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domingo, 2 de noviembre de 2008

Fw: Idiota del dia: Steve Forbes

Así andan los oligarcas liberales del día de hoy, acusan de la crisis al Estado, pero de su salvamento, al "capitalismo" y al "libre mercado", ah qué pandejos.
Por supuesto acá abajo los simples mortales sufrimos el aumento de los productos y servicios básicos, salvo algún zonzo que ande volando y crea que hablar de los problemas reales es "populismo", así el mundo.

ATTE, REGIOENRESISTENCIA


PD. Adjunto un archivo del humor español a todo ésto.




iota del dia: Steve Forbes

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27 de octubre de 2008 (LPAC).— La arrogancia y la locura con frecuencia van juntas, y esta semana hicieron su aparición conjunta en la revista Forbes, que puso a su presidente, Malcolm Stevenson "Steve" Forbes, en su portada. Proponente rabiosa de la economía de "libre mercado" al estilo británico, la revista Forbes se ofrece a sí misma como el "arma del capitalismo", aunque muchos consideran que la "rm" de "arma" es un error tipográfico por "sn". Steve Forbes mismo, un tipo que nació en pañales de seda, cuya familia traza su linaje y fortuna a su participación en el tráfico de opio de la Compañía de las Indias Orientales británicas en los 1800, es un loco derechista quien contendió para presidente en 1996 y 2000, con una plataforma de privatización de Seguro Social, un impuesto único y la desregulación, y fue uno de los que firmaron el infame Proyecto para el Nuevo Siglo Americano en 1997, el documento fundador de las jaladas del Imperio Americano de los neoconservadores.

El New York Times de hoy informa que el equipo de Forbes sostuvo una "reunión de emergencia" el 10 de octubre ante el hundimiento del Dow y "decidieron romper la edición programada... En vez de la portada planeada, querían hacer algo que enfrentara el cataclismo. ¿Su solución? Su propio jefe, Steve Forbes, el presidente de la compañía y asesor económico de John McCain".

Así nació la edición del 10 de octubre de Forbes, con Steve Forbes en la portada y Steve Forbes en las páginas interiores, diciendonos "cómo nos va a salvarel capitalismo". En su artículo, el señor Forbes nos asegura que "Si continúan los manifiestos esfuerzos de rescate —y así será— la crisis inmediata pasará rápidamente".

Estamos impresionados con la capacidad del señor Forbes para caracterizar la mayor intervención del gobierno en la historia como que "el capitalismo nos está salvando", una dicotomía que en una persona más humilde se consideraría como esquizofrenia, o por lo menos un duplicidad descarada, pero el señor Forbes descarta la contradicción afirmando que "lo que empezó en agosto del 2007 no fue la quiebra de los mercados libres sino el resultado de las acciones de los malos gobiernos". De esa manera, dado que los gobiernos fueron la causa, es justo que ellos la resuelvan. Forbes llega incluso a quejarse de que los medios de comunicación le están echando la culpa de la crisis a una "excesiva desregulación" calificándola de "fracaso del libremercado". ¡Imagínense nomás!

A quien los dioses van a destruir, primero lo enloquecen, y Steve Forbes claramente se ha ido hasta el fondo, incapaz de hacerle frente a la quiebra del sistema liberal angloholandés y su amado Imperio Británico. Asi que lo que anteriormente hubiera denunciado como "socialismo liberal de impuestos y gastos" ahora se convierte en un "esfuerzo de rescate sensato", mientras intenta transformar la realidad para que se ajuste a sus propias falacias axiomáticas. Señor Forbes, es usted el idiota del dia.






lunes, 13 de octubre de 2008

ISA Servicio informativo núm. 543

Ciudad de México, 13 de octubre de 2008
Servicio informativo núm. 543

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

COMO LA CRISIS DEL 29, O MÁS… UN NUEVO CONTEXTO MUNDIAL
por François Chesnais

Este artículo fue publicado originalmente en Herramienta (http://www.herramienta.com.ar). El autor es parte del Consejo científico de ATTAC-Francia (la Asociación por la Tasación de las Transacciones y por la Ayuda a los Ciudadanos, un movimiento internacional que promueve el control democrático de los mercados financieros y de las instituciones encargadas de su control), director de Carré rouge y miembro del Consejo asesor de Herramienta, con la que colabora asiduamente. La exposición que da origen al texto siguiente fue realizada el 18 de septiembre de 2008. La transcripción y preparación para su publicación es de Aldo Casas.

La tesis que voy a presentar sostiene que el año pasado se produjo una verdadera ruptura que deja atrás una larga fase de expansión de la economía capitalista mundial; y que esa ruptura marcó el inició de un proceso de crisis con características que son comparables con la crisis de 1929, aunque se desarrollará en un contexto muy distinto.

Lo primero que hay que recordar es que la crisis de 1929 se desarrolló como un proceso: un proceso que tuvo comienzo en 1929, pero cuyo punto culminante se dio bastante después, en 1933, y que luego abrió paso a una larga fase de recesión. Digo esto para subrayar que, en mi opinión, estamos viviendo las primeras etapas, pero realmente las primeras, primerísimas etapas, de un proceso de esa amplitud y esa temporalidad. Y que lo que por estos días está ocurriendo y tiene como escenario los mercados financieros de Nueva York, de Londres y de otros grandes centros bursátiles, es solamente un aspecto —y tal vez no sea el aspecto mas importante— de un proceso que se debe interpretar como un proceso histórico.

Estamos frente a uno de esos momentos en los que la crisis viene a expresar los límites históricos del sistema capitalista. No se trata de alguna versión de la teoría de “la crisis final” del capitalismo o algo por el estilo. De lo que sí se trata, en mi opinión, es de entender que estamos enfrentados a una situación en la que se expresan estos límites históricos de la producción capitalista. Y aunque no quisiera aparecer como un Pastor con su Biblia marxista, quiero leerles un pasaje de El capital:

El verdadero límite de la producción capitalista es el mismo capital; es el hecho de que, en ella, son el capital y su propia valorización lo que constituye el punto de partida y la meta, el motivo y el fin de la producción; el hecho de que aquí la producción sólo es producción para el capi­tal y no, a la inversa, los medios de producción simples medios para ampliar cada vez más la estructura del proceso de vida de la sociedad de los productores. De aquí que los límites dentro de los cuales tiene que moverse la conservación y valorización del valor-capital, la cual descansa en la expropiación y depauperación de las grandes masas de los produc­tores, choquen constantemente con los métodos de producción que el capital se ve obligado a emplear para conseguir sus fines y que tienden al aumento ilimitado de la producción, a la producción por la producción misma, al desarrollo incondicional de las fuerzas sociales productivas del trabajo.

El medio empleado —desarrollo incondicional de las fuerzas sociales productivas— choca constantemente con el fin perseguido, que es un fin limitado: la valorización del capital existente. Por consiguien­te, si el régimen capitalista de producción constituye un medio histórico para desarrollar la capacidad productiva material y crear el mercado mun­dial correspondiente, envuelve al propio tiempo una contradicción cons­tante entre esta misión histórica y las condiciones sociales de producción propias de este régimen (Carlos Marx, El capital, México, FCE, 1973, vol. III, pág. 248).

Bueno, seguramente hay algunas palabras que hoy ya no utilizaríamos, como esas de “misión histórica”... Pero creo que lo que iremos viendo en los años que vendrán se dará precisamente sobre la base de que ya se ha creado en toda su plenitud ese mercado mundial intuido por Marx. Es decir, tenemos un mercado y una situación mundial diferentes a las de 1929, porque en ese entonces países como China y como India eran todavía semicoloniales, en tanto que ahora ya no tienen ese carácter; son grandes países que, más allá de que tengan un carácter combinado que requiere un cuidadoso análisis, son ahora partícipes de pleno derecho dentro de una economía mundial única, una economía mundial unificada en un grado desconocido hasta esta etapa de la historia. La cita puede ayudarnos a entender el momento actual y la crisis que se ha iniciado precisamente en este marco de un solo mundo.

Un nuevo tipo de crisis

En mi opinión, en esta nueva etapa, la crisis va a desenvolverse de tal modo que las primeras y realmente brutales manifestaciones de la crisis climática mundial que hemos visto van a combinarse con la crisis del capital en cuanto tal. Entramos en una fase que plantea realmente una crisis de la humanidad, dentro de complejas relaciones en las que están también los acontecimientos bélicos, pero lo más importantes es que, incluso excluyendo el estallido de una guerra de gran amplitud que en el presente sólo podría ser una guerra atómica, estamos enfrentados a un nuevo tipo de crisis, a una combinación de esta crisis económica que se ha iniciado con una situación en la cual la naturaleza, tratada sin la menor contemplación y golpeada por el hombre en el marco del capitalismo, reacciona ahora de forma brutal. Esto es algo casi excluido de nuestras discusiones, pero que va a imponerse como un hecho central.

Por ejemplo, muy recientemente, leyendo el trabajo de un sociólogo francés, me enteré de que los glaciares andinos de los que fluye el agua con que se abastecen La Paz y El Alto, están agotados en más de 80% y se estima que dentro de 15 años La Paz y El Alto ya no tendrán agua... y sin embargo, esto es algo que nunca se trató, nunca se discutió un hecho de tal magnitud que puede hacer que la lucha de clases en Bolivia, tal como la conocimos, se modifique sustancialmente, por ejemplo haciendo que el tan controvertido traslado de la capital a Sucre se imponga como algo “natural”, porque se acabe el agua en La Paz.

Estamos entrando a un periodo de ese tipo y el problema es que casi no se habla de eso, mientras que en los ambientes revolucionarios se sigue discutiendo de cosas que en este momento resultan minucias, cuestiones completamente mezquinas en comparación con los desafíos a los que estamos enfrentados.

Límites inmanentes del capitalismo

Para seguir con la cuestión de los límites del capitalismo, quiero llamar la atención sobre una cita de Marx, inmediatamente anterior a la ya citada: “La producción capitalista aspira constantemente a superar estos límites inmanentes a ella, pero sólo puede superarlos recurriendo a medios que vuelven a levantar ante ella estos mismos límites todavía con mayor fuerza”. Esta indicación nos introduce al análisis y a la discusión de los medios a los que se recurrió, durante los últimos 30 años, para superar los límites inmanentes del capital.

Esos medios han sido, en primer lugar, todo el proceso de liberalización de las finanzas, del comercio y de la inversión, todo el proceso de destrucción de las relaciones políticas surgidas a raíz de la crisis del 29 y de los años treinta, después de la Segunda Guerra Mundial y de las guerras de de liberación nacional... Todas esas relaciones, que expresaban la dominación del capital, pero representaban al mismo tiempo formas de control parcial del mismo capital, fueron destrozadas y, por algún tiempo, al capital le pareció que con esto se superaban los límites puestos a su actuación.

La segunda forma que se eligió para superar esos límites inmanentes del capital ha sido recurrir, en una escala sin precedentes, a la creación de capital ficticio y de medios de crédito para ampliar una demanda insuficiente en el centro del sistema.

Y la tercera forma, la más importante históricamente para el capital, ha sido la reincorporación, en tanto elementos plenos del sistema capitalista mundial, de la Unión Soviética y sus “satélites”, y de China.

Sólo en el marco de las resultantes de estos tres procesos es posible captar la amplitud y la novedad de la crisis que se inicia.

Liberalización, mercado mundial, competencia…

Comencemos por interrogarnos sobre qué ha significado la liberalización y la desregulación llevadas a cabo a escala mundial, con la incorporación del antiguo “campo” soviético y la incorporación y modificación de las relaciones de producción en China... El proceso de liberalización y desreglamentación ha significado el desmantelamiento de los pocos elementos regulatorios que se habían construido en el marco internacional al salir de la Segunda Guerra Mundial, para entrar en un capitalismo totalmente desreglamentado. Y no sólo desreglamentado, sino también un capitalismo que ha creado realmente el mercado mundial en el pleno sentido del término, convirtiendo en realidad lo que era en Marx una intuición o anticipación.

Puede ser útil precisar el concepto de mercado mundial e ir tal vez más allá de la palabra mercado. Se trata de la creación de un espacio libre de restricciones para las operaciones del capital, para producir y realizar plusvalía tomando este espacio como base y proceso de centralización de ganancias a escala verdaderamente internacional. Ese espacio abierto, no homogéneo pero con una reducción drástica de todos los obstáculos a la movilidad del capital, esa posibilidad para el capital de organizar a escala universal el ciclo de valorización, está acompañada por una situación que permite poner en competencia entre sí a los trabajadores de todos los países. Es decir, se sustenta en el hecho de que el ejército industrial de reserva es realmente mundial y que es el capital como un todo el que rige los flujos de integración o de repulsión, en las formas estudiadas por Marx.

Éste es entonces el marco general de un proceso de “producción para la producción” en condiciones en que la posibilidad para la humanidad y las masas del mundo de acceder a esa producción es totalmente limitada... y por lo tanto, el cierre exitoso del ciclo de valorización del capital, para el capital en su conjunto, y para cada capital en particular, se hace cada vez más difícil. Y por eso se incrementan y se hacen más determinantes en el mercado mundial “las leyes ciegas de la competencia”. Los bancos centrales y los gobiernos pueden proclamar que acordarán entre sí y colaborarán para impedir la crisis, pero no creo que se pueda introducir la cooperación en el espacio mundial convertido en escenario de una tremenda competencia entre capitales.

Y ahora, la competencia entre capitales va mucho más allá de las relaciones entre los capitales de las partes más antiguas y más desarrolladas del sistema mundial con los sectores menos desarrollados desde el punto de vista capitalista. Porque bajo formas particulares e incluso muy parasitarias, en el marco mundial se han dado procesos de centralización del capital por fuera del marco tradicional de los centros imperialistas: en relación con ellos, pero en condiciones que también introducen algo totalmente nuevo en el marco mundial.

Durante los últimos 15 años, y en particular durante la última etapa, se han desarrollado, en determinados puntos del sistema, grupos industriales capaces de integrarse como socios de pleno derecho en los oligopolios mundiales. Tanto en la India como en China se han conformado verdaderos y fuertes grupos económicos capitalistas. Y en el plano financiero, como expresión del rentismo y del parasitismo puro, los llamados Fondos Soberanos se han convertido en importantes puntos de centralización del capital bajo la forma dinero, que no son meros satélites de los Estados Unidos, tienen estrategias y dinámicas propias y modifican de muchas maneras las relaciones geopolíticas de los puntos clave en que la vida del capital se hace y se hará.

Por eso, otro elemento a tener en cuenta es que esta crisis tiene como otra de sus dimensiones la de marcar el fin de la etapa en que los Estados Unidos pudieron actuar como potencia mundial sin parangón... En mi opinión, hemos salido del momento que analizara Mézáros en su libro de 2001, y los Estados Unidos serán sometidos a prueba: en un plazo temporal muy corto, todas sus relaciones mundiales se han modificado y deberá, en el mejor de los casos, renegociar y reordenar todas sus relaciones con base en el hecho de que deberán compartir el poder. Y esto, por supuesto, es algo que nunca se produjo de forma pacífica en la historia del capital...

Entonces, primer elemento: uno de los métodos elegidos por el capital para superar sus límites se ha transformado en fuente de nuevas tensiones, conflictos y contradicciones, indicando que una nueva etapa histórica se abrirá paso a través de esta crisis.

Creación incontrolada de capital ficticio

El segundo medio utilizado para superar los limites para el capital de las economías centrales fue que todas ellas recurrieron a la creación de formas totalmente artificiales de ampliación de la demanda efectiva, las que, sumándose a otras formas de creación de capital ficticio, generaron las condiciones para la crisis financiera que se está desarrollando hoy. En el artículo que los compañeros de Herramienta tuvieron la gentileza de traducir al castellano y publicar (“El fin de un ciclo. Alcance y rumbo de la crisis financiera”, en Herramienta Nº 37, marzo 2008. http://www.herramienta.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=580) abordé con cierto detenimiento esta cuestión del capital ficticio y los nuevos procesos que se han dado dentro del proceso mismo de acumulación de capital ficticio.

Para Marx, el capital ficticio es la acumulación de títulos que son “sombra de inversiones” ya hechas pero que, como títulos de bonos y de acciones, aparecen con el aspecto de capital a sus poseedores. No lo son para el sistema como un todo, para el proceso de acumulación, pero sí lo son para sus poseedores y, en condiciones normales de cierre de los procesos de valorización del capital, rinden a sus poseedores dividendos e intereses. Pero su carácter ficticio se revela en situaciones de crisis. Cuando sobrevienen crisis de sobreproducción, quiebra de empresas, etcétera, se advierte que ese capital no existía... por eso también puede leerse a veces en los periódicos que tal o cual cantidad de capital “desapareció” en algún sacudón bursátil: esas sumas nunca habían existido como capital propiamente dicho, a pesar de que, para los poseedores de esas acciones, representaban títulos que daban derecho a dividendos e intereses, a percibir ganancias…

Por supuesto, uno de los grandes problemas de hoy es que en muchísimos países los sistemas de jubilación están basados en capital ficticio, con pretensiones de participación en los resultados de una producción capitalista que puede desaparecer en momentos de crisis. Toda la etapa de la liberalización y globalización financiera de los años 80 y 90 estuvo basada en acumulación de capital ficticio, sobre todo en manos de Fondos de inversión, Fondos de pensiones, Fondos financieros... Y la gran novedad desde finales o mediados de los años 90 y a todo lo largo de los años 2000 fue, en los Estados Unidos y en Gran Bretaña en particular, el empuje extraordinario que se dio a la creación de capital ficticio en la forma de crédito. De crédito a empresas, pero también y sobre todo de créditos a los hogares, créditos al consumo y más que nada créditos hipotecarios. Y eso hizo dar un salto en la masa de capital ficticio creado, originando formas aún más agudas de vulnerabilidad y fragilidad, incluso frente a choques menores, incluso frente a episodios absolutamente predecibles.

Por ejemplo, con base ena todo lo estudiado anteriormente, se sabía que un boom inmobiliario se termina, que inexorablemente hay un momento en el que, por procesos internos muy bien estudiados, se acaba; y si puede ser relativamente comprensible que en el mercado accionario existiera la ilusión de que no había límites para la subida en el precio de las acciones, con base en toda la historia previa se sabía que eso no podía ocurrir en el sector inmobiliario: cuando se trata de edificios y casas es inevitable que llegue el momento en que el boom acaba. Pero se colocaron en tal situación de dependencia que ese acontecimiento completamente normal y previsible se transformó en una crisis tremenda. Porque a todo lo que ya dije, se añadió el hecho de que durante los dos últimos años los préstamos se hacían a hogares que no tenían la menor posibilidad de pagar. Y además, todo eso se combinó con las nuevas “técnicas” financieras que traté de explicar con un grado aceptable de vulgarización en mi artículo de Herramienta, permitiéndose así que los bancos vendieran bonos en condiciones tales que nadie podía saber exactamente qué estaba comprando… hasta el fuerte estallido de los “subprime”, en 2007.

Ahora están en el proceso de desmontaje de ese proceso. Pero dentro de ese desmontaje hay procesos de concentración del capital financiero. Cuando el Bank of America compra Merrill Lynch, estamos ante un proceso de concentración clásico. Y vemos además estos procesos de estatización de las deudas, que implican la creación inmediata de más capital ficticio. La Reserva Federal de los Estados Unidos crea más capital ficticio para mantener la ilusión de un valor del capital que está a punto de derrumbarse, con la perspectiva de tener en algún momento dado la posibilidad de aumentar fuertemente la presión fiscal, pero en realidad no puede hacerlo porque eso significaría el congelamiento del mercado interno y la aceleración de la crisis en tanto crisis real. Asistimos, pues, a una fuga hacia adelante que no resuelve nada. Dentro de ese proceso existe también el avance de los Fondos Soberanos que buscan modificar la repartición intercapitalista de los flujos financieros a favor de los sectores rentistas que han acumulado estos fondos. Y esto es un factor de perturbación aun mayor en el proceso.

Quiero recordar, para terminar con este punto, que ese déficit comercial de 5 puntos del PBI es lo que ha conferido a los Estados Unidos la particularidad de ese lugar clave para la concreción del ciclo del capital en el momento de realización de la plusvalía, para el proceso capitalista en su conjunto. Enfrentados ahora a una casi inevitable retracción económica, se plantea como el gran interrogante si, en un corto lapso, la demanda interna China podrá pasar a ser el lugar que garantice ese momento de realización de la plusvalía que se daba en los Estados Unidos. La amplitud de la intervención del Tesoro es muy fuerte y logró que la contracción de la actividad en los Estados Unidos y la caída en las importaciones haya sido hasta ahora muy limitada. El problema es saber cuánto tiempo se podrá tener como único método de política económica crear más y más liquidez... ¿Será posible que no haya límites a la creación de capital ficticio bajo la forma de liquidez para mantener el valor del capital ficticio ya existente? Me parece una hipótesis demasiado optimista, y entre los mismos economistas norteamericanos, muchos lo dudan.

¿Sobreacumulación en China?

Para terminar, llegamos a la tercer manera en la cual el capital superó sus limites inmanentes, que es en definitiva la más importante de todas y plantea los interrogantes más interesantes. Me refiero a la extensión, en particular a China, de todo el sistema de relaciones sociales de producción del capitalismo. Algo que Marx mencionó en algún momento como una posibilidad, pero que sólo se hizo realidad durante los últimos años. Y se realizó en condiciones que multiplican los factores de crisis.

La acumulación del capital en China se hizo con base en procesos internos, pero también con base en algo que está perfectamente documentado, pero poco comentado: el traslado de una parte importantísima del Sector II de la economía, el sector de la producción de medios de consumo, desde los Estados Unidos hacia China. Y esto tiene mucho que ver con el grueso de los déficits norteamericanos (el déficit comercial y el fiscal), que sólo podrían revertirse por medio de una “reindustrialización” de los Estados Unidos.

Esto significa que se establecieron nuevas relaciones entre los Estados Unidos y China. No se trata ya de las relaciones de una potencia imperialista con un espacio semicolonial. Los Estados Unidos crearon relaciones de un tipo nuevo, que ahora tiene dificultades en reconocer y en asumir. Con base en el superávit comercial, China acumula millones y millones de dólares, que luego presta a los Estados Unidos. Una ilustración de las consecuencias que esto trae lo tenemos con la nacionalización de esas dos entidades llamadas Fannie Mae y Freddy Mac: parece ser que la banca de China tenía 15% de los fondos de estas entidades y le comunicó al gobierno americano que no aceptaría su desvalorización. Son relaciones internacionales de un tipo totalmente nuevo.

Pero ¿qué ocurre en el seno mismo de China? En mi artículo en Herramienta ya citado, había una sola página sobre esto, y al final, pero de alguna manera es la cuestión más decisiva para la próxima etapa de la crisis. En China se ha dado internamente un proceso de competencia entre capitales, que se combinó con procesos de competencia entre sectores del aparato político chino, y de competencia para atraer a empresas extranjeras, todo lo cual ha resultado en un proceso de creación de inmensas capacidades de producción, además de violentar a la naturaleza en una escala grandísima: en China se concentra una sobreacumulación de capital que en un momento dado se tornará insostenible. En Europa es evidente la tendencia a una aceleración de la destrucción de capacidades productivas y de puestos de trabajo, para trasladarse al único paraíso del mundo capitalista que hoy es China.

Considero que este traslado de capitales a China ha significado una reversión de procesos anteriores hacia un alza de la composición orgánica del capital. La acumulación es intensiva en medios de producción y es intensiva y muy dilapidadora de la otra parte del capital constante, es decir las materias primas. La masiva creación de capacidades de producción en el Sector I estuvo acompañada por todos los mecanismos y el empuje económico que caracteriza el crecimiento de China, pero el mercado final para sostener toda esa producción es el mercado mundial, y una retracción de éste pondrá en evidencia esa sobreacumulación de capital.

Alguien como Aglietta, que ha estudiado específicamente esto, afirma que realmente hay sobreacumulación, hay un acelerado proceso de creación de capacidad productiva en China, un proceso que, en el momento en que se termine —y tiene que terminar— la realización de toda esa producción va a plantear problemas. Además, China es realmente un lugar decisivo, porque incluso pequeñas variaciones en su economía determinan la coyuntura de otros muchos países en el mundo. Fue suficiente que la demanda china de bienes de inversión cayera un poco para que Alemania perdiera exportaciones y entrara en recesión. Las “pequeñas oscilaciones” en China tienen repercusiones fuertísimas en otros lugares, como debería ser evidente para el caso de la Argentina.

Para seguir pensando y discutiendo

Y vuelvo a lo que decía en el comienzo. Aunque sean comparables, las fases de esta crisis van a ser distintas a las del 29, porque en aquel entonces la crisis de sobreproducción de los Estados Unidos se verificó desde los primeros momentos. Después se profundizó, pero se supo enseguida que se estaba ante una crisis de sobreproducción. Ahora, en cambio, con diversas políticas están aplazando ese momento, pero no podrán hacerlo mucho más. Simultáneamente, y como ocurriera también con la crisis de 1929 y los años 30, aunque en condiciones y bajo formas distintas, la crisis se combinará con la necesidad, para el capitalismo, de una reorganización total de la expresión de sus relaciones de fuerzas económicas en el marco mundial, marcando el momento en el que los Estados Unidos verán que su superioridad militar es solamente un elemento, y un elemento bastante subordinado, para renegociar sus relaciones con China y otras partes del mundo. O llegará el momento en el cual dará el salto a una aventura militar de imprevisibles consecuencias.

Por todo ello, concluyo que esto es mucho más que una crisis financiera, incluso si estamos por ahora en esa fase, incluso si el artículo publicado por Herramienta debió concentrarse en tratar de iluminar los enredos del capital ficticio y permitir entender por qué es tan difícil el desmontaje de ese capital, pero estamos ante una crisis muchísimo más amplia.

Ahora bien, tengo la impresión, por el tenor de las distintas preguntas u observaciones que se me hicieron, que muchos opinan que estoy pintando un escenario de tipo catastrofista, de derrumbe del capitalismo... En realidad, creo que estamos ante el riesgo de una catástrofe, pero no ya del capitalismo, sino de una catástrofe de la humanidad. En cierta forma, si tomamos en cuenta la crisis climática, posiblemente ya existe algo de eso... Yo opino (junto con Mészáros, por ejemplo, pero somos muy pocos los que damos importancia a esto) que estamos ante un peligro inminente.

Lo dramático es que, por el momento, esto afecta directamente a poblaciones que no son tomadas en cuenta: lo que pueda estar pasando en Haití pareciera que no tiene la menor importancia histórica; lo que ocurre en Bangladesh no tiene peso más allá de la región afectada; tampoco lo ocurrido en Birmania, porque el control de la Junta militar impide que trascienda. Y lo mismo en China: se discuten los índices de crecimiento pero no sobre las catástrofes ambientales, porque el aparato represivo controla las informaciones sobre las mismas.

Y lo peor es que esa “opinión”, que está siendo constantemente construida por los medios, está interiorizada muy profundamente, incluso en muchos intelectuales de izquierda. Yo había comenzado a trabajar y a escribir sobre todo eso, pero con el comienzo de la crisis de alguna manera debí volver a ocuparme de las finanzas, aunque no lo hago con mucho gusto, porque lo esencial me parece que se juega en un plano distinto.

Para terminar: el hecho de que todo esto ocurra después de esa tan larga fase, sin paralelo en la historia del capitalismo, de 50 años de acumulación ininterrumpida (salvo una pequeñísima ruptura en 1974/1975), así como también todo lo que los círculos capitalistas dirigentes, y en particular los bancos centrales, aprendieron de la crisis del 29, todo ello hace que la crisis avance de manera bastante lenta. Desde septiembre del año pasado, el discurso de los círculos dominantes viene sosteniendo, una y otra vez, que “lo peor ya pasó”, cuando lo cierto es que, una y otra vez, “lo peor” estaba por venir. Por eso insisto en el riego de minimizar la gravedad de la situación, y sugiero que en nuestros análisis y forma de enfocar las cosas deberíamos incorporar la posibilidad, como mínimo la posibilidad, de que inadvertidamente estemos también interiorizando ese discurso de que, en definitiva “no pasa nada”.

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jueves, 9 de octubre de 2008

ISA Servicio informativo núm. 537

Ciudad de México, 9 de octubre de 2008
Servicio informativo núm. 537

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

Sumario:

I. Absurdo, ilógico, demagógico y poco realista el programa para enfrentar la emergencia económica propuesto por Felipe Calderón, declara Mario di Costanzo

II. ¡Alto a la especulación financiera en nuestro país! Declaración del diputado electricista José Antonio Almazán

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ABSURDO, ILÓGICO, DEMAGÓGICO Y POCO REALISTA EL PROGRAMA PARA ENFRENTAR LA EMERGENCIA ECONÓMICA PROPUESTO POR FELIPE CALDERÓN

por Mario di Costanzo, secretario de la Hacienda Pública del gobierno legítimo de México

El programa para impulsar el Crecimiento Económico y el Empleo, anunciado por Felipe Calderón y Agustín Carstens, resulta absurdo, ilógico, demagógico y poco realista, por lo que en nada servirá para palear la crisis de desempleo y deterioro en el nivel de vida de la población y la productividad de las empresas.

Para corroborar lo anterior solo basta señalar lo siguiente:

1. El marco macroeconómico es absolutamente inconsistente

De acuerdo con las nuevas proyecciones realizadas, se estima que la economía mexicana crecerá 1.8% durante el próximo año, y que el precio del petróleo será de 75 dólares por barril. Este nuevo contexto provocará, a decir de la SHCP, que las finanzas públicas dejarán de recibir ingresos por 27 mil 600 millones de pesos. Por lo que, en ausencia de otras medidas, el gasto público tendría que reducirse en la misma magnitud.

Sin embargo, resulta inconsistente en este nuevo escenario que si la economía mexicana va a crecer a casi la mitad de lo que se tenía previsto originalmente (3%) y el precio del petróleo se reduce en 5 dólares, es decir 75 en vez de 80, la pérdida total de ingresos sea de sólo 27 mil 600 millones de pesos.

Hay que tener presente que al crecer menos la economía, la empresas crecen menos, contratan menos personal y por lo tanto se recaudan menos impuestos, por lo que si ahora se estima que las empresas crecerán la mitad de lo que se tenía previsto, y a esto se añade que venderemos nuestro petróleo a un menor precio, la pérdida de ingresos debe ser superior a los 27 mil 600 millones de pesos.

Cabe mencionar que de acuerdo con la propia SHCP, por cada dólar que disminuye el precio del petróleo se dejan de percibir entre 7 y 8 mil millones de pesos, por lo que tan sólo por el menor precio del petróleo, se estarían dejando de ingresar entre 35 mil y 40 mil millones de pesos.

2. Los 90 mil 300 millones de pesos anunciados para el Programa de Infraestructura no son dinero fresco o adicional

La SHCP señala que se ha considerado un “estímulo fiscal” de 90 mil 300 millones que permitirán cubrir el efecto de los menores ingresos sobre el gasto programable (que es de 25 mil 100 millones de pesos) y establecer un programa de gasto en infraestructura por 65 mil 100 millones de pesos, que incluye el inicio de la construcción de una refinería y que los recursos (espacio presupuestario) provendrán de una reforma al esquema de inversión de Pemex, para lo cual se reformará la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

Dicha reforma busca “eliminar” el esquema de inversión de Pemex a través de Pidiregas, y convertir esta deuda en deuda presupuestaria de Pemex, para que sea éste el que la tenga que pagar con sus propios recursos; al mismo tiempo, se propone excluir, es decir, que no se cuenten los gastos de inversión en Pemex como un gasto del “presupuesto”.

Esta modificación provocará que el gasto de inversión de Pemex no se tome en cuenta para calcular el déficit público, es decir, que no afecte directamente a la cuenta de “gastos del gobierno” y por lo tanto no afectará el déficit público.

Y es aquí donde está el “truco”, ya que la propuesta de Calderón establece que “como ya no se va a utilizar el esquema de Pidiregas y Pemex va a pagar con sus recursos esta deuda”, ya no es necesario que se le asignen los 78 mil 300 millones de pesos que se proponía asignar el Presupuesto anterior (enviado el 8 de septiembre) para amortizar o pagar estos Pidiregas.

Luego entonces, esos 78 mil 300 millones de pesos que se tenían asignados para Pemex se le quitan (“ya que no los necesitará”) y se destinan al programa de infraestructura.

A estos 78 mil 300 millones de pesos se le añaden 12 mil millones de pesos, que se tomarán de un Fondo para Inversiones de Pemex, que se ha constituido con una pequeñísima parte de los excedentes petroleros, y se “empieza a construir una refinería”.

De tal manera (78 300+12 000=90 300), que quede claro que cuando mucho el dinero “fresco o nuevo” son los 12 000 millones que además ya estaba estipulado desde hace tiempo que eran para Pemex; o sea, le quitan 78 mil 300 y a cambio le dan 12 000 millones, y dejan que de por vida sea Pemex el que tenga que pagar con sus propios recursos toda la deuda de Pidiregas (una deuda costosa, que no la contrato esta paraestatal, sino fue obligado a contratarla por el gobierno federal).

Pero volviendo a la bolsa de los 90 mil 300 millones de pesos (mdp), Calderón y Carstens proponen que se distribuya de la siguiente manera:

Bolsa total: 90 300 mdp

- Inicio refinería: 12 000 mdp

Subtotal 78 300 mdp

- Compensar efecto de ingresos

en gasto prog.: 25 100 mdp

Subtotal: 53 100 mdp

- Programa de Infraestructura 53 100 mdp

De lo anterior se concluye que el Programa de Infraestructura no es con dinero fresco y que su “costo” será pagado por Pemex y no por el gobierno federal.

Por otro lado, se observa también que el Programa es claramente insuficiente en cuanto al monto de recursos destinados a infraestructura ante la magnitud del impacto de la crisis mundial; más aún si consideramos que “contablemente” el gobierno registraba las amortizaciones de Pidiregas como un gasto en inversión, por lo que al final de cuentas, el incremento “neto a la inversión” será de sólo 12 mil millones de pesos.

Sobre el resto del Programa de Crecimiento y Empleo, se puede concluir que son sólo una carta de buenos deseos, sin ninguna implicación positiva para la población.

Finalmente, se observa que Pemex es nuevamente quien pagará los platos rotos de la crisis, ante la negativa de Calderón y Carstens de ajustar los gastos superfluos que generarían ahorros de cuando menos 100 mil millones de pesos.

O bien emprender otro tipo de medidas, como la utilización del Fondo de Estabilización de los Precios del Petróleo, que actualmente tiene más de 57 mil millones de pesos, de utilizar 5 000 millones de dólares (60 mil millones de pesos) de reservas internacionales para destinarlas a programas de inversión, o incluso evaluar la posibilidad de incurrir en un moderado déficit público de 0.5% (equivale a 50 mil millones de pesos) o todas las anteriores, o bien una combinación de todas las anteriores, lo que daría un “espacio presupuestal” o (en español) recursos frescos por poco más de 250 mil millones de pesos.

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¡ALTO A LA ESPECULACIÓN FINANCIERA EN NUESTRO PAÍS!

Declaración del diputado electricista José Antonio Almazán

El secretario de Hacienda Agustín Carstens Carstens planteó recientemente a los medios de difusión sus apreciaciones sobre los efectos de la grave crisis económica que sacude a los Estados Unidos, y sus repercusiones en nuestro país. Su impresión al respecto es que “México está bien preparado” para resistir el efecto de la crisis financiera de Estados Unidos”.

Además, haciendo gala de demagogia o de ignorancia, declaró: “La fortaleza que tenemos en las finanzas públicas, el manejo del Banco de México, bancos en buena situación y poca dependencia del comercio exterior nos van a dar la fortaleza para navegar por aguas turbulentas en los próximos días”.

Tal parece que el secretario de Hacienda y Felipe Calderón son los únicos funcionarios que no se dan cuenta de la fuerte desaceleración económica a nivel mundial (como la denomina el Fondo Monetario Internacional), la cual está afectando tanto a las países desarrollados como a las economías emergentes, como es el caso de México.

Simplemente basta observar el comportamiento de nuestra economía en estos días para darnos cuenta que todo apunta a que se presente una verdadera recesión económica:

El peso mexicano ha caído severamente frente al dólar: hace unas horas se vendía un dólar hasta en $14.00 pesos, rebasando el monto que tenía en el sexenio de Luis Echeverría, nada más que sin los tres ceros que se le quitaron al peso en 1992, y con un poder adquisitivo por los suelos. Es tan grave este deslizamiento que según los expertos el peso se devaluó 14.46% en menos de dos semanas.

El precio del petróleo se desploma y está por debajo de lo presupuestado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ubicándose en 78.03 dólares por barril, casi dos dólares por debajo de la propuesta del Ejecutivo, estimado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2009.

Tal y como lo reconoce el Fondo Monetario Internacional(FMI), en su último informe sobre las Perspectivas de la economía mundial, a través de un comunicado de prensa de fecha 8 de octubre, los niveles de inflación crecerán enormemente a nivel mundial. Para el caso de los países denominados emergentes como México, se proyecta que la inflación se mantendrá en alrededor de 8% al final de 2008, y luego volverá a reducirse hasta un nivel de alrededor de 6.5% en 2009.

En este contexto de grave crisis económica, podemos llegar a las siguientes conclusiones:

El modelo económico neoliberal a nivel mundial, que apuesta todo a la regulación del mercado “sin la intervención del Estado”, es un fracaso como nos muestra esta crisis financiera internacional, que ha impactado negativamente tanto a las economía de Estados Unidos, como a los europeos, así como a América Latina, particularmente a México.

El modelo capitalista —que basa su existencia en la propiedad privada de las tierras, de las fábricas, de las materias primas, así como en la explotación de la fuerza de trabajo de millones de trabajadores en contraste con la acumulación de inmensas fortunas por unos cuantos multimillonarios, con sus recurrentes crisis estructurales, que se han venido presentando desde el siglo XIX hasta nuestros días— entra nuevamente a una etapa recesiva, mostrando que no constituye una alternativa para la sociedad humana. El capitalismo con estas crisis no sólo condena a la miseria a millones de seres humanos, sino que incluso pone en riesgo la existencia de la especie humana, aunado a la destrucción del medio ambiente y a las guerras de exterminio a nivel planetario.

Indiscutiblemente que esta crisis económica por la que estamos pasando es producto de la recesión en los Estados Unidos; sin embargo, un elemento que ha coadyuvado a ella es la mala administración de nuestras finanzas realizada por la banca mexicana, que es totalmente extranjera y que sirve a los intereses de la oligarquía internacional.

Coincidiendo con la propuesta de que para superar esta crisis es necesario eliminar el dispendio que hace el Ejecutivo con el erario público, además se requiere renacionalizar la banca en nuestro país, y ponerla al servicio de los intereses de nuestra nación.

Las cientos de organizaciones que enarbolamos el Programa Mínimo No Negociable, luchando por un proyecto de Nación Alternativo al Neoliberalismo, rechazamos que la Secretaría de Hacienda, al replantear su paquete económico para el 2009, pretenda recortar el presupuesto a los sectores estratégicos de nuestro país, recargando el peso de la crisis en las empresas públicas, en recortes al sector salud y a la educación.

Atentamente

Dip. José Antonio Almazán González

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Urge aplicar un plan anticrisis: López Obrador

* Conferencia de prensa del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, para presentar una carta a la opinión pública

CARTA A LA OPINIÓN PÚBLICA

Hace 14 meses advertimos sobre los efectos que tendría la crisis económica de Estados Unidos en nuestro país. Hoy, desgraciadamente, se están cumpliendo esas predicciones. En una carta a la opinión pública, leída aquí en conferencia de prensa el 22 de agosto de 2007, sostuve entre otras cosas lo siguiente:

Desde la campaña presidencial de 2006, mi equipo de asesores económicos, Rogelio Ramírez de la O, Adolfo Hellmund y Mario Di Costanzo, me advirtió sobre la fragilidad económica de Estados Unidos y los impactos que podría tener sobre nuestra economía.

Para nosotros estaba claro que debíamos trabajar desde el primer día para protegernos de adversidades externas. Por desgracia esta turbulencia ha empezado hoy a manifestarse y el gobierno espurio, en forma totalmente irresponsable, no ha tomado las medidas para hacerle frente.

Debe decirse que la implantación de la política neoliberal dejó a nuestra economía muy expuesta a factores externos. Esta era y sigue siendo una de las razones para proponer un cambio del modelo económico que fortaleciera las actividades productivas, el mercado interno y la creación de empleos. Sin embargo, al continuar la misma política e incluso profundizarse, nuestro país se ha vuelto más vulnerable. Debido a ello, al reventar la crisis hipotecaria en Estados Unidos y contagiar los mercados internacionales de crédito, nuestra economía se encamina a un estancamiento de graves consecuencias para la mayoría de los mexicanos.

Además de explicar puntualmente cómo se estaba gestando la crisis en Estados Unidos, hicimos recomendaciones y exhortamos a los encargados del manejo de la política económica a que cambiaran de actitud y actuaran con responsabilidad y urgencia por el bien del interés nacional. No obstante, se desatendieron nuestras advertencias. Al grado que apenas hace unos días, tanto Calderón como Carstens, llegaron a decir que si en Estados Unidos les daba pulmonía, aquí apenas nos provocaría una gripe.

Así, guiados por la inercia de la política neoliberal, fueron incapaces de impulsar un programa para reactivar la economía, crear empleos, fortalecer el campo, construir refinerías. Por el contrario, decidieron aumentar los precios de las gasolinas, el diesel, el gas y la energía eléctrica; mantuvieron los privilegios fiscales para los grandes contribuyentes y crearon el Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU) que golpea a pequeñas y medianas empresas y limita la generación de empleos. No hicieron nada para lograr la autosuficiencia alimentaria y continuaron con el criterio de comprar lo que consumimos en el extranjero. Impidieron la libre competencia con la protección a los monopolios que cobran por bienes y servicios precios exagerados y afectan a consumidores y empresas. Y en vez de llevar a cabo un plan de austeridad para liberar fondos al desarrollo, en dos años, el gobierno usurpador ha incrementado el gasto corriente en 400 mil millones de pesos, utilizando para ello los excedentes petroleros.

En fin, se ha perdido el tiempo, se ha dejado de aprovechar la oportunidad de precios altos del petróleo que difícilmente se volverá a presentar. Y lo más lamentable, es que ahora nos impacta la crisis de Estados Unidos con una economía muy debilitada y con el riesgo de una devaluación de nuestra moneda, como ya empezó a expresarse en los últimos días.

El domingo 28 de septiembre, en el zócalo de la Ciudad de México, volví a señalar la gravedad de este problema. Argumenté que este año el crecimiento económico de México será el más bajo de todos los países de América Latina y el Caribe. En los últimos tiempos hay pérdida de empleos. El salario y los ingresos están resultando insuficientes ante la carestía. Está creciendo la cartera vencida. Los bancos han reducido sus créditos. Las tiendas departamentales están bajando sus ventas y la industria de la construcción no está creciendo.

Por los efectos de la recesión en Estados Unidos, se está reduciendo el monto de las remesas de los trabajadores mexicanos en el extranjero. Está cayendo la producción, son menores las exportaciones, están bajando los niveles de ocupación en los destinos turísticos se ha reducido considerablemente el crédito internacional para proyectos de inversión.

Sostuve que la caída en la producción de Pemex, ocasionada por su mal manejo y la baja en los precios del petróleo, aumentaría el riesgo del déficit creciente en la balanza de pagos. Expliqué que, sin considerar las exportaciones del petróleo, el déficit comercial en el 2000 fue de 14 mil 149 millones de dólares; en 2007 de 53 mil 92 millones de dólares y, en 2008, según proyecciones, será de 68 mil 374 millones de dólares; es decir, crecerá alrededor de 15 mil millones de dólares en un año. Es importante señalar que el 86 por ciento de este incremento, se debe a la creciente compra en el extranjero de alimentos y petrolíferos, principalmente gasolinas. Y todavía así, el gobierno usurpador se ha negado a construir nuevas refinerías y no ha apoyado a los productores del campo mexicano para lograr la autosuficiencia alimentaria. Pareciera como si estuviera esperando una gran crisis de balanza de pagos para actuar.

Por todo lo anterior, propuse al Congreso la aplicación de un plan anticrisis destinado a fortalecer nuestra producción interna para evitar un mayor desempleo y reducir el déficit comercial. Concretamente recomendé:

- Cancelar los aumentos de precios de la gasolina, el diesel, el gas y la electricidad, para mejorar la competitividad de la industria, dar alivio a los consumidores y reducir la presión inflacionaria.

- Aumentar el presupuesto destinado al campo; se establezcan precios de garantía y subsidios al fertilizante y a otros insumos, con el propósito de reducir las importaciones de alimentos; evitar más aumentos en los precios; mejorar la economía de campesinos y productores y atemperar el fenómeno migratorio.

- Construir tres refinerías para dejar de comprar las gasolinas en el extranjero. Y argumenté que con esta decisión se reducirían las importaciones de este hidrocarburo, que ya se acerca al 50 por ciento de lo que consumimos, se daría valor agregado al petróleo crudo, se generarían empleos y se ahorrarían divisas.

- Llevar a cabo un programa de construcción de obras públicas, para reactivar la economía y generar empleos; de manera particular, que se atienda la falta de servicios públicos y de vivienda, en beneficio de la gente pobre de los centros urbanos y de las ciudades fronterizas.

- Así mismo, propuse que se considerara el gasto destinado a la juventud como una inversión social; que se otorgaran becas a todos los estudiantes del país como se hace en el Distrito Federal; que se aumentara presupuesto para las universidades públicas para resolver el problema de miles de jóvenes que son rechazados, con el pretexto de que no pasan el examen de admisión.

- Que se otorgue una pensión alimentaria a todos los adultos mayores del país, equivalente a medio salario mínimo, como se lleva a cabo en el Distrito Federal. Este apoyo debe otorgarse desde los 65 años, cuando menos, en regiones indígenas y en las zonas de mayor pobreza del campo y la ciudad.

- Que se entreguen de inmediato los ahorros de los exbraceros.

- Que se cancele la llamada Alianza Educativa, y en particular, que no se permita el cierre de las escuelas normales y se otorguen plazas a todos sus egresados.

- Que renuncien de inmediato los secretarios de Gobernación y de Seguridad Pública y el procurador General de la República, por carecer de integridad y ser ineficaces en el combate a la inseguridad y la violencia.

Reiteramos que los fondos para este plan anticrisis pueden obtenerse si se reduce en 200 mil millones de pesos el gasto superfluo del gobierno y se utilizan los 200 mil millones de pesos de excedentes que se recibirán este año por precios altos de petróleo.

Con esta Bolsa de 400 mil millones de pesos, se deben financiar proyectos de alto impacto económico para mejorar el nivel de empleo, la competitividad y atemperar la crisis social y el clima de inseguridad.

Nuestra propuesta, en esencia, consiste en reducir el costo del gobierno a la sociedad. Siempre he sostenido que en ninguna circunstancia, menos en una situación de estancamiento económico, desempleo y empobrecimiento, los servidores públicos pueden disponer del presupuesto para obtener altos salarios, prestaciones, beneficios y comodidades. Por el contrario, ese recurso debe canalizarse a las necesidades apremiantes de la gente.

De manera específica, la reducción de 200 mil millones de pesos que proponemos se puede lograr de la siguiente manera:

1. Que se ajuste a la baja la partida 1509 para reducir a la mitad los sueldos desde el presidente espurio hasta los directores generales adjuntos del Poder Ejecutivo Federal; que se reduzcan también a la mitad las percepciones de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia del Poder Judicial de la Federación; de los consejeros del IFE y magistrados del Tribunal Electoral. De la misma forma, disminuir a la mitad las percepciones de diputados federales y senadores. Con este ajuste se obtendría un ahorro de 12 mil millones de pesos.

2. Que se suprima la partida 1407 del Seguro de Separación Individualizada, que consiste en un fondo de ahorro especial para la alta burocracia y que se estima para 2009 en 6 mil millones de pesos.

3. Que se cancele la partida 1406 de Gastos Médicos Mayores para la atención en hospitales privados de la alta burocracia, que equivale a 5 mil 050 millones de pesos.

4. Que se cancelen las pensiones a expresidentes por 310 millones de pesos al año.

5. Que se elimine la entrega de bonos discrecionales de fin de año para los altos funcionarios públicos incluidos en la partida 1 500, que representa una erogación de 11 mil 207 millones de pesos.

6. Que las partidas de “otros gastos corrientes” del presupuesto federal se mantengan en el mismo nivel de 2007, más la inflación, con lo cual se obtendría un ahorro en el presupuesto de 2009 de 232 mil millones de pesos. Para ello debe eliminarse la compra de vehículos para altos funcionarios, los gastos de representación, viáticos de altos funcionarios, la remodelación de oficinas, la renta de oficinas alternas de los servidores públicos superiores, boletos de primera clase y gastos de vestuario. También proponemos la reducción drástica de las partidas de publicidad, servicios telefónicos, celulares, fotocopiado y papelería, alimentación de funcionarios, servicios de asesoría, donativos, combustibles, arrendamiento de inmuebles y fideicomisos, entre otras.

Este plan anticrisis, insistimos, puede acordarse en el Poder Legislativo, donde están representadas todas las fuerzas políticas del país y desde ahí podría convocarse al resto de la sociedad. Además, la Cámara de Diputados tiene la facultad exclusiva de aprobar el presupuesto y la mayor parte de nuestras propuestas dependen de una nueva orientación del gasto público. Hoy, más que nunca, se necesita que el destinatario del presupuesto sea el pueblo y no los potentados y la alta burocracia.

En consecuencia, voy a recomendar respetuosamente a los legisladores del Frente Amplio Progresista, que lleven a cabo todas las gestiones que sean necesarias para la aprobación de este plan anticrisis.

Así mismo, como hace 14 meses, hago a los ciudadanos las siguientes recomendaciones puntuales:

1. Estos serán tiempos difíciles; por eso haz un esfuerzo para ajustar tu gasto a lo básico.
2. Si vives en el Distrito Federal y no tienes ingresos, inscríbete al Seguro del Desempleo y al Programa de atención médica y medicamentos gratuitos.
3. Esmérate en tu trabajo, porque habrá más competencia y despidos.
4. Ahorra en tus consumos de luz, agua, gas, gasolina y otros.
5. Si necesitas comprar aparatos electrodomésticos verifica los precios en el teléfono del consumidor: 5568-8722.
6. Aprovecha siempre que puedas los descuentos por pagos en efectivo y por adelantado de agua y predial.
7. Paga tu recibo de luz, teléfono, cable y otros servicios, en las oficinas y no en los bancos para ahorrar el cobro de comisiones.
8. No pagues tu recibo de luz, agua y teléfono si te llega muy alto, hasta exigir una aclaración. Reclama y defiende tus ingresos.
9. No aceptes cargos indebidos en tarjetas de crédito. Cuida que los pagos de tus abonos por compra de automóviles en el banco no contengan cargos no justificados y siempre pide aclaraciones.
10. No contrates créditos para consumo porque los intereses son muy altos y van a subir más.
11. No contrates crédito a tasa variable, si lo necesitas contrata a tasa fija.
12. No contrates deudas en dólares.
13. Aún si no tienes ingresos pero estás registrado como contribuyente, debes presentar tu declaración en ceros, para evitar multas abusivas.
14. Compra en los mercados o tianguis, con tus marchantes, porque ellos y los campesinos mexicanos necesitan de tu ayuda.
15. Compra tus productos a granel y, en la medida de lo posible, que no sean productos industrializados.
16. Prepara tus alimentos y el desayuno de tus hijos para la escuela; que no consuman comida chatarra, no sólo por salud sino porque son productos más caros.
17. Compra tu pan en la panadería.
18. Haz agua de fruta de temporada, es más saludable y apoyas a los campesinos mexicanos. Si compras bebidas industrializadas, dale la preferencia al Boing, que es un producto de buena calidad, elaborado por los trabajadores de la Cooperativa Pascual.
19. Compra en las camionetas de productos agrícolas.
20. Compra café mexicano.
21. Compra tus medicinas en las boticas pequeñas o farmacias nacionales; y apoya a las tiendas de colonias, barrios y pueblos.
22. Consume productos mexicanos, compra tu ropa en tianguis o mercados como los de Mixcalco en el Distrito Federal, Chinconcuac, estado de México o San Martín Texmelucan, Puebla, y los zapatos en León, San Mateo Atenco, Ticul y en otros centros productores del país. Los artesanos y pequeños empresarios necesitan de tu ayuda.
23. Si puedes dale trabajo a pintores, carpinteros, herreros, plomeros, jardineros y otros.
24. Si viajas por recreación o turismo, trata de que sea a lugares nacionales y da preferencia a negocios de mexicanos.
25. Favorece a las fondas y a los restaurantes nacionales.
26. Si compras un auto favorece a las empresas que fabrican en nuestro país; así apoyas el empleo de trabajadores mexicanos.
27. Da la bienvenida a los amigos de tus hijos en casa para sus reuniones, con el fin de que tengan más seguridad y gasten menos.
28. Maneja con cuidado y tolerancia.
29. Reúnete más con tus seres queridos; da más tiempo a la comunicación y a la convivencia con tus hijos, revalora la importancia de la lectura, la conversación y el apoyo mutuo con familiares, amigos y vecinos.
30. Y ten presente que la felicidad depende de estar bien con la conciencia, con uno mismo y con el prójimo; no sólo se alcanza con bienes materiales.

Si se acuerda un plan anticrisis en el Congreso como el que proponemos, es posible enfrentar el sentimiento de frustración y la incertidumbre que prevalece y crear un ambiente de seguridad, de aliento y de esperanza al pueblo de México. Así mismo, es indispensable que todos actuemos con mayor humildad, tolerancia, generosidad y respeto.

Este es el documento que estamos dando a conocer, a través de ustedes, al pueblo de México. Eso es básicamente. Queríamos darle todo el tiempo a esto que es muy importante, porque nos está afectando ya mucho la crisis económica y se tiene que actuar, tiene que actuar el gobierno usurpador, desde hace mucho tiempo debió hacerlo y hay inmovilismo y desgraciadamente no se tomaron en cuenta nuestras recomendaciones. Como aquí lo digo, hace 14 meses, frente a ustedes, leí un documento en donde advertía lo que está sucediendo.

P:¿Cuándo lo va a enviar a los legisladores…?
R: Ahora mismo, ya lo hice desde el domingo 28 de septiembre, en el Zócalo, pero de nueva cuenta vamos a hablar con los coordinadores de los tres partidos del Frente Amplio Progresista, para que –como se dice en el documento— se hagan las gestiones y se logre la aprobación de un plan anticrisis. Urge que se actúe.

P:¿Qué va a pasar si no se elabora este plan anticrisis?
R: Yo espero que, dadas las circunstancias, se tenga que aprobar un plan anticrisis. No es posible no hacer nada, es grave la situación.

P:¿Qué esperaría del ajuste del presupuesto del gobierno federal?
R: Aquí está nuestra propuesta, yo exhorto a que los del gobierno usurpador actúen ya, se han demorado mucho, no es posible que se siga perdiendo tiempo, esta crisis se está agravando, de por sí ya andaban mal las cosas en el país, si antes todo iba mal, ahora todo está empeorando y se necesita actuar de inmediato. Lo debieron haber hecho desde hace dos años para que los efectos de la crisis en Estados Unidos no nos impactaran tanto; sin embargo, nos agarra esta crisis económica y financiera en Estados Unidos en situación de mucha vulnerabilidad.

P:¿Es un acto de irresponsabilidad o cómo puede considerarse?
R: Sí, lo digo aquí, no tiene caso poner más limón a la herida, pero lo hemos venido diciendo, son de estos asuntos en donde duele tener la razón, porque hay constancia, si ustedes ven el documento de hace 14 meses, me gustaría que lo consultaran, advertimos de lo que está sucediendo. El Gobierno Legítimo tiene la fortuna de contar con los mejores economistas del país. Muchas gracias.

miércoles, 1 de octubre de 2008

ISA Servicio informativo núm. 531

Ciudad de México, 1 de octubre de 2008
Servicio informativo núm. 531

http://serviciodenoticiasisa.blogspot.com

Sumario:

I. Debe Calderón defender a los connacionales y dejar de lado su posición sumisa ante EU, expresa López Obrador en su segundo día de gira por Los Ángeles

II. Impacto de EU a México, por Rogelio Ramírez de la O

III. La crisis financiera en EU afecta a México, por Laura Itzel Castillo

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DEBE CALDERÓN DEFENDER A LOS CONNACIONALES Y DEJAR DE LADO SU POSICIÓN SUMISA ANTE EU, EXPRESA LÓPEZ OBRADOR EN SU SEGUNDO DÍA DE GIRA POR LOS ÁNGELES

“El gobierno espurio de Felipe Calderón tiene el deber y la obligación de defender y de proteger los intereses de los connacionales que trabajan en Estados Unidos y dejar de lado su postura sumisa en la relación de México con el gobierno de Washington”, afirmó el presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador.

Asimismo, señaló que “el gobierno de Estados Unidos debe reconocer que la mano de obra de los trabajadores mexicanos ha contribuido con mucho a la estabilidad de la economía estadounidense y subrayó que el fenómeno migratorio continuará mientras el gobierno usurpador no aplique una política capaz de generar empleos, bienestar y crecimiento económico en la nación mexicana”.

Al ofrecer una conferencia de prensa, en la Universidad del Sur de California, López Obrador manifestó su abierto rechazó a la construcción de un muro en la franja fronteriza de ambas naciones.

En otro orden de ideas, el presidente legítimo de los mexicanos expresó que la elección presidencial del 2006 fue un fraude de Estado, y expresó su agradecimiento al cineasta Luis Mandoki y al periodista Federico Arreola por la realización de la película Fraude. México 2006, donde se presentan testimonios y pruebas contundentes que demuestran que Calderón no ganó la Presidencia de la República.

Detalló que la población de Los Ángeles podrá observar en el filme evidencias que acreditan que Felipe Calderón no quiso un recuento de voto por voto después de las elecciones y que el ex presidente del PAN, Manuel Espino, declaró que ocho gobernadores del PRI apoyaron el fraude electoral, entre otras pruebas.

Por su parte, el cineasta mexicano, Luis Mandoki, mencionó que la elección presidencial de 2006 representó un fraude a la nación. A pesar de todos los errores, no se puede justificar un crimen a la nación, argumentó.

En respuesta a una pregunta expresa, el director de la película se manifestó abiertamente a favor de la candidatura del demócrata Barack Obama.

A la conferencia de prensa asistieron comunicadores de periódicos, agencias informativas, estaciones de radio y canales de televisión de Estados Unidos, así como estudiantes de Cine de la Universidad del Sur de California.

Por la mañana, Andrés Manuel López Obrador concedió una entrevista al matutino “El Show de Don Cheto”, que se transmite por la estación Que Buena, 105.5 y 94.3 FM, de Los Ángeles, California.

Durante la conversación, el presidente legítimo de los mexicanos expuso que “el presidente pelele, Felipe Calderón y los gobiernos neoliberales dejaron en estado de indefensión y sin protección a los trabajadores y, por ello, cada año emigran 600 mil mexicanos a Estados Unidos, en busca de mejores condiciones de vida y de trabajo”.

Recomendó a los mexicanos que residen en esta nación a pensar bien por quién van a emitir su voto en los próximos comicios para elegir al nuevo presidente estadounidense. “Yo sí diría a la gente que piense en que nos ha ido menos mal con los gobiernos demócratas a los mexicanos y a los latinoamericanos”, recordó.

Además, indicó que los votantes deben conocer qué proponen cada uno de los candidatos a la Presidencia de la República, para beneficio de la población migrante, “porque un aspirante propone que va a hacer más de lo mismo y el otro dice que va a reconocer el derecho de los trabajadores mexicanos. Yo les diría: ¡mucho ojo!, que ya es tiempo de cuidar bien el voto, que el voto se dé en defensa de los que van a representar al pueblo”, añadió.

López Obrador expresó que en México se desató la inseguridad y la violencia, porque desde hace 26 años, gobiernos priistas y panistas impusieron una política económica neoliberal que sólo favorece a una minoría, e hizo a un lado a la mayoría de las familias mexicanas. Sostuvo que es necesario cambiar la actual política económica, porque el país no tiene crecimiento económico, no hay empleo, ni bienestar social.

Asimismo, señaló que Felipe Calderón no solo no tiene autoridad moral, “porque se robó la Presidencia de la República, sino resultó ser un mentiroso, un falso y un hipócrita, porque en la campaña dijo que iba a ser el presidente del empleo y que iba a bajar los precios de los energéticos. Por el contrario, en los 19 meses que ha mal gobernado el país ha permitido el incremento en las tarifas de la luz, el gas, la gasolina y el diesel, así como de los productos básicos”.

El dirigente de la izquierda mexicana afirmó que la crisis financiera en Estados Unidos afectará a México, “aunque el presidente pelele, Felipe Calderón, y el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, digan que en Estados Unidos habrá pulmonía y que México sólo padecerá gripe”.

Por ello, indicó, es necesario aplicar “un plan anticrisis para que la gente no padezca más pobreza y una de las medidas importantes es bajar los sueldos de los altos funcionarios públicos, porque el presidente de Estados Unidos gana menos que los altos servidores públicos del gobierno espurio”.

En otro orden de ideas, señaló que así como en 1810 y en 1910 se dieron transformaciones importantes en México, en 2010 habrá un cambio en México, de manera pacífica, es decir, habrá una transformación de la vida pública de la nación, porque la gente está cansada de cambios cosméticos.

Asimismo, el presidente legítimo de México indicó que será hasta el 2012 cuando tomará la decisión de postularse en las elecciones para la Presidencia de la República, porque “nuestros adversarios no nos ven con buenos ojos, nos ven como enemigos a destruir”.

Después de la conferencia de prensa en la Universidad del Sur de California, López Obrador concedió una entrevista a la cadena de televisión CNN en Español.

Durante su estancia en Los Ángeles, California, la población de origen mexicano y de otras nacionales de habla hispana ofreció un cálido trato a López Obrador.

Tanto en la vía pública como en las oficinas de las estaciones de radio y canales de televisión, los ciudadanos le pidieron que se tomara la foto y que plasmara una dedicatoria a los libros de su autoría: La mafia nos robó la Presidencia y La gran tentación: el petróleo de México.

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IMPACTO DE EU A MÉXICO
por Rogelio Ramírez de la O
(publicado en El Universal el 1 de octubre de 2008)

El gobierno ha negado sistemáticamente que la recesión en Estados Unidos afecte de manera significativa a México, a pesar de que Europa ya entró en recesión, China y el resto de Asia crecen menos, y así América Latina. Y estos países no dependen tanto del mercado estadounidense como México. Los impactos serán en el sector real, en el sector financiero y en el clima de inversión y de negocios.

En el sector real, México depende de ventas directas a Estados Unidos de bienes y servicios por 30% de su Producto Interno Bruto. Por las compras que generan estas actividades hacia el interior de la economía, en servicios locales, vivienda, transporte, seguros o servicios bancarios, no es aventurado decir que la mitad del producto está afectada directa o indirectamente.

En el sector financiero, la crisis de Estados Unidos es cuando menos parcialmente de insolvencia y no sólo de liquidez. La diferencia es que una crisis de liquidez se arregla con inyección de dinero. Pero tanto la Reserva Federal como el gobierno han inyectado cientos de miles de millones de dólares, la primera mediante su ventana de descuento y con tasas de interés negativas después de descontar la inflación. El gobierno, regresando impuestos a los contribuyentes y ahora comprando cartera de los bancos que éstos no pueden cobrar. Y sin embargo, el crédito no fluye, las inversiones están paralizadas y el desempleo aumenta.

En efecto, las familias estadounidenses hoy son insolventes pues su tasa de ahorros es de cero, no pueden pagar sus hipotecas y sus ingresos no alcanzan para mantener su consumo actual. Para volver a ser solventes necesitan primero reducir su consumo.

Por esa razón los bancos que les prestaron dinero tomaron pérdidas multimillonarias que los volvieron insolventes.

Los bancos mexicanos no enfrentan un problema de insolvencia de los mexicanos, pero en tarjetas de crédito y en menor grado en crédito a la vivienda hay un claro deterioro de carteras vencidas, el cual se agravará cuando la economía genere desempleo. Peor aún, se verán obligados a reducir los créditos, pues sus matrices extranjeras necesitarán todos los recursos posibles para mejorar su capital.

A más largo plazo el impacto negativo será en el clima de inversiones y negocios. Los estadounidenses, golpeados por la crisis, van a favorecer la excesiva regulación del crédito y el proteccionismo y se tornarán aún más hostiles contra los trabajadores mexicanos.

El gobierno debería estar trabajando, adaptando su proyecto a una nueva situación que hoy ya sepultó su política contracíclica que en realidad ni siquiera comenzó a aplicar. Tendría primero que entender la realidad y comunicarla con claridad al Congreso, a los empresarios y a la opinión pública. Y, desde luego, reducir su enorme gasto corriente, el cual ha aumentado casi 40 mil millones de dólares en sólo dos años.

Un comienzo podría ser revisar la meta de crecimiento de la economía de 3% a 1%, porque esto es lo realista y le permitiría realinear sus metas de gasto. De otra forma, el gasto sería excesivo y a la larga lo tendría que recortar salvajemente. Debería igualmente comunicar a los gobernadores de los estados que ya no podrán seguir gastando como hasta ahora y que deben evitar el alto nivel de desperdicio en su gasto que hoy es evidente en varios estados.

Un verdadero plan anticrisis reclama apoyar al campo y a la industria. Si el gobierno no hace nada, como hasta ahora, llevará al país a un callejón sin salida.

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LA CRISIS FINANCIERA EN EU AFECTA A MÉXICO
por Laura Itzel Castillo
(publicado en El Gráfico el 1 de octubre de 2008)

La crisis financiera de EU representa la debacle del modelo capitalista neoliberal, según el cual el Estado debe mantenerse al margen de la economía. Así, el libre mercado se convierte en garante del desarrollo económico y social, y por ende, del equilibrio institucional. Es decir, el mercado está por encima del Estado.

Paradoja: el pasado lunes la Cámara de Representantes rechazó la propuesta de George Bush para que, en la nación capitalista por excelencia, el Estado rescatara al mercado. El presidente norteamericano no pudo convencer a su propio partido para que apoyara la iniciativa de estatizar la deuda. Perdió por 23 votos, ya que solamente 42% de los republicanos votó a favor de su proyecto de rescate.

El segundo hombre más rico del planeta, Carlos Slim, declaró que esta crisis financiera es más fuerte y compleja que la del crack de 1929, y advirtió que tendrá consecuencias graves en la economía real. Diversos especialistas coinciden en que esta debacle ocasionará en nuestro país una disminución en las remesas, menor consumo interno, mayor desempleo, merma en el turismo, baja considerable en la inversión extranjera y crecimiento de la cartera vencida.

Tanto desempleo como cartera vencida son temas que hemos abordado en este espacio, en especial el relacionado con el Infonavit, las Sofoles y el papel que ha jugado la Sociedad Hipotecaria Federal como columna vertebral de la política habitacional en México.

Esta última institución presentó en la Universidad Iberoamericana su estrategia para el sexenio, durante el seminario Desafíos de la vivienda para el siglo XXI, en octubre de 2006. Explicó que el financiamiento de vivienda en México retoma el modelo implementado en EU, el cual busca un desarrollo de mercado por la vía de la venta de hipotecas a los inversionistas.

La diferencia sustancial es que aquí se evita el papel protagónico del Estado, de tal forma que el elemento rector del desarrollo es la iniciativa privada, a través del mercado hipotecario. El papel del gobierno espurio ha sido el de “gestor” o “facilitador” de los negocios inmobiliarios. No olvidemos que la crisis financiera estadounidense se gestó, precisamente, en la burbuja hipotecaria derivada de políticas especulativas en materia de vivienda.

Hace ya varios años que en torno a este tema la gente se organiza, lucha y defiende sus derechos. Tal es el caso de la Coordinadora de Unidades Habitacionales, dirigida por Gonzalo Hernández, que el pasado viernes celebró su quinto aniversario de resistencia y lucha. Esta organización forma parte del Consejo en Defensa de la Vivienda y la Mejora del Hábitat. Las asesorías del CDV se imparten los jueves, de las 10 de la mañana a las dos de la tarde en Monterrey # 50, en la colonia Roma.

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