(28/08/2009) (Cheetos)
lunes, 31 de agosto de 2009
martes, 22 de abril de 2008
Piden en Colombia Constituyente para superar crisis de "parapolítica"
| 2008-04-22,14:20:00 | |
| Piden en Colombia Constituyente para superar crisis de "parapolítica" | |
| Bogotá, 22 Abr (Notimex).- La oposición colombiana pidió hoy la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para superar la crisis que enfrenta el Congreso por los vínculos denunciados de 65 de sus integrantes con paramilitares de extrema derecha. El presidente del Polo Democrático Alternativo (PDA), Carlos Gaviria, dijo este martes que el llamado a una Constituyente le devolvería legitimidad al Legislativo, luego del escándalo que sacude a los congresistas investigados. Desde que comenzó el llamado proceso de la parapolítica, el año pasado, han sido llevados a prisión 32 legisladores, la mayoría oficialistas, por supuestas alianzas con las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Entre los políticos implicados figura el primo del presidente colombiano, Alvaro Uribe Vélez, y el ex senador Mario Uribe, a quien la Fiscalía le dictó este martes auto de formal prisión. Gaviria señaló a periodistas que "el Congreso actual carece de credibilidad" para debatir salidas a la crisis, como una reforma política, y por ello se debe acudir a una Asamblea Nacional Constituyente. Los tribunales acusaron a los legisladores de unirse con las desmovilizadas AUC, organización acusada de múltiples delitos de lesa humanidad, para lograr una curul a través de presiones armadas a jurados de mesa y votantes en los comicios de 2002 y 2006. Grupos sociales responsabilizan al grupo paramilitar, en proceso de desarme, de la muerte de miles de civiles en la guerra que por más de 20 años han librado contra la insurgencia en Colombia. Como salida a la crisis, la bancada oficialista promueve una reforma política que plantea la pérdida de curul para los congresistas que sean condenados por nexos con grupos paramilitares, lo cual ha sido cuestionado por la oposición y analistas políticos. Los paramilitares han reconocido que el 35 por ciento del Congreso fue permeado por ellos y que la infiltración tocó también a los organismos policiales y los poderes Ejecutivo y Judicial. | |
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domingo, 20 de abril de 2008
De Luto Visten Los Heroes
Con sus propias armas sale la verdad la verdad que me gusta el análisis el testimonio sin manipulación y difamación sin ningún interés político económico o de cualquier clase, sale a relucir las intenciones de los gobiernos mal administrados de derecha y neoliberales, que creen que su salvación esta en seguir matando a aquellos que reclaman y luchan por la justicia social, no importando lo que dejen si no solo su ideal que los hace luchar desde sus trinchera académica como lo es el caso de nuestros hermanos mexicanos muertos en el ecuador por una estrategia militar norteamericanos que tiene bajo su subordinación a los militares de Colombia, que lastima que se infiltran; y no los envidiamos en nuestras propia patria tenemos a un gobierno que esta impuesto por intereses que no son de la mayoría de los mexicanos que le sirve a los intereses perversos de otra nación así como a la española y la norteamericana, el caso es que cada vez mas jóvenes se unen a la lucha.
Los invito a que visualicen este video y juzgue usted mismo y compare la actuación de la sociedad mexicana y dela prensa nacional así como de los gobiernos usurpador que le siguen el juego sucio con una campaña de difamación de unos destacados universitarios. De Luto Visten Los Heroes
jueves, 6 de marzo de 2008
El montaje de Uribe
El montaje de Uribe
Con el telón de fondo del conflicto desatado a raíz de la matanza perpetrada por militares colombianos en territorio ecuatoriano, durante la cual fue asesinado el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, y que ha derivado en el rompimiento de relaciones diplomáticas de Ecuador y Venezuela con Colombia, el presidente de este último país, Álvaro Uribe, se ha encargado de enrarecer el panorama al lanzar acusaciones tan severas como poco verosímiles contra sus homólogos Rafael Correa y Hugo Chávez.
Con base en documentos supuestamente hallados en unas inciertas computadoras portátiles del insurgente muerto, el gobierno colombiano ha señalado la existencia de “acuerdos del grupo terrorista de las FARC y los gobiernos de Ecuador y Venezuela”. El propio Uribe afirmó ayer que denunciará al mandatario venezolano ante la Corte Penal Internacional de La Haya por “patrocinio y financiación a genocidas”, lo que fue calificado por Caracas de “risible amenaza”.
De su lado, Rafael Correa convocó ayer a la comunidad internacional a “cerrar filas alrededor del principio, la ética y el derecho que deben guardar las relaciones internacionales”; condenó nuevamente el bombardeo del ejército colombiano en el norte de Ecuador, en la medida en que fue un atentado contra la soberanía de ese país y porque, además, la agresión frustró las negociaciones que su gobierno sostenía con las FARC para liberar a una docena de rehenes, entre los cuales se encontraba la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Las acusaciones del gobierno colombiano se inscriben en una cadena de inconsistencias con respecto a los acontecimientos del sábado pasado. Ha de recordarse que en un principio, las autoridades colombianas afirmaron que durante el operativo no se violó en momento alguno la soberanía de Ecuador; incluso Uribe agradeció públicamente al presidente Correa, a quien dijo haber mantenido al tanto de los hechos. Más tarde se aseguró que las milicias colombianas sí habían entrado a territorio ecuatoriano, pero que lo habían hecho en persecución de los guerrilleros y en todo momento actuaron en defensa propia, cuando se ha comprobado que los insurgentes fueron asesinados a mansalva, posiblemente mientras dormían.
Resulta poco verosímil, además, que los equipos de cómputo de supuesta propiedad de Reyes hubiesen sobrevivido a las explosiones y, en todo caso, no parecería lógico que el líder guerrillero portara la información a la que ha hecho referencia Uribe. Los señalamientos y las supuestas pruebas que vinculan a Correa con la guerrilla tienen toda la apariencia de un montaje del presidente colombiano y constituyen un agravio no sólo para el pueblo ecuatoriano, sino para el conjunto de la opinión pública internacional y hasta para la inteligencia humana.
Lo que queda claro, en cambio, es que por medio de estas maquinaciones se pretende llevar a escala regional un conflicto local, añejo y exacerbado, para el cual el gobierno de Uribe no ha podido ofrecer una solución; en cambio, ha torpedeado en forma sistemática todos los intentos surgidos dentro y fuera de Colombia por solucionarlo.
La versión de Correa, en cambio, no presenta inconsistencias ni constituye una suma de improbabilidades, y ha sido confirmada por el gobierno de Francia, cuya cancillería afirmó que Raúl Reyes era su contacto con las FARC para negociar la liberación de Betancourt y Bogotá estaba al tanto de lo anterior, lo que pone en evidencia la traición del gobierno de Colombia, al romper el hilo fundamental de una gestión humanitaria que habría contribuido a acabar con el sufrimiento de un nuevo grupo de prisioneros de la guerrilla y de sus familias.
La agresión contra el territorio ecuatoriano confirma, pues, el afán del gobierno de Uribe por impedir toda posibilidad de un canje humanitario con la guerrilla. Su embestida contra los gobiernos de Venezuela y Ecuador denota, por un lado, la hostilidad que provocan en el Palacio de Nariño las posiciones dialogantes y favorables a un arreglo pacífico, como las que han sostenido Quito y Caracas y, por el otro, la mano, no tan invisible, de Washington.
Y es que una perspectiva de paz en Colombia no sólo reforzaría el fracaso de la política militarista de Uribe, sino que haría perder sentido al Plan Colombia, instrumento central del injerencismo estadunidense en Sudamérica, y cuyo objetivo último no es el narcotráfico –con el que Uribe ha estado vinculado, según medios de prensa estadunidenses y colombianos– y tal vez ni siquiera las FARC, sino los gobiernos venezolano, boliviano y ecuatoriano.
La incursión militar ordenada o tolerada por Uribe contra el territorio de un país vecino es una inequívoca violación de la legalidad internacional. Para colmo, el presidente colombiano, en vez de reconocer su falta, ha urdido una historia insostenible para presentar a la víctima como agresora y para derivar el conflicto interno que no puede o no quiere resolver hacia una escalda regional muy conveniente para los designios intervencionistas de la administración de George W. Bush. El ataque y las mentiras subsiguientes merecen una enérgica condena de la comunidad internacional, y en particular en el seno de la Organización de Estados Americanos.
http://www.jornada.unam.mx/2008/03/05/index.php?section=opinion&article=002a1edi
jueves, 28 de febrero de 2008
Liberan las FARC a otros cuatro políticos colombianos
Liberan las FARC a otros cuatro políticos colombianos
Gloria Polanco, Jorge Eduardo Gechem, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán agradecen las gestiones de Venezuela y la senadora Córdoba
Ingrid Betancourt está en peligro, advierten
Jorge Enrique Botero (Enviado)
Caracas, 27 de febrero. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberaron hoy a otros cuatro dirigentes políticos que estaban en su poder desde 2001. Los rehenes fueron entregados en un remoto paraje del suroriente colombiano a una delegación del gobierno venezolano encabezada por el ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín, así como a la senadora colombiana Piedad Córdoba. La operación estuvo acompañada por la Cruz Roja Internacional y se realizó en dos helicópteros de la Fuerza Aérea venezolana.
En medio de emocionados abrazos y tras una larga travesía de casi un mes por ríos y trochas de la selva amazónica, recuperaron su libertad los ex parlamentarios Gloria Polanco, Jorge Eduardo Gechem, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán
Los rehenes fueron entregados por un pequeño grupo de unos 20 guerrilleros, los mismos que se encargaron de trasladarlos desde el lugar donde permanecían en cautiverio hasta el área donde aterrizaron los helicópteros.
Las primeras palabras de Polanco, Gechem, Beltrán y Pérez, quienes exhibían un aceptable estado de salud, fueron para agradecer al presidente Hugo Chávez, al pueblo venezolano y a la senadora Piedad Córdoba. Camino a su libertad, aún en la inhóspita selva donde permanecieron entre seis y siete años, calificaron de infernal e inhumana la guerra que vive Colombia desde hace más de 40 años.
Uno de los momentos más emotivos de la liberación ocurrió cuando una guerrillera se acercó a Gloria Polanco y le entregó un ramo de flores silvestres. Al aceptarlo y agradecer a la combatiente, la ex congresista dijo que las llevará con sus tres hijos hasta la tumba de su esposo, asesinado mientras ella estaba en cautiverio.
Terminan las medidas unilaterales
En un improvisado pero solemne acto realizado antes de abordar los helicópteros rumbo a territorio venezolano, Asdrúbal, jefe de la columna guerrillera, hizo entrega oficial de los rehenes a la comisión internacional. Asdrúbal omitió referirse a eventuales nuevas liberaciones. Sin embargo, en un comunicado revelado hoy, la máxima comandancia de las FARC anunció que las liberaciones unilaterales cesarán y reiteró su exigencia de una zona desmilitarizada para negociar con el gobierno un “intercambio de prisioneros de guerra”.
La despedida de rehenes y guerrilleros no estuvo exenta de expresiones de amistad, e incluso poco antes de abordar el helicóptero la senadora Piedad Córdoba lanzó vivas a Colombia y a Venezuela, que fueron respondidas por todos los presentes.
La operación –denominada Camino a la Paz– había comenzado en la madrugada, cuando la delegación del gobierno venezolano, Piedad Córdoba y los miembros de la Cruz Roja Internacional partieron en dos aviones desde esta capital rumbo a la población de Santo Domingo, en la frontera colombo-venezolana. De ahí, los integrantes de la misión de rescate se dirigieron en helicópteros hasta la ciudad colombiana de San José del Guaviare, lugar desde el cual partieron al lugar indicado por las FARC mediante la entrega de unas coordenadas que fueron celosamente guardadas por el ministro Rodríguez Chacín hasta él último minuto.
En declaraciones a La Jornada, Piedad Córdoba describió el encuentro con los liberados como “un momento crucial hacia el logro de un acuerdo humanitario”. También dijo que experimentó una gran emoción cuando se fundió en abrazos con sus ex colegas del Congreso en la zona selvática donde fueron entregados.
Hacia las seis de la tarde se produjo en el aeropuerto Simón Bolívar de Caracas el rencuentro entre los ex congresistas y sus seres queridos. Gloria Polanco y sus tres hijos se fundieron en un prolongado abrazo. Igual ocurrió con los demás liberados, varios de los cuales vieron por primera vez a nuevos miembros de su familia, nacidos durante su cautiverio.
En medio de la algarabía y de las emociones que se fundían en la pista de la terminal aérea, el ex senador Luis Eladio Perez reveló que vio a Ingrid Betancourt el 4 de febrero pasado durante unos pocos minutos y clamó por su pronta liberación. “La vida de ella corre grave peligro, su libertad no puede tardar meses. Unas semanas, incluso unos días pueden ser fatales”, dijo Pérez.
Los estadunidenses, con el ánimo muy decaído
El dirigente político colombiano narró que estuvo los últimos seis meses con los tres ciudadanos estadunidenses, contratistas del Pentágono, en poder de la guerrilla desde hace cinco años. Alertó sobre su estado de salud y dijo que su ánimo está muy decaído desde que escucharon la noticia de que Ricardo Palmera, Simón Trinidad, jefe de las FARC juzgado en Estados Unidos, había sido condenado a 60 años de cárcel.
Los cuatro liberados se reunieron a las siete de la noche con el presidente Hugo Chávez en el Palacio de Miraflores, donde se realizó un solemne acto en el que se entonaron los himnos de Colombia y Venezuela. Allí, los cuatro coincidieron en la urgencia de una salida negociada tanto para la liberación de los rehenes que aún están en manos de las FARC, como para poner término al conflicto armado que padece Colombia desde comienzos de los años 60.
En las selvas del sur de Colombia permanecen Ingrid Betancourt, el ex gobernador Alan Jara, y los políticos Oscar Lizcano y Sigifredo López, así como 28 oficiales del ejército y la policía, varios de los cuales llevan más de 10 años en cautiverio. Las FARC condicionan su liberación a la salida de las cárceles de unos 500 de sus guerrilleros.
http://www.jornada.unam.mx/2008/02/28/index.php?section=mundo&article=024n1mun
viernes, 11 de enero de 2008
Colombia hora cero
Stella Calloni
http://www.cubadebate.cu/index
2008-01-10
- Cuando la verdad se impone sobre el poder contrainsurgente y las miseria del periodismo de Baja Intensidad.
Los últimos hechos sucedidos en Colombia este 10 de enero de 2008, con la entrega de dos rehenes mantenidas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como se comprometió con el presidente de Venezuela Hugo Chávez, la misión internacional y, en especial, con los familiares de las personas secuestradas en el marco de un conflicto que ha dejado miles de víctimas desde mediados del siglo pasado en ese país, muestran que mucho ha cambiado en América Latina, pero también revelan las miserias de un periodismo cautivo.
Ese periodismo se prestó, sin ninguna objeción, a divulgar una de las mayores falsificaciones de estos tiempos.
Parecía que el presidente Chávez y las familias de las víctimas del conflicto habían fracasado en su intento por abrir una puerta hacia la pacificación de Colombia. Estos familiares, junto a sacrificados organismos de derechos humanos de ese país -diezmados en los últimos años por el ejército de la Doctrina de Seguridad Nacional que aún maneja Colombia y por la contrainsurgencia paramilitar que actúa con toda impunidad- son los protagonistas de este hecho histórico, junto a quienes los respaldaron y actuaron activamente para lograrlo.