién sabe con quién. Nosotros no estamos dispuestos a pactar con los poderosos”.

Además, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal exigió al llamado góber precioso, Mario Marín, sacar las manos del sol azteca, pues ha corrompido a militantes perredistas.

De igual manera, criticó que sus compañeros de partido toleren a la administración estatal que, a a su ver, protege a una red de pederastas, violó los derechos de la periodista Lydia Cacho, al arrestarla entre anomalías a finales de 2005, y “es una vergüenza no sólo para Puebla, sino para todo el país por la impunidad con la cual actúa”.

El candidato de Izquierda Unida a la presidencia nacional perredista se reunió en esta capital con Jorge Méndez, Miguel Tamayo, Julián Rendón y Anastasio López, candidatos a la presidencia del Comité Directivo Estatal. Al lado de los abanderados locales, llamó a la unidad de su partido, y a “poner orden en la casa” para que el góber precioso saque las manos del sol azteca: “Dejemos la vida tribal para dedicarnos a lo fundamental, que es hacer política”, recomendó a sus correligionarios.

Asimismo, criticó a los perredistas que se conforman con las “migajas” de los puestos de representación popular. “Las diputaciones y regidurías plurinominales las conseguimos hace 29 años; ahora nos toca ganar elecciones”, afirmó.

Ante un auditorio semivacío, pues los cuatro candidatos a la dirigencia local del sol azteca que se dicen apoyados por Encinas no se ocuparon de garantizar audiencia, el abanderado de Izquierda Unida señaló que el principal reclamo que ha escuchado durante su campaña es que sean los militantes, y no los dirigentes, los que decidan quiénes son los candidatos a puestos de elección popular.

Explicó que el 16 de marzo no está en juego quién será el presidente del PRD, sino qué tipo de partido y de izquierda quedarán al frente.

Por su parte, Hortensia Aragón, compañera de fórmula de Encinas, lamentó el desastre que el sol azteca es en Puebla, donde no se ha permitido a la militancia decidir sobre las candidaturas.

Columna

Detrás de la Noticia
Ricardo Rocha
28 de febrero de 2008


No a la Gestapo

Hace dos semanas apenas advertimos del México duro. Nos unimos así a un gigantesco coro colectivo. El de la inmensa mayoría de mexicanos de buena voluntad que en toda la geografía del país y desde los más diversos estratos sociales rechazamos la reforma judicial que la sabiduría popular rebautizó como Ley Gestapo.

Y apenas ayer nos despertamos con la buena nueva de que los señores diputados eliminaron del texto de la mentada reforma el párrafo maldito que autorizaba a las policías del país el allanamiento impune de nuestros domicilios particulares, con la misma brutalidad de siempre, pero ahora bajo el amparo de la Constitución. Un ajuste que no podemos dejar de reconocer y hasta aplaudir, pero que es un engañoso espejismo. Ojo: la reforma judicial de inminente aprobación sigue siendo un retroceso en las materias sustanciales de derechos humanos y garantías individuales. Y el hecho de que se haya eliminado la parte más grotesca y “espectacular” no la hace más sensata. Seguiremos sin tener un país más justo. Pero tendremos un país más duro.


Aun reconociendo que muchos legisladores obraron de buena fe en la rectificación, escuchando sensiblemente las voces de protesta, sería muy ingenuo ignorar que como bloques de partidos evaluaron los costos políticos y decidieron meter reversa. No es del todo exacto que digan ahora que la retracción se debe “a que la medida generó una gran polémica”. No. Lo que hubo es un rechazo unánime a un atropello tan evidente como abusivo. Lo único bueno es que, por ahora, se evitó. Lo malo es que en la reforma se quedan leyes que son verdaderos agravios: el rompimiento de la privacidad mediante el acceso total de autoridades a datos personales y bancarios de cualquiera a quien consideren sospechoso; la introducción de la figura del arraigo hasta por 80 días; la extensión de dominio y una serie de nuevas atribuciones y facultades extraordinarias al Ministerio Público y cuerpos policiacos. Un paquete explosivo dada la corrupción maloliente que caracteriza a nuestros órganos de justicia y las prácticas de barbarie de policías municipales, estatales y federales. En suma, un endurecimiento autoritario que no puede sino ser una señal inquietante para el país.


No obstante, hay que reconocer que es una reforma extraña y dispareja. Y por ello con avances notables: como la novedosa inclusión de juicios orales que facilitarán la impartición de una justicia más pronta y transparente; la implementación de los llamados jueces de control con facultades para revisar actos del Ministerio Público; el acceso a una defensoría de oficio de calidad y la incorporación de principios básicos como el derecho a guardar silencio.


Pero hemos dicho que esas zanahorias no compensan los garrotes para justificar la multimencionada guerra contra el crimen organizado. Y es que, precisamente en ese punto, la reforma parece indefinida con toda intención, evitando especificar qué es exactamente el crimen organizado, qué actos se inscriben en él, quiénes son los enemigos del Estado, y cuándo y cómo atentarían contra la seguridad nacional. En un país donde todavía hay decenas de presos políticos estas preocupaciones están lejos de la paranoia y se inscriben en un realismo marcado por décadas de guerra sucia, corrupción y abusos de la fuerza pública y los aparatos de justicia de gobiernos de todo signo.






Y todavía hay quienes en el Congreso y en el PAN lamentan rabiosamente que —por conveniencia político-electoral— se haya corregido la aberración de los cateos domiciliarios indiscriminados. Si por ellos fuera, la reforma tendría que ser todavía más severa. Sobre todo con los de abajo que a veces se alebrestan como en los tiempos de las tiendas de raya y a los que hay que someter, para que aprendan.


Tengo la impresión de que —como en las plazas públicas— en las cúpulas del poder hay palomas. Pero también halcones. Éstos creen que después del trauma de 2006 lo que hace falta es un gobierno cada vez más fuerte. Pero equivocan el método y los términos. En estos tiempos la fortaleza debe provenir del diálogo, la tolerancia y la inclusión.


Lo otro es una rudeza innecesaria y perversa, con el riesgo adicional de que puede revertirse en cualquier momento.


ddn_rocha@hotmail.com

Huelga UAM

Revientan provocadores negociaciones en la UAM

Presuntos disidentes del sindicato de la Universidad Autónoma Metropolitana cuasó el rompimiento de las pláticas con las autoridades de la casa de estudios

Notimex
El Universal
Ciudad de México
Jueves 28 de febrero de 2008

17:35 Por segunda ocasión, un grupo de provocadores, presuntos disidentes del sindicato de la Universidad Autónoma Metropolitana, reventó las pláticas con las autoridades de esa casa de estudios, donde hubo jaloneos, empujones y amenazas contra ambas partes.
Poco antes de las 15:00 horas, un grupo que se encontraba en la sede de las negociaciones salariales se levantó cuando la delegación del gremio y las autoridades estaban a punto de concluir la revisión de 11 puntos que el Comité de Huelga determinó que debían revisarse con prioridad.

En ese momento, un supuesto trabajador trató de brincar la mesa de negociaciones, mientras una mujer de baja estatura, pelirroja y cabello corto a la que le gritaban "duro Maxi. Duro", se acercó y amenazó al secretario general de la UAM, Luis Javier Melgoza Valdivia.

"Solamente le digo que se acuerde que usted tiene familia, que tiene hijos, se va acordar de nosotros", mientras el funcionario universitario retrocedía para salir del salón denominado "Tercer Milenio" ubicado en Calzada de las Bombas, casi esquina con Canal de Miramontes.

Alrededor de 20 personas avanzaron con actitud amenazante y gritando consignas y amenazas, tanto a los dirigentes sindicales como a los funcionarios universitarios, por lo que todos decidieron retirarse para evitar las agresiones.

Mientras dos hombres y la mujer siguieron al secretario general de la UAM, la secretaria general del SITUAM, Hermelinda Hurtado Guzmán, era perseguida por otro grupo, que la jalonearon y entre la confusión le propinaron al menos dos puntapiés en las piernas.

Ante esos acontecimientos, las partes negociadoras no tuvieron oportunidad de acordar una nueva reunión, mientras entre la confusión solamente se escuchaban gritos que convocaban a una reunión urgente e inmediata del Comité de Huelga en la sede del SITUAM.

Visiblemente molesto y aturdido, el secretario general de la UAM, Luis Javier Melgoza, solamente dijo que se retiraba porque no había condiciones para la negociación, sin plantear la fecha de otro posible encuentro.

A su vez, Hurtado Guzmán, en entrevista telefónica, manifestó su preocupación por esos hechos, que impiden alcanzar acuerdos, y advirtió que esas actitudes demeritan la seriedad de un movimiento de huelga legítimo que solamente busca beneficios para los trabajadores.

Refrendó la voluntad del sindicato para lograr acuerdos a la brevedad, sin embargo, estas situaciones han retrasado mucho las negociaciones, por lo que anunció que en reunión del Comité de Huelga se valorará la necesidad de cambiar el formato de las pláticas.

Dijo que generalmente el SITUAM ha mantenido sus negociaciones en asambleas abiertas, empero, por segunda ocasión "estos grupos de personas han irrumpido para frenar los acuerdos y no podemos estar sujetos a intereses de grupos ajenos o encubiertos que buscan proteger intereses particulares".

Se espera que la noche de este jueves haya contacto telefónico entre las autoridades y el sindicato, con el fin de acordar un nuevo formato y sede para las reuniones de las partes negociadoras.

fml

Huelga UAM

Manifiestan profesores apoyo a trabajadores de la UAM

Exhortan a las autoridades universitarias a “no generar un ambiente de confrontación”.
Emir Olivares
Publicado: 28/02/2008 15:26
La Jornada

México, DF. Profesores de diversas unidades de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) manifestaron su apoyo a las exigencias de los trabajadores, por lo que exhortaron a las autoridades universitarias a “no generar un ambiente de confrontación” y resolver mediante el diálogo los 11 puntos del pliego petitorio del Sindicato Independiente de Trabajadores de la UAM (SITUAM).

En conferencia de prensa, los profesores Arnulfo Arteaga, José María Martinelli, Gabriel Vargas (Unidad Iztapalapa) y Rosana Guevara (Xochimilco), indicaron que la resolución de la huelga, que ya tiene 28 días, pasa por la resolución de los 11 puntos de los trabajadores.

Autoridades y representantes sindicales sostuvieron una reunión de negociación, la cual no arrojó ningún avance.

Después de las cinco de la tarde, el Comité de Huelga se reunirá en la sede del SITUAM para analizar las propuestas de las autoridades. La reunión resolutiva se daría alrededor de las ocho de la noche.

Hoy Círculo de Estudios Coapa

El Círculo de Estudios Coapa

Te invita cordialmente los jueves a las 19:00 hrs.

Auditorio JOSÉ MARIA MORELOS Y PAVON , Av. Canal de Miramontes No. 3755 esquina Cárcamo ( junto a la Glorieta de Vaqueritos), Subdelegación Villa Coapa

De Federico Arreola al Sendero del Peje

DE FEDERICO ARREOLA: "LOS CHUCHOS", DOS VECES A LA BASURA.
Me envía Federico Arreola esta nueva carta y me pide que la publique:




Publica, por favor, esta carta en tu extraordinario blog. Si no fuera
mucha molestia, me gustaría que llevara este encabezado:

"LOS CHUCHOS", dos veces a la basura.

Estimado Víctor:

En muchas ocasiones dije, no necesariamente en broma, que si yo militara en el PRD me integraría a la corriente de "Los Chuchos". Jesús Ortega me cae bien (me cae mucho mejor que Alejandro Encinas, con quien nunca he podido cruzar más de tres palabras; cosas de la "química" entre las personas, sin duda).

Durante los días del plantón de Reforma y El Zócalo conversé casi a diario con Ortega acerca de la necesidad de cambiar tantas cosas en la izquierda mexicana. En estas charlas, de manera natural tocamos el tema de las acusaciones de "traición" que padecería aquel que se atreviera a llevarle la contra a Andrés Manuel López Obrador. Siempre he pensado que uno de los mayores vicios de la izquierda mexicana es la dependencia excesiva respecto de un líder tan fuerte como intocable. Primero, Cárdenas. Después, López Obrador. Así que me ha parecido de lo más correcto que haya en el PRD gente dispuesta a no estar de acuerdo con AMLO. Hasta ahí, aplaudo que "Los Chuchos" no opinen como El Peje.

Pero una cosa es estar en contra del dirigente del partido y otra muy distinta es actuar como golpeadores al servicio del jefe del partido contrario.

"Los Chuchos", esto es, Ruth Zavaleta, Carlos Navarrete, "EL Güero" González Garza, Jesús Ortega, Jesús Zambrano y otros, parecen de plano empleados de Felipe Calderón. Lo que no tendría nada de malo (están de libertad de venderse a quien pueda comprarlos) si no fuera por el hecho de que la chamba que Calderón les ha dado es la de golpear a los medios de comunicación, muy pocos lamentablemente, que no se creen el cuento de que AMLO es un peligro para México y de que en este país todo marcha a la perfección con los panistas en el poder.

Las críticas de Navarrete a La Jornada, a El Chamuco y a El Sendero del Peje son totalmente inaceptables. Más aún, son increíblemente estúpidas porque lo evidencian como alguien que ha dado la espalda a los principios que, se supone, ha defendido durante muchos años. Lo más grave es que Navarrete expresó esas críticas no sólo en entrevistas periodísticas. sino que lo hizo en la reunión del lunes pasado en la oficina de López Obrador, donde exigió frente a más de 10 líderes de izquierda que se censure a El Sendero, a La Jornada y a El Chamuco. Qué obsesión la de Navarrete. Me pone a pensar que en sus reuniones con funcionarios panistas y con el senador priista que evidentemente lo controla (Manlio Fabio Beltrones) ha prometido ya demasiadas veces que él se va a encargar de frenar a los medios de izquierda que "calumnian". Navarrete (como Jesús Ortega) tuvo que haber sabido que dos diputados menores del PRD te iban a denunciar ante la PGR. Pero no te preocupes, Víctor, no te van a hacer ningún daño. Todo lo contrario, te van a consolidar como uno de los principales referentes en la prensa mexicana.

Como dijo Luis Mandoki en una carta que se publicó en El Sendero del Peje, qué pena que Navarrete y los otros "Chuchos" jamás hayan exigido que cesen las calumnias, éstas sí absolutamente reales, que a diario recibe la izquierda mexicana (con excepción de "Los Chuchos", quizá porque ya son más de derecha que el PAN) en la gran mayoría de los medios de comunicación nacionales. Lo que Navarrete, Ortega, Zambrano, Zavaleta y todos esos no entienden es que les deshonra ser los "izquierdistas" favoritos de la prensa entregada a Calderón. Les dehonra pero les encanta que los comentaristas "sensatos" como Óscar Mario Beteta o Ciro Gómez Leyva o el cada vez más decepcionante Enrique Krauze los vean como la única esperanza de cambiar lo que está mal en la izquierda. Asumiendo el riesgo de verme misógino en extremo, no puedo dejar de mencionar que así son y así han sido siempre las putas.

"Los Chuchos" no se dan cuenta de que los están utilizando y que, llegado el momento, la derecha que hoy los aplaude los va a tirar a la basura. Será la segunda vez que se vayan al basurero. Porque es un hecho, y "Los Chuchos" lo saben, que ahí fue a donde los mandó, ya desde hace un buen rato, la verdadera izquierda de México.



Una razón más para apoyar al peje en el 2008.

Publicado por Victor Hernandez