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sábado, 12 de septiembre de 2009

Y encima Calderón pide aumento de sueldo

Desfiladero

Y encima Calderón pide aumento de sueldo

Jaime Avilés

Mientras propone la desaparición de tres secretarías de Estado, el despido de miles de pequeños servidores públicos y un aumento generalizado de impuestos, incluyendo el que los pobres deberán cubrir para salir de la pobreza (?), Felipe Calderón pide, sin rubor alguno, que el Congreso le suba el sueldo. ¿Por qué? ¿En premio a qué? Y sobre todo, ¿para qué, si vive a costa del pueblo? No paga renta, luz, gas, gasolina, comida, lavandería, tintorería; no desembolsa un peso por la ropa y los zapatos que usan tanto él como su esposa e hijos; no le cuesta un centavo viajar, no gasta en médicos ni en medicinas: todo, absolutamente todo, lo obtiene gratis.

En rigor, ni siquiera debería cobrar un salario, ya que no lo necesita para subsistir cotidianamente pero tampoco para ahorrar pensando en el futuro: cuando salga de Los Pinos recibirá, hasta que muera, una pensión mensual de 5 millones de pesos, como la que disfrutan Fox, Zedillo, Salinas, De la Madrid y Echeverría. No obstante, según el proyecto de presupuesto de egresos de la Federación para 2010, Calderón ganará 277 mil 68 pesos con 25 centavos mensuales, menos impuestos, en tanto Marcelo Ebrard, jefe del gobierno capitalino, seguirá percibiendo un salario de 70 mil al mes, gracias a las normas de austeridad que impuso Andrés Manuel López Obrador en su sexenio.

¿Qué entiende Calderón por austeridad? Ya lo sabemos: que los pobres usen menos agua y menos luz, mientras los recursos de la Oficina de la Presidencia crecerán de 73 millones de pesos que ejerció en 2009 a 145 millones en 2010; su secretario particular dispondrá de 5 millones 600 mil pesos más y los estudios productores de espots, que a diario nos explican los éxitos y las hazañas del hombrecito de Los Pinos, obtendrán un incremento de 7 millones 256 mil pesos para seguir atosigándonos con mentiras.

¿Austeridad? Los recursos destinados a la Suprema Corte, el Consejo de la Judicatura Federal, las dos cámaras del Congreso, el Instituto Federal Electoral y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se incrementarán de 55 mil a 60 mil 520 millones de pesos en 2010, y la mayor parte de ese dinero servirá para mejorar los sueldos de los altos burócratas. El secretario general de la Cámara de Diputados cobrará 369 mil pesos mensuales; los consejeros del IFE, 326 mil; el secretario general de acuerdos de la Corte, 307 mil, y el secretario ejecutivo del IFE, 277 mil 447 pesos, o sea, 300 pesos y pico más que Calderón.

El proyecto de presupuesto de egresos no menciona los salarios de los ministros de la Suprema ni de los magistrados del tribunal electoral, porque éstos se los fijarán ellos mismos cuando diseñen su manual de percepciones, prestaciones y beneficios para 2010, tarea que en principio le corresponderá a los presidentes de ambas instituciones, Guillermo Ortiz Mayagoitia y María del Carmen (Maca) Alanís Figueroa.

En un gesto insólito, como si hubieran leído con detenimiento el Desfiladero de hace dos sábados, los ministros de la Corte decidieron que en 2010 cobrarán exclusivamente sus salarios y percepciones ordinarias previstas en la ley y, de acuerdo con la nota de Jesús Aranda que La Jornada publicó el pasado miércoles, dejarán de recibir los tres bonos trimestrales. La noticia, hay que subrayarlo, no fue destacada por los medios afines al régimen, tal vez por eso no llegó a oídos de Maca Alanís, la titular del TEPJF, que de algún modo habría lavado un poquito la mala fama de prevaricadora que la persigue, si ella y sus magistrados hubiesen emulado a sus colegas cortesanos.

Pero no. Maca ni siquiera reprendió al magistrado Salvador Olimpo Nava Gomar, quien en carta dirigida a un semanario político del Distrito Federal se ufanó de los 340 mil pesos que cobra al mes, al afirmar que su sueldo y prestaciones corresponden a su investidura y a su trabajo especializado, al que se dedica con imparcialidad y ética (sic), como lo demostró en 2007 al influir para que el tribunal diera por buena la candidatura de Jorge Hank Rhon al gobierno de Baja California, después de que el rey de los juegos de apuesta en México lo invitara a su mansión de Tijuana y lo agasajara en secreto con jamón de tigre, como informó el reportero Álvaro Delgado, a quien Nava Gomar amenazó directamente con estas palabras:

...no puedo pasar por alto esta nueva embestida. Después se quejan de las agresiones a periodistas. Si el ataque a las instituciones no fueran los pilares de su trabajo no habría ese problema. No dejaré pasar una más. Haré lo que sea necesario para asegurarme de que ello sea así (Proceso, 30 de agosto de 2009). ¿Esta es la concepción del periodismo que tiene un juez electoral, cuya materia prima de trabajo es la democracia? ¿Así que el ejercicio de la crítica equivale al ataque a las instituciones? ¿Él es una institución en sí mismo? ¿Qué hará para asegurarse de que Álvaro Delgado, o yo, o cualquier otro reportero no dé a conocer sus acciones sospechosas de corrupción y latrocinio?

¿Y por qué no ha dicho nada al respecto Maricarmen Alanís? ¿Porque comparte la doctrina fascista de Olimpo? ¿O porque está trabajando junto a él, a marchas forzadas, para revertir las sentencias del Tribunal Electoral del Distrito Federal que anularon los supuestos triunfos del PAN en las delegaciones de Cuajimalpa y Miguel Hidalgo? ¿Alguien quiere apostar a que antes o después del primero de octubre el TEPJF reconfirmará las victorias de Carlos Orvañanos y Demetrio Sodi en esas demarcaciones? Es carambola cantada: Maca no va a renunciar a sus bonos, y ahora a la mejor ya ni siquiera querrá irse a la Corte, donde cobraría menos de lo que hoy gana.

La supresión de tres secretarías, el despido de miles de empleados públicos y el paquete de impuestos que reducirá aún más el consumo, achicará más el mercado interno y por lo tanto agudizará la recesión y multiplicará la violencia, persigue un objetivo central: elevar los privilegios de la alta burocracia para que ésta se mantenga leal a Calderón. Como éste no tiene autoridad moral para exigirle ni siquiera un modesto sacrificio a sus empleados –ya vimos que con la aplicación de la Ley de Salarios Máximos el país ahorraría 200 mil millones de pesos por lo menos y todos los altos cargos seguirían cobrando sueldazos–, se ensaña con el pueblo, escudándose en una justificación ridícula: gracias a estas medidas, cada pobre recibirá una ayuda de siete pesos diarios.

La semana pasada, el periodista Pulitzer Gómez, de la televisión de Monterrey, hizo una encuesta callejera: preguntó a 30 hombres de diversas edades si ya se habían hecho el papanicolau. Uno respondió que sí y que había salido negativo por suerte, la mayoría que no, pero que pensaban hacérselo pronto. Y sólo dos se dieron cuenta de la broma. Este es el verdadero grado de educación que han logrado darle al país el neoliberalismo, Elba Esther Gordillo y Televisa. La prioridad del presupuesto calderónico debería ser la enseñanza, la investigación científica y la creación de empleos temporales para reactivar la economía. Sin embargo, vuelven a pedir que traguemos medicinas amargas pero necesarias, sin tomar en cuenta que desde que vivimos hace 27 años con el cinturón apretado nos hemos convertido en el país con más personas obesas del mundo: estamos gordos de hambre, inflados de carbohidratos.

Nada podemos esperar de quienes pretenden cobrar impuestos a los pobres para combatir la pobreza. Son los mismos que quieren de procurador general de justicia a quien toleró en Chihuahua los incontables asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez. En realidad, en el fondo de todo, lo que verdaderamente persiguen es destruir a Pemex y entregar los yacimientos a quienes los llevaron al poder haiga sido como haiga sido. Ya que Reyes Heroles no pudo con la tarea, ahora lo intentará Francisco Gil Díaz, es decir, Salinas de Gortari, a través de Suárez Coppel. No, no es el momento de apretarnos el cinturón sino de fajarnos los calzones.

jamastu@gmail.com

jueves, 5 de febrero de 2009

Zedillo, Fox y Calderón: Trío de Cínicos


Machetearte

Por Eduardo Ibarra Aguirre

¡A falta de pan, circo! Tal pareciera ser la máxima imperial que se disponen a seguir al pie de la letra, en tiempos de crisis del capitalismo salvaje y sus brutales secuelas nacionales, Ernesto Zedillo Ponce de León , demócrata impar sólo porque entregó las llaves de Los Pinos al habilidoso engañabobos –con todo respeto para los incansables promotores del voto útil que algunos aún justifican-- de Vicente Fox Quesada y el bipolar enamorado cuasi adolescente a Felipe de Jesús Calderón Hinojosa .

El trío de cínicos sostenido con recursos del erario para que lleven un tren de vida que los propios monarcas envidiarían, amén de los recursos provenientes de los negocios forjados por ellos y sus familiares al amparo del poder, pero nunca investigados por el Ministerio Público Federal, entraron en escena y mostraron aptitudes para desempeñar el papel de bufones de los atribulados dueños de la aldea global, ausentes del Foro Económico Mundial, y las trasnacionales, algunas asesoradas en la actualidad por Zedillo Ponce de León, naturalmente que después de entregarles porciones de las riquezas del país a precio de ganga, como Ferrocarriles Nacionales de México.

El dizque ranchero de Guanajuato que nació en el Distrito Federal y se dedicó la mayor parte de su vida laboral a promover las ventas de Coca-Cola en México y América Latina, exhibió a Martha María Sahagún Jiménez como mentirosa, al asegurar a los candidatos a alcaldes del Partido Acción Nacional que se dedicó todo el sexenio a hacer campaña a favor del blanquiazul y dejó encargada la oficina presidencial. Declaración de parte, relevo de pruebas. ¿Dónde están la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial de la Federación ? ¿Qué esperan para proceder?

Escribo mentirosa no porque pretenda descubrir el hilo negro y mucho menos faltarle al respeto a la señora, sino porque la siguiente declaración, hecha en julio de 2004, en Brasil, por la madre de los exitosísimos empresarios Bribiesca Sahagún , así lo evidencia.

Dijo Sahagún Jiménez para declinar a las aspiraciones dinásticas, a ser candidata a vivir otro sexenio en las cabañitas , muy a su pesar y con la voz entrecortada: "No obstante, quiero afirmar que no seré candidata a la Presidencia de la República ". Remató: "En este sentido quiero dejar claro que nunca he intervenido ni intervendré en decisiones institucionales que sólo competen al presidente de la República ".

Uno a uno, los que formaron parte del gobierno del cambio (en reversa) niegan haberse hecho cargo de Los Pinos, excepto la michoacana de Zamora. La conclusión es evidente.

Además de los programas y las políticas que se mantienen inalterables, el trío tiene en común el traslado de un sexenio a otro de buena parte del equipo gubernamental. Calderón, por ejemplo, heredó a la tercer parte del gabinete de su antecesor con todo y que presume ser El hijo desobediente .

Del señor que en la campaña presidencial de 1994 confesó "Me gusta que me digan la neta", heredó a los entonces secretarios de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez Kuenzler ; de Energía Jesús Federico Reyes Heroles González Garza ; al subsecretario de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación, Javier Lozano Alarcón ; al director de la Comisión Federal de Electricidad, Alfredo Elías Ayub …

Resulta escandaloso pero comprensible, pues, que los que se concertaron desde Los Pinos (Zedillo) y San Lázaro (Calderón) para imponer a la nación el quebranto de 850 mil millones de pesos para rescatar a los banqueros (Fobaproa), cínicamente exhiban sus complicidades, que el segundo pretenda elevarlo a modelo frente a la crisis financiera global y ostente "como uno de los mejores equipos económicos del mundo" al gris e incompetente grupo que reacciona tardía y erráticamente.

jueves, 22 de enero de 2009

El "Méjico Cristero" de Calderón




"Los gobiernos civiles no deben tener religión, porque siendo su deber proteger la libertad que los gobernados tienen de practicar la religión que gusten adoptar, no llenarían fielmente ese deber si fueran sectarios de alguna".

Benito Juárez

Por Laura Campos Jiménez

Desafortunada, por decir lo menos, resultó la apología religiosa que el presidente Felipe Calderón pronunció el pasado 14 de enero, durante la inauguración del VI Encuentro Mundial de las Familias, en donde violentó –de manera sistemática– la Constitución Política, la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público y el carácter laico del Estado mexicano.

Durante su ingreso al citado evento, Calderón fue recibido por asistentes que corearon: "Nuestro Presidente católico…", convicción que durante su discurso confirmó: "Sean ustedes bienvenidos –dijo– a esta tierra de María de Guadalupe y de San Juan Diego y también de los mártires de la persecución".

Recordó que su "santo patrono" es San Felipe de Jesús y su formación y educación se forjó con maristas, con las Misioneras del Espíritu Santo, las hermanas del Verbo Encarnado y las Guadalupanas del Plancarte. Las hermanas de la Asunción, añadió, "son ahora quienes educan a mis hijos".

Ante tales afirmaciones, en las cuales no existen dejos de ingenuidad o de ignorancia, comparto con ustedes las siguientes reflexiones.

El Méjico Cristero de Calderón

México es "tierra de los mártires de la persecución…". Con esta frase sinarquista, Calderón dejó en claro no solo sus convicciones religiosas (las cuales trasladó a la esfera pública), sino que dejó entrever la agenda política de su gobierno en materia eclesiástica, en la cual estaría contemplada –en vísperas del Centenario de la Revolución Mexicana en 2010– una visión de la historia afín a los intereses de la jerarquía católica, en la que se incluiría la "heroicidad" y el "olor de santidad" de los citados beatos cristeros.

El discurso presidencial evidenció, de manera subrepticia, que en México sigue pendiente la absolución y reivindicación histórica tanto del movimiento cristero, como de sus líderes y de su proyecto de nación, el cual fue desvelado hace décadas por Vicente Lombardo Toledano en su libro La constitución de los cristeros.

En su panegírico discurso, el Presidente Calderón honró a personajes que en los años 20 lucharon contra el Estado laico, llamándoles "mártires…"; entre los cuales se puede documentar el caso del líder intelectual del movimiento cristero, Anacleto González Flores (1888-1927) –consagrado beato por el papa Juan Pablo II en 2005–, quien fue un enemigo declarado de Francisco I. Madero y de la Revolución Mexicana.

En efecto, el ahora beato se refería despectivamente al primero de ellos como el "enano de Parras", mientras que a la segunda la consideraba como "…Una verdadera orgía de cafres […] La Revolución es una ebria, y su embriaguez es de barbarie, de salvajismo, de retroceso a la edad de las cavernas…". En una de sus obras, El plebiscito de los mártires, Anacleto González escribe sobre la gran "trilogía" adversa al catolicismo: "El protestantismo, que hace esfuerzos desesperados por penetrar en todas partes, por llegar al corazón de las masas, por arrebatarnos a la juventud y por invadirlo todo, la masonería y la revolución que –según él– es una 'aliada fiel' de las dos".

González Flores llamaba a la escuela laica un "extremo de ignominia, de decaimiento y de postración", a la cual deberían oponerse los padres de familia, y hablaba de la educación oficial como de la "perversión de alma de la niñez y de la juventud". Según el "mártir", "…El contacto con la escuela laica, con los textos, con los alumnos, con los profesores, en fin, con la atmósfera envenenada de los establecimientos oficiales de instrucción, contrarresta todos los esfuerzos que se hacen en el templo, en el hogar y en cualquier parte para orientar a la niñez y a la juventud […] Y a pesar de esto, tranquilamente envían a sus hijos a las escuelas laicas".

De acuerdo al historiador Moisés González Navarro, Anacleto estaba tan metido en la guerra, que se autoproclamó y fue reconocido jefe civil del movimiento cristero; "era el líder intelectual de los 'fanáticos en armas', redactaba proclamas y los proveía de parque, víveres y dinero, y en más de un combate se comprobó su presencia con las armas en la mano". La filosofía de este beato, ciertamente, no era el pacifismo:

Cuando el Comité Episcopal aceptó la lucha armada, Anacleto no sería un elemento de discordia; todo lo contrario, se prestó a seguir dirigiendo la campaña, ahora en el plano bélico […] Se plegó a la orden de iniciar la defensa armada, no puso ningún pretexto para llevar adelante esta nueva etapa. Con relación al movimiento armado, era jefe.

"Los cristeros son también enormemente crueles: desorejan maestros, violan a profesoras delante de sus alumnos, vuelan trenes, fusilan civiles, torturan […] La guerra cristera es un episodio trágico y lamentable para el Estado y para la jerarquía católica, a la que los cristeros acusan de haberlos vendido", señala Carlos Monsiváis en su más reciente libro. En este tenor, se puede tener una idea general de la mentalidad y el accionar en contra del Estado mexicano, por parte de los cristeros del siglo XX, a quienes honró con encomio el Presidente Calderón.

Sobre los episodios nada piadosos de los cristeros y los orígenes de esta revuelta de tintes religiosos, se pueden consultar las obras de escritores como Francisco Martín Moreno (México Acribillado, Alfaguara 2009) y Edgar González Ruiz (La última cruzada: de los cristeros a Fox, Grijalbo 2001; Los otros cristeros, BUAP 2004), quienes dan cuenta de la participación de la jerarquía eclesiástica durante este conflicto (1926-1929), y la barbarie y fanatismo con que se condujeron los soldados de "Cristo Rey" –quienes recibieron la bendición e impulso del papa Pío XI a través de la encíclica Iniquis Afflictisque, del 18 de noviembre de 1926 y en diversas cartas pastorales de los obispos mexicanos– en una de las etapas más aciagas de la historia de nuestro país.

"Si creen distinto, no son mexicanos"

"Bienvenidos a la tierra de María de Guadalupe…", expresó Calderón a los asistentes al encuentro de familias. Definió, sin contrapesos, que México es "territorio guadalupano", arropando el viejo discurso católico que pretende excluir de nacionalidad a quien no comparte esta religión y que siempre ha querido que se identifique mexicanidad con catolicismo.

Esta afirmación, de suyo, es discriminatoria y excluyente. Una de las funciones y razón de ser del Estado laico, "es la de proteger a las minorías religiosas, así como a aquellos individuos que, no siendo creyentes, desean hacer respetar su libertad de conciencia". El acto en comento, por su propia naturaleza, es una falta de respeto del Presidente de la República a quienes no practican el catolicismo y rechazan recibir el tratamiento de ciudadanos de segunda por motivo de sus creencias. Vivimos en un país heterogéneo, democrático, laico, plural y secularizado, en donde resulta insostenible afirmar que para ser mexicano se necesita ser guadalupano.


México, en contraparte, es cada vez menos católico y así lo demuestran diversos estudios. Cada día que pasa, cientos de mexicanos abandonan el catolicismo tradicional y oficial y otros más abandonan totalmente las creencias religiosas. En el año 2000, el 88.73 % de la población dijo profesar el catolicismo, aunque cifras extraoficiales indican que cerca de 25 millones de mexicanos han dejado de serlo y han elegido otra opción religiosa o han dejado de ser creyentes.

A nivel nacional, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha reconocido que tan solo 7 de los 89 millones de mexicanos que dicen ser católicos son practicantes (el 6.7% de la población), de acuerdo a un reciente estudio del Instituto Mexicano de Doctrina Social.. En base a las cifras anteriores, es imposible hablar de una nación monolítica en términos religiosos y socio-culturales: El mito de un monopolio religioso en nuestro país, ha sido derruido.
El 3 de mayo de 2006, cerca de 200 albañiles recibieron por parte de Felipe Calderón – entonces candidato presidencial por el PAN– una camiseta estampada con su nombre y unas estampas de la virgen de Guadalupe, acompañadas del texto: "Mi oración por México". Antes de retirarse del lugar, el político panista firmó y regaló imágenes religiosas como "recuerdo" de su visita. En una de esas "estampitas", se leía: "A nombre de la morenita del Tepeyac, le dedico la presente estampita a…".

El Doble discurso: las promesas incumplidas

El martes 21 de marzo de 2006, Felipe Calderón –siendo candidato presidencial– encabezó en Nezahualcóyotl la ceremonia del bicentenario del nacimiento de Benito Juárez, en donde hizo promesas al electorado que no habría de cumplirlas:
Traicionaría a Juárez quien pretendiera dividir la República en regiones, en creencias religiosas o en clases sociales. Falta a la memoria de Juárez quien siembra el odio de unos mexicanos hacia otros mexicanos por el simple hecho de no pensar igual que sí mismo […] El héroe oaxaqueño significa la separación de los asuntos de la Iglesia y del Estado. En pleno siglo XXI vemos que muchas naciones y muchos pueblos no alcanzan todavía esta valiosa separación y viven sumidos en odios religiosos y en violencia. Yo seré un presidente que gobierne para todos los mexicanos sin exclusiones y con absoluto respeto a los principios del Estado laico […] Gobernaré como él, respetando el Estado laico y los derechos de todos".


En esa ocasión, empeñó su palabra al advertir que "su gobierno mantendría inalterada la actual condición del Estado mexicano y que se empeñaría en impartir una educación pública laica". Años atrás, sin embargo, en "Educación religiosa", un artículo que publicó en el diario unomasuno –justo cuando comenzó su gestión como diputado federal en la segunda parte del sexenio de Carlos Salinas–, Felipe Calderón exigía una reforma constitucional para garantizar la educación religiosa (católica) en las escuelas públicas, porque los católicos "han tenido que vivir una suerte de clandestinidad educativa, social y política". Inclusive Calderón proponía que el Estado apoyara económicamente la educación religiosa.

El 17 de noviembre de 2006, ante la CEM, Calderón (en su calidad de presidente electo) asumió el compromiso de "luchar" por que en el artículo 24 de la Constitución se cambie la frase "libertad de culto y de creencias" por "libertad religiosa". Cabe precisar que la "libertad" que exige al Gobierno Federal la jerarquía católica mexicana, incluye el acceso de ésta a los medios de comunicación, educación religiosa en escuelas públicas, asistencia religiosa en centros penitenciarios, de salud y asistenciales, subvenciones al clero, capellanías militares, entre otros.

El compromiso de Calderón, en consecuencia, no es con el Estado laico, la democracia y la pluralidad religiosa, sino con los intereses políticos de una jerarquía eclesial que, impulsada desde El Vaticano, pretende recuperar y ampliar sus antiguos privilegios, aún violando la ley, en un país laico, que vive un proceso irreversible de secularización.

Me queda claro, en conclusión, que el discurso presidencial del pasado 14 de enero, es la declaración formal de guerra en contra del Estado laico, las minorías religiosas y los derechos seculares de todas las personas. Es el pliegue de la derecha en el poder hacia la Iglesia católica institucional para gestionar e implantar la agenda política de la segunda. Ante esto, de manera resolutoria, millones de mexicanos decimos: No pasarán.

viernes, 3 de octubre de 2008

Retiene EMP a joven que protestó en un evento de Calderón

Joven que protestó en un evento de Calderón

Premio Nacional de la Juventud por mérito académico, Andrés Gómez le gritó “espurio” al mandatario.

Claudia Herrera Beltrán

La jornada
Publicado: 03/10/2008 12:33

México, DF. Andrés Gómez Emilsson, que fue galardonado con el Premio Nacional de la Juventud por mérito académico, se encuentra retenido por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) desde las 11:30 horas, debido a que se manifestó durante el discurso del presidente Felipe Calderón.

El joven gritó “Espurio” cuando Calderón hablaba sobre la libertad y la democracia en México.

Segundos después, otro muchacho que se encontraba entre el público exclamó “¡No hay libertad en este país!”, por lo que integrantes del EMP también se acercaron a él y se lo llevaron del brazo hacia las escalinatas centrales de Palacio Nacional.

Desde el momento que Andrés Gómez se manifestó en el evento del presidente, dos elementos del EMP se colocaron atrás de él y al término del acto, uno de ellos se lo llevó a un lugar que hasta el momento se desconoce.

Su padre, Luis Gómez, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, pidió explicaciones a la directora del Instituto Mexicano de la Juventud, Priscila Vera, pero ella tampoco contaba con información.

domingo, 10 de agosto de 2008

Jorge Gómez Naredo Delincuencia y secuestros: problemas de fondo



JORGE GÓMEZ NAREDO

Delincuencia y secuestros: problemas de fondo

Felipe Calderón ha decidido aumentar las penas a quienes secuestran. Serán castigados con cadena perpetua. No setenta ni ochenta ni cien años. No. ¡Cadena perpetua! Así de simple. Quien habita en Los Pinos lo anunció días después de haberse dado un inusitado seguimiento periodístico al secuestro y asesinato del joven Fernando Martí Haik, hijo de un acaudalado empresario dueño de tiendas deportivas.

Quienes maten o mutilen al secuestrar, quienes rapten menores de edad o quienes siendo policías se enrolen en las filas de los secuestradores, serán castigados con cadena perpetua. Ya nunca saldrán de la cárcel. Eso dijo Calderón, eso prometió, eso intenta. Pero, ¿será una medida efectiva? En las pantallas de televisión, en muchas radiodifusoras y en varios periódicos, los siempre aplaudidores de las medidas gubernamentales han dado apoyo a la decisión del panista.

Sin embargo, habría que reflexionar y observar muchas aristas en todo lo referente a la inseguridad. Para los grandes empresarios, políticos de “realce” y demás miembros de la élite mexicana, la delincuencia tiene como componente principal el secuestro porque ellos son el blanco. Si bien es cierto también los clase medieros (e incluso los estratos populares) han comenzado a sufrir los estragos del secuestro, los ricos de este país son los que tienen mayor posibilidad de sufrir uno. Por eso llevan escoltas, viajan siempre con preocupación y asistir a un evento se convierte en una odisea. Algunos se compran helicópteros para sentirse más seguros y sus hogares tienen son vigiladas como si fueran sucursales de la Casa Blanca. Cuando una organización delictiva secuestra a un miembro de una familia (política y/o económicamente) poderosa, los gobernantes se ponen a temblar: los reclamos serán muchos y deben ser escuchados.

La medida pretendida por Felipe Calderón, es decir, cadena perpetua a secuestradores, fue más una estrategia mediática que una acción efectiva y eficaz. Actualmente las penas por secuestro varían de 30 a 60 años. Si a ellas se les agregan más delitos o agravantes, se puede dar el caso de un delincuente sentenciado a 70 años de cárcel. Es decir, una cadena perpetua. Eso para los secuestradores y también para algunos luchadores sociales, como los líderes del pueblo de San Salvador Atenco, quienes fueron sentenciados injustamente a más de 60 años de reclusión.

A diario, decenas de mexicanos muere debido a la inseguridad y la violencia. Asesinatos, robos, extorsiones, etcétera. Esas cifras siempre pasan desapercibidas en los discursos oficiales y en las pantallas de televisión. Pero cuando sucede algo a un potentado, los medios de comunicación y los políticos dicen “basta” y espetan un “hasta aquí”. ¿Por qué vale más el hijo de un empresario que el hijo de un obrero? Si se habla de delincuencia que se hable de toda la delincuencia, de la que afecta a los ricos y a los pobres, de la que lacera al trabajador y al gerente. De toda.

Ahora bien, ¿por qué la seguridad no es un asunto netamente punitivo? La actual administración piensa que con mayores penas y más años en la cárcel los delincuentes no actuarán. Es un absurdo. La delincuencia existe porque hay pobreza, porque hay carestía, por las grandes desigualdades económicas y porque no hay trabajo, no hay dinero. Las opciones de miles de mexicanos ante el fracaso económico nacional son la migración y la delincuencia (sea ésta relacionada con el tráfico de drogas o con otra actividad ilícita). Si no se ataca la carestía, si no se da trabajo digno y si la desigualdad económica continúa agrandándose, la delincuencia persistirá.

El ex senador y actual coordinador de la bancada priísta en la Cámara de Diputados, Emilio Gamboa Patrón, abogó, a título personal, por la pena de muerte a secuestradores. Poco se discute, sin embargo, la corrupción, los bajos salarios de las policías y las fallas del sistema judicial mexicano. Si estos problemas no se resuelven, tampoco habrá resultados positivos en el combate a la delincuencia.

La cadena perpetua o una improbable pena de muerte no son soluciones a la descomposición social. Lo que se necesita es mejorar la calidad de vida de los mexicanos y erradicar la insultante desigualdad económica en el país. Si no existe una política eficaz para solucionar estos lastres, la delincuencia continuará, al igual que la migración de miles de connacionales hacia Estados Unidos. Sin embargo, a Felipe Calderón, que llegó al poder gracias a un fraude electoral, no se le ven capacidades para enfrentar tan graves conflictos que están, incluso, exasperando a quienes lo impusieron en la Presidencia.

jorge_naredo@yahoo.com

jueves, 7 de agosto de 2008

Jorge Gómez Naredo - El gobierno en una burbuja-

Opinión
Jorge Gómez Naredo
El gobierno en una burbuja

El Occidental
4 de agosto de 2008

"Quien acude al mercado se da cuenta de la consistente alza de precios. Quienes perdieron su trabajo o reciben por él una miseria como sueldo saben que el país va mal".

No cabe duda, las divergencias entre quienes piensan que el país va bien y quienes opinan lo contrario son insalvables. En la élite política panista, se dice, se cuchichea, se afirma que México marcha por el camino correcto, que día a día vamos conquistando escaños en el desarrollo integral de la nación. Basta con escuchar las declaraciones de Felipe Calderón para darnos cuenta de esa visión de país. El miércoles pasado, mencionó el michoacano: "vamos por el camino correcto (...) Todas estas reformas (que se han presentado en la administración actual) están poniendo a México en la ruta de ser un país que pueda acelerar su crecimiento, producir más y con ello dar a todos el objetivo que queremos: una vida mejor a cada mexicana y a cada mexicano". Pero, ¿vamos realmente bien?

Quienes opinan que la situación económica, social y política cada día es peor son muchos. Digamos que la mayoría de los mexicanos. Quien acude al mercado se da cuenta de la consistente alza de precios. Quienes perdieron su trabajo o reciben por él una miseria como sueldo saben que el país va mal; quienes tiene familiares en Estados Unidos porque aquí, en México, no hay trabajo ni hay dinero, también lo saben; quienes estudiaron para cumplir una labor específica y ahora están trabajando en algo totalmente distinto a sus estudios porque simple y llanamente no hay espacios para realizarse profesionalmente, tienen conciencia de la crisis que vivimos hoy. Quienes viven de la mendicidad, quienes tienen deudas en los bancos, quienes están enfermos y las medicinas son muy caras, todos ellos divergen de las apreciaciones de Felipe Calderón: el país, simple y llanamente, va mal.

Pero, ¿por qué existe esta distancia entre quienes "gobiernan" y quienes son gobernados?, ¿acaso Felipe Calderón y todos sus secretarios nunca se asoman a una tienda ni se dan cuenta de la inflación que es obvia (y preocupante)?, ¿por qué allá, arriba, no entienden las necesidades del pueblo, las carencias del pueblo, los sufrimientos del pueblo?, ¿qué anda mal en nuestro sistema político?, ¿por qué esa distancia tan abismal entre el pensar colectivo y las percepciones de la élite política?

Las preguntas anteriores tienen muchas respuestas. Un fenómeno como el que vivimos siempre tiene varias explicaciones y todas ellas pueden ser ciertas. Sin embargo, algo no se puede negar: la élite política (la panista, la priísta y buena parte de la perredista) está alejada del pueblo. La democracia representativa está en crisis porque, quienes son los representantes, no representan a los electores, sino que representan a un grupo social privilegiado o a un organismo político. El pueblo queda siempre olvidado y sus necesidades son desdeñadas por los funcionarios públicos.

HABLA Y HABLA

Felipe Calderón habla y habla y habla, dice que vamos bien, que todo perfecto, que pronto, en poquito tiempo, seremos la cuarta economía más grande del mundo. Habla, habla y no deja de hablar: "Nosotros hemos tomado la decisión de transformar al país, transformar su economía, transformar su entramado institucional; tomar las decisiones que aseguren, precisamente, el futuro y el país que queremos para los nuestros y para los mexicanos que vienen". Pero, ¿qué verdaderamente dicen esos discursos?, ¿acaso corresponden con la realidad que se vive abajo, en el pueblo, en toda la sociedad?

La brecha entre quienes tienen todo y quienes poseen nada es inmensa. La cuestión es que el gobierno, que se supone debería distribuir la riqueza y tratar de reducir las desigualdades sociales, está secuestrado por unos cuantos que viven en un mundo distinto al que habitan millones de mexicanos. Allá, en esa burbuja que les impide mirar la realidad, todo es bello, el país progresa, las desigualdades no existen y caminamos todos juntos, todos en unidad.

¿Qué se puede hacer ante este desdén? La organización de la sociedad es el mejor elemento para hacer que esta democracia representativa en crisis se transforme en una democracia participativa vigorosa. No hay duda: como siempre lo dice doña Rosario Ibarra de Piedra, incansable luchadora social: "México necesita pueblo, pueblo y más pueblo organizado".

jgnaredo@hotmail.com

sábado, 5 de julio de 2008

Calderón futuro héroe de España, por la gracia de Pemex -Jaime Avilés-



Calderón, futuro héroe de España, por la gracia de Pemex

Habitantes de Madrid se disputan una sandía durante una protesta de agricultores realizada en esa capital en junio pasado Reuters
Foto: Foto
Niños del mundo, cuidado. España se hunde (otra vez). En el mejor de los casos, su economía crecerá este año de “1.3 a 1.5 por ciento”, o sea, casi nada; sus desempleados serán un millón más con respecto a 2007, y su inflación, que “ha alcanzado ya dimensiones verdaderamente preocupantes”, llegará a 5.6 por ciento en septiembre y quizá a 7 por ciento en diciembre, debido sobre todo a las alzas continuas en los precios del crudo. Sin embargo, “2009 será peor que 2008”, de acuerdo con las proyecciones de Arturo Gil y Juan Erazo, presidente y director, respectivamente, del Instituto de Estudios Económicos (IEE) del reino de Juan Carlos I.

Uno de los detonantes de esta crisis es el colapso del mercado inmobiliario. Según el Banco de España, ésta obedece a los siguientes factores: entre 1998 y 2006, los migrantes pasaron de 600 mil a 4 millones y medio; los jóvenes nativos, en edad de irse a vivir por primera vez solos, redondearon un total de 600 mil por año, desde 2002; la tasa de divorcios alcanzó un incremento anual de 79 por ciento de 1993 a 2003, y la esperanza de vida se incrementó en forma por demás notable.

Entre 1999 y 2001 fueron construidas más de 500 mil viviendas por año. En 2003 la cifra oficial fue de 525 mil; en 2004 de 586 mil y en 2005 de 612 mil. Hay que recordar, agrega el informe, que “no todas se vendieron”. En 2004 fueron adquiridas únicamente 295 mil y en 2005 sólo 336 mil. En ese mismo año de 2005 “el parque de viviendas vacías en España era de 3 millones 350 mil”. Cabe aquí entonces la pregunta. ¿Vacías por qué? La misma fuente responde: en 1986, pagar una casa o departamento succionaba 34 por ciento de los ingresos anuales de una familia; en 1997 exigía ya 52 por ciento de los mismos y en 2005 llegó a 105 por ciento, es decir, alcanzó el rango de lo imposible.

A lo anterior hay que agregar los trastornos que ocasionaron a la economía agrícola de la península las medidas impuestas en 1997 por la Unión Europea, que obligaron a los cultivadores de uva y aceituna a dejar de fabricar vino y aceite de oliva para que Grecia se encargara de esos productos, mientras los hermosos campos de Andalucía se llenaban de naranjos en cuyas ramas, una década después, debido al cambio climático y otros factores que ignoran los tecnócratas, como el de la vocación natural de la tierra, ha florecido una situación que sólo puede calificarse de catastrófica.

No obstante, el presidente y el director del IEE, luego de presentar el informe arriba aludido, externaron su confianza en que, a partir de 2010, “España saldrá adelante, como lo ha hecho siempre”. ¿Guardarán estas palabras alguna relación con la clamorosa bienvenida que toda la clase política española le brindó hace algunas semanas en Madrid a Felipe Calderón, el impaciente vendedor de Petróleos Mexicanos (Pemex)?

¿Será también por eso que el pasado miércoles, durante una visita oficial a la capital del reino español, Jesús Reyes Heroles afirmó que “en México nunca se ha estado tan cerca de la reforma del sector petrolero”? No olvidemos que al tomar la palabra en el 19 Congreso Mundial del Petróleo, el director de la empresa en subasta añadió: “Hay actividades en las que Pemex necesita del apoyo de particulares, nacionales y extranjeros. Se trata de hacer más fuerte y eficiente a la empresa y estamos haciendo lo posible para que se apruebe la reforma en los próximos meses”.

¿Alguien tiene alguna duda? Se trata de hacer “más fuerte y eficiente a la empresa”, no al país. Se trata de ponerla en manos de “particulares nacionales y extranjeros”, así que los inversionistas de allá y de acá no deben preocuparse: para todos hay. Sin embargo, las afirmaciones de Reyes Heroles en Madrid fueron barridas sólo unas cuantas horas después por las del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, quien al participar en el debate que se lleva a cabo en el Senado de la República aseguró que “la reforma energética no resolverá los problemas (de Pemex) en los próximos 20 o 30 años”.

¿Advierten ustedes alguna contradicción, por ligera que parezca, entre la postura del secretario de Hacienda y la del director de la paraestatal? Por supuesto que no. Lo que requiere mayor esfuerzo es distinguir cuál de los dos es más sincero que el otro. En el fondo, ambos están de acuerdo: hay que fortalecer, privatizando, aunque eso no sirva para nada. Total: ellos tienen una sola misión que cumplir: salvar a España. Y no están solos. Tienen a Juan Camilo Mouriño a sus espaldas, quien esta semana volvió a insistir en que la “reforma” (o sea, el despojo) la “dictaminará” (esto es, la consumará) el Congreso.

Lo único que les falta es la anuencia del PRI, partido que empieza a morderse la punta del rebozo, a juzgar por las declaraciones de Francisco Pemexgate Labastida, Mariano Palacios Alcocer y el propio Manlio Fabio Beltrones, quien para añadirle más sabor al caldo, el jueves denunció que era víctima de “espionaje” en sus oficinas, de parte del gobierno federal, acusación a la que de inmediato respondió Gobernación manifestando su “más absoluto rechazo a todo tipo de prácticas ilícitas” (sin incluir, entre éstas, las lecciones de tortura que recibe la policía de León, Guanajuato).

La molestia de Beltrones en apariencia fue tan grande que hasta Santiago Creel, todavía presidente del Senado, salió a los medios a decir: “no he podido platicar sobre esta situación con el senador Beltrones, pero le expreso mi solidaridad”. ¿Hay división o acuerdo secreto en la cúpula? ¿Está el PRI haciendo tiempo para ganar las elecciones legislativas del año entrante y entonces sí, imponer por mayoría su propia reforma, al margen de Reyes Heroles, Carstens, Mouriño y Calderón? Estos no parecen pensar en otra cosa que no sea España, país al que le urge nuestro petróleo para no acabar de hundirse en su propia crisis y asumir una posición mucho más ventajosa en el contexto de la crisis económica mundial.

Por lo pronto, hoy a las 14:00 horas se estrena en Tepoztlán, Morelos, una nueva versión de El Loro Negro, hecha en este caso con títeres, a cargo de Adriana Jaime, para promover la consulta del 27 de julio. Y si a dos años del fraude electoral de 2006 “todo ha empeorado”, como bien dijo el 2 de julio en un breve mensaje López Obrador, la vida es ahora todavía más ardua porque este frío y oscuro verano, que marcará la desaparición del hielo del Polo Norte, se ha llevado a doña Jesusa Ramírez Gama, una de las mujeres más extraordinarias del siglo XX, a quien sus ocho hijos, sus numerosos nietos y sus incontables amigos despedimos llorando y celebrando, alrededor de un piano, su fecunda y maravillosa existencia.

Para comuicarse con esta columna jamastu@gmail.com y www.eloronegro.blogspot.com

miércoles, 25 de junio de 2008

Mensaje Oculto a Bin Laden

Mensaje Oculto a Bin Laden

Enviado por uno de sus espías en Occidente , Osama Bin Laden recibe desde México por correo un paquete que contiene:
1. Un tarro de sal.
2. Un mapa de Afganistán.
3. Un póster de Felipe Calderon.
4. Una foto de Fabiruchis.

Bin Laden , se pasa todo un día tratando de descifrar el mensaje oculto.
Desesperado y no pudiendo establecer comunicación por riesgo a ser detectado, piensa cómo solucionar el acertijo.

De pronto, como enviado por Alá, ve pasar a un vendedor ambulante mexicano en la calle. Lo llama y le pide que le descifre el mensaje, a lo que el vendedor le contesta:

'Esta clarito Osama, lo que te quieren decir es:'

1. Sal.
2. De Afganistán.
3. Grandisimo Pendejo.
4. O te van a coger y a romper la madre.

lunes, 16 de junio de 2008

Jorge Gómez Naredo La necedad de privatizar

Jorge Gómez Naredo
La necedad de privatizar
El Occidental
16 de junio de 2008

Desde que Felipe Calderón envió su iniciativa de "reforma energética" (que en realidad solamente es una "reforma petrolera") a la Cámara de Senadores, muchos intelectuales y científicos se han declarado en contra de ella porque, aducen, privatiza el petróleo mexicano. Los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (conformado por el PRD, el PT y Convergencia) tomaron las sacrosantas tribunas del poder Legislativo para que se diera un debate, para que las personas que tenían algo que decir lo dijeran y, a partir de dichas reflexiones, se tomara responsablemente una decisión. El debate se logró, a pesar de la intentona del PAN y del PRI de pasar fast track la mencionada reforma.

Al principio, todos, hasta quienes habían criticado las tomas de las tribunas de las cámaras de Senadores y de Diputados, aplaudieron el debate. Han participado en las mesas de discusión intelectuales, científicos, miembros de la sociedad civil y representantes políticos. Se ha dicho mucho y, sin duda, quienes han ganado la partida son los que piensan que la reforma energética presentada por Calderón es dañina para el país.

La semana pasada, Germán Martínez, presidente del PAN, decidió, por órdenes de Felipe Calderón (aunque ambos lo nieguen) destituir a Santiago Creel como coordinador de los senadores panistas. Esta acción fue porque, según los que están obsesionados por aprobar la "reforma energética", el ex secretario de Gobernación no había hecho su labor de un modo convincente. Pusieron en su lugar a Gustavo Madero, un legislador que parece bufón y que repite lo que sus jefes le dicen que diga. Tan es así que el miércoles pasado mencionó, en tono de mofa, que al finalizar los foros los reporteros y el personal de seguridad de la Cámara de Senadores deberían obtener "un diploma de expertos en energía, con valor curricular", por "chutarse" las palabras de las personas que "estamos trayendo: puras lumbreras". ¿Acaso estas son palabras de un legislador?, ¿qué respeto hay por los intelectuales y científicos mexicanos? Para rematar, adujo que quienes tomarán la decisión de aprobar o rechazar la reforma energética son los legisladores y nadie más: ¡qué democrático!

Las palabras de Gustavo Madero definen claramente la estrategia de Felipe Calderón: minimizar y denigrar el debate. Para ellos, no hay palabra, no existe argumento científico ni económico que valga: quieren privatizar Pemex.

Felipe Calderón, en su gira por España, dio a entender que la aprobación de su iniciativa de reforma es un hecho. Incluso, él mismo minimizó los debates: "rescataría que hasta el momento [en el debate] no se ha disputado elementos centrales de mi propuesta". Es decir, el debate no sirve. La altura de miras de Calderón es bastante limitada. Arguye que los temas abordados en las mesas de discusión son "ideológicos". En pocas palabras, para Calderón, si no se dice lo que él quiere que se diga en los debates, los debates, simple y llanamente, no sirven.

Al Gobierno federal no le interesa que se discuta su propuesta, que se planteen puntos de vista, que se hagan otras iniciativas o que la gente, el pueblo de México, exprese su parecer respecto al petróleo. Él quiere aprobar ya, y rápido, su "reforma", porque en ella se privatiza y porque así se lo exigen sus amos, sus jefes, las personas que lo impusieron en la presidencia. Ante las magistrales defensas de la no privatización de Pemex en los debates, ¿qué hace Calderón?: minimizar, decir que no se trata su propuesta, mentir.

Es claro lo que busca el gobierno federal: la privatización de Pemex. Y la busca porque así lo planeó el panismo antes de las elecciones de 2006. Calderón y compañía tienen miedo a la consulta pública. Por eso ahora han comenzado a establecer una estratega (de mentiras, pues es a lo que están acostumbrados) donde se diga que los debates no sirven de nada y que la consulta pública es anticonstitucional: son tan obvios en su intento por privatizar Pemex. Depende de la sociedad si se deja engañar por estos personajes o si grita fuerte y enérgicamente un "hasta aquí".

jgnaredo@hotmail.com

domingo, 15 de junio de 2008

¿Privatizar es fortalecer ?





Camino por el tren ligero, a mi paso observo grandes anuncios desplazados a lo largo de sus andenes, me detengo, me doy cuenta de que mienten, intentan envolver a los ciudadanos en sus mentiras, no quieren que nada se sepa de la privatización, dicen como lo han manifestado en todos los debates (por cierto perdidos) que la reforma energética del ¿presidente? Calderón no lleva ni una sola palabra de privatización.

Basta con su mentira de que no quieren privatizar a PEMEX, ahora como le llaman a vender la riqueza de la nación, “fortalecer” bah eso lo venimos padeciendo desde sus Fobaproa y sus tratados absurdos que no han dejado nada bueno para este país, una prueba de ello Telmex (teléfonos de México) que regalaron al señor Slim que antes de esta adquisición no era otra cosa mas que simplemente un empresario ratero mas de la bola.

Basta de bombardear al pueblo de este hermoso país con lo mismo de siempre, con sus spots y sus anuncios plagados a lo largo de la ciudad. Cuanta tristeza da ver a dos Mexicos distintos, dos realidades absolutamente diferentes, unos con su gran país del “vivir mejor” y otros que verdaderamente vemos lo difícil que sobrevivir en este lugar.

Nada ha cambiado, este gobierno del “cambio” se paso de largo, nunca llego, hoy tenemos que convivir con ellos pero sobre todo con sus burradas, todas sus obras mal hechas, sus grandes sueldos, sus prepotencias y descaros. Esto es el colmo otra vez de nuevo llenando la ciudad de falsedades, hoy el tren ligero se ha vuelto ineficiente, se observan sus dos pequeñas líneas rebasadas de tantos comerciales que se desplazan simulando la estrategia de vivir en un país “mejor”.



Una sola mirada, diferentes visiones.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Las mentiras de Felipe Calderón

Jorge Gómez Naredo
Las mentiras de Felipe Calderón

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El Occidental
26 de mayo de 2008


Felipe Calderón, en cada acto a donde asiste, en cada discurso que da, muestra cinismo, hipocresía y desvergüenza. Cercado siempre por cientos de vallas y policías, habla y habla con mentiras, con engaños, con estafas. Llegó a la presidencia a través de un fraude electoral y su gestión se ha caracterizado por eso: por el fraude, las palabras vacías y los discursos huecos.

Basta dar un vistazo a sus alocuciones para comprobar la distancia que guarda la realidad de Calderón con la realidad real, ésa que se experimenta abajo, con el pueblo, distante de la mayoría de los funcionarios públicos que solamente miran desde arriba los problemas de la población mexicana. El martes pasado, en San Luis Potosí, Calderón adujo: "Amigas y amigos, queremos apretar el paso, queremos seguir con el combate a la pobreza y a la desigualdad". Esto es cinismo: buenos deseos, palabras huecas. La situación económica día a día empeora. Es fácil darse cuenta en una visita al mercado, al súper o a la tiendita de la esquina: todo ha subido. El desempleo se ha incrementado y las fuentes de trabajo que existen son temporales, con bajos salarios, sin seguridad y sin prestaciones. Miles de mexicanos a diario son explotados. ¿Esto es apretar el paso?, ¿esto es querer eliminar la pobreza? Palabras huecas, palabras alejadas de la realidad y pronunciadas por una persona que llegó al poder gracias al apoyo económico de personas que, por todos los medios posibles, buscan no cambiar el estado de cosas.

Mentiras, mentiras y más mentiras. En Veracruz, el martes pasado, respecto a Petróleos Mexicanos (Pemex), Calderón mencionó: "Queremos fortalecer a la empresa, queremos fortalecerla, en primer lugar, para hacerla más transparente, porque queremos que cada una y cada uno de ustedes, no sólo yo como Presidente de la República, también quiero verlo yo, pero no sólo yo o el Gobernador, sino cada una y cada uno de ustedes, que somos todos dueños de Pemex, sepamos en qué se gasta y hasta dónde va hasta el último centavo de Petróleos Mexicanos". Vaya manera de ser hipócrita y cínico. Habla de transparencia, de rendiciones de cuenta, pero, ¿cómo puede hacerlo (¡vaya moral y ética que posee el señor Calderón!) Cuando su gobierno se ha caracterizado por la opacidad? ¿Por qué ahora Calderón busca hacer transparente a Pemex y, en su momento, se negó rotundamente a hacer transparentes las elecciones de 2006, a transparentar la democracia? Hipocresía, cinismo y engaños.

La estafa es clara: Felipe Calderón presentó la reforma energética no para mejorar a Pemex y dotarlo de transparencia y tecnología: lo hizo para entregar a capitales privado (esos mismos que lo ayudaron en su campaña electoral) la riqueza del país. Y miente a cada instante, miente en todo momento. No quiere hacer de Pemex una empresa que funja como palanca de desarrollo del país, quiere, más bien, pagar una factura pendiente.

El engaño es muy nítido. Desea convencer a la población con ideas absurdas: "Y yo les aseguro que si podemos hacer esa reforma (energética), México estará en capacidad de financiar su desarrollo y no habrá un solo joven que no tenga oportunidad de acceder a la educación universitaria". ¡Pamplinas! Producir más petróleo crudo y venderlo a Estados Unidos no garantiza el desarrollo del país y el acceso de todos los jóvenes a la educación superior. Se precisa tener un gobierno con proyecto, donde se reforme el sistema tributario, donde los grandes capitalistas paguen impuestos, donde Pemex no sea exportador de crudo e importador de productos refinados, donde haya verdaderos programas para erradicar la pobreza y donde se trate, por todos los medios posibles, de reducir las grandes desigualdades económicas entre los mexicanos. El petróleo no desarrolla a un país por sí solo, es un apoyo, pero se necesita el acompañamiento de otras medidas. Y Calderón no las llevará a cabo porque dichas medidas van en contra de quienes lo impusieron en la presidencia.

Miente Calderón. En cada discurso que pronuncia se observa claramente la hipocresía y el cinismo. Miente, miente y vuelve a mentir. Ojalá que el pueblo mexicano no se deje convencer por estas palabras falaces, estas palabras llenas de descaro y desfachatez.

jgnaredo@hotmail.com

martes, 8 de abril de 2008

El cardenal Juan Sandoval Iñiguez pidió apoyar a Felipe Calderón en 2006




a solicitud, en reunión con empresarios

En una reunión con unos 20 empresarios y políticos señaló que el país necesitaba que ganara Felipe Calderón.
El cardenal en una misa multitudinaria. Su candidato era el del PAN. Foto: Público



7-Abril-08


El cardenal Juan Sandoval Íñiguez recibió a todos los candidatos presidenciales que durante 2006 le solicitaban cita para exponerle su oferta electoral, regularmente la reunión era en su finca de Tlaquepaque.

Los principales contendientes de los comicios presidenciales pasaron por la casa de Juan Sandoval, pero las preferencias personales del arzobispo de Guadalajara se decantaban hacia el abanderado del Partido Acción Nacional (PAN).

De ello da cuenta un comentario que el cardenal tapatío hizo en el mes de abril de 2006 en una reunión con unos 20 empresarios y políticos. El prelado señaló que el país necesitaba que ganara Felipe Calderón Hinojosa, candidato presidencial del PAN, y vertió comentarios negativos hacia la izquierda.

En ese encuentro convocado por un empresario dedicado a los negocios inmobiliarios, el arzobispo tapatío anticipó que ganaría Calderón y habló además de la necesidad de que el PAN siguiera en el poder federal. Enseguida dijo que “no podemos permitir que los hijos de las tinieblas [al parecer se refería al Partido de la Revolución Democrática] lleguen al poder”, según recordó la fuente consultada por este diario.

El cardenal comentó lo anterior a sabiendas de que en la reunión había políticos que militaban en el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El comentario de Juan Sandoval es digno de tomar en cuenta en relación con las declaraciones de Emilio González Márquez a funcionarios del Consulado de Estados Unidos, en el sentido de que “altos jerarcas de la Iglesia en Jalisco se han comprometido a que esa organización apoyaría su candidatura.

En Jalisco tienen asiento el arzobispado de Guadalajara y tres diócesis más: Autlán, Ciudad Guzmán y San Juan de los Lagos. En total hay 1,546 sacerdotes y 3,755 religiosas.

Durante los periodos electorales la Arquidiócesis de Guadalajara suele organizar “talleres de democracia” en los que se exponen las plataformas electorales de todos los candidatos. Los organizadores han sostenido que dichos talleres son imparciales

Guadalajara•Rubén Martín

martes, 4 de marzo de 2008

Calderón y Mouriño: la rapacidad de siempre

Alvaro Delgado

México, D.F., 3 de marzo (apro).- Germán Martínez, quien como secretario de la Función Pública impartió la línea de Felipe Calderón para absolver a Vicente Fox de corrupción --“meto las manos al fuego” por él--, quien se fascina con las campañas sucias --“es tan aceptable una campaña de miedo como una de alegría”-- y quien ha reconocido que “el panismo se equivocó” desde su fundación al condenar la subordinación del priismo al presidente de la República en turno --y que por eso imita tal comportamiento, cuya mejor muestra es él mismo-- ha emitido una nueva sentencia.

Se trata de otro fallo absolutorio a un miembro del mismo clan de la derecha, Juan Camilo Mouriño, el empresario español convertido a la política para seguir haciendo negocios y que ha sido exhibido, con documentos, en una inequívoca conducta delincuencial, conforme a lo que establece el Código Penal, algo que el propio Martínez Cázares, en tanto abogado, debería saber.

Martínez, quien integró el gabinete de Calderón Hinojosa durante una anodina gestión de nueve meses --apenas superado por priistas como Jaime Serra Puche, Fausto Alzati y Esteban Moctezuma--, hizo una encendida defensa de Mouriño, que concluyó en absolución, en el diario El Universal de hoy lunes 3 de febrero.

“Él es una muestra de la nueva clase política que está construyendo el país, una buena muestra de profesionalismo, de decencia pública y capacidad. ¡Eso representa Juan Camilo!”, exclamó Martinez sobre Mouriño, a quien identificó como “orgullo” del PAN.

Pero Martínez, quien había estado oculto entre los muros del edificio del PAN y había dejado la defensa de Calderón a sus amanuenses, apareció públicamente no sólo para defender a Mouriño --con quien comparte la ambición de ser presidente de México-- ni para mentir a sabiendas sobre el “profesionalismo” y la “decencia” de la “nueva clase política”, sino sobre todo para anticipar el desenlace sobre este caso de tráfico de influencias y uso indebido de facultades y atribuciones: la impunidad.

Porque exactamente eso ocurrirá: Mouriño mismo lo adelantó cuando el jueves 28, forzado por la difusión de los documentos en ese mismo diario --que ya habían sido publicados por la revista Contralínea--, dijo que entregaría a las “autoridades competentes” toda la información que se le requiera para que sean éstas las que emitan “una opinión en el plano legal”, que en palabras ajenas a leguleyos significa carpetazo.

Ya se sabe que la Secretaría de la Función Pública (SFP) actúa como tapadera institucional y quien ahí despacha, el expriista michoacano Salvador Vega, procede en la misma dirección que sus antecesores, Eduardo Romero y sobre todo Francisco Barrio, “un hombre llamado fracaso”, habilitado ahora justamente como asesor de Martínez en el PAN.

Tampoco puede esperarse siquiera trámite en la Procuraduría General de la República (PGR) que, por mandato legal, debería investigar violaciones a la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, que en el caso de Mouriño se actualizan, y al Código Penal, que en su artículo 221 establece que incurre en tráfico de influencias “el servidor público que por sí o por interpósita persona promueva o gestione la tramitación o resolución ilícita de negocios públicos ajenos a las responsabilidades inherentes a su empleo, cargo o comisión”.

El propio Código Penal, en el artículo 220, tipifica también el uso indebido de funciones:

“I. El servidor público que en el desempeño, de su empleo, cargo o comisión, indebidamente otorgue por sí o por interpósita persona, contratos, concesiones, permisos, licencias, autorizaciones, franquicias, exenciones, efectúe compras o ventas o realice cualquier acto jurídico que produzca beneficios económicos al propio servidor público, a su cónyuge, descendientes o ascendientes, parientes por consanguinidad o afinidad hasta el cuarto grado, a cualquier tercero con el que tenga vínculos afectivos, económicos o de dependencia administrativa directa, socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen parte;

II. El servidor público que valiéndose de la información que posea por razón de su empleo, cargo o comisión, sea o no materia de sus funciones, y que no sea del conocimiento público, haga por sí, o por interpósita persona, inversiones, enajenaciones o adquisiciones, o cualquier otro acto que le produzca algún beneficio económico indebido al servidor público o a alguna de las personas mencionadas en la primera fracción.”

Los panistas, que alguna vez se ufanaron de promover el respeto al estado de derecho, saben --porque así lo reconocen en corto-- que se trata de un golpe rotundo a Mouriño, mayor a su nacionalidad a conveniencia, porque si en ésta eludió la legalidad --que es lo fundamental-- y se refugió en un discurso xenofóbico para el encubrimiento, en el caso de Ivancar SA y Petróleos Mexicanos (Pemex) no hay posibilidad de equívocos.

Los documentos que acreditan que usó la influencia de sus cargos como presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y luego como funcionario de la Secretaría de Energía para obtener contratos, por la vía de la adjudicación directa, han dejado sin argumentos inclusive a los jilgueros del grupo de interés que encabeza Calderón, cuyo proyecto de privatización del petróleo le ha aumentado los costos políticos.

Por eso tiene que ser Martínez el que, en acatamiento a la instrucción de su jefe, salga en defensa de Mouriño, en una frase que es ejemplo de la demagogia de la derecha: “Él es una muestra de la nueva clase política que está construyendo el país, una buena muestra de profesionalismo, de decencia pública y capacidad. ¡Eso representa Juan Camilo!”

Sí, y así lo escribimos la semana pasada, Mouriño es representante de una nueva clase política, pero idéntico en las mañas como Carlos Hank González, por lo visto también su profesor.

Por eso la pretensión de legisladores y dirigentes perredistas de exigir la renuncia de Mouriño es de risa: que ahí siga en su cargo de Secretario de Gobernación, exhibiendo la rapacidad de siempre.

Apuntes

Claro que, desde el poder, se ha procurado ocultar la ilegal e inmoral conducta de Mouriño y el plan privatizador que sólo Cuauhtémoc Cárdenas y los que ahora le aplauden ignoran ladinamente, y parte de ese plan es el video propagandístico de Pemex, cuya autoría es del propio gobierno, que no tiene ni la gallardía para desmentirlo con un comunicado o con un funcionario con nombre y apellidos… Ahora que Calderón se ha propuesto como mediador entre Colombia y Ecuador, en cuyo territorio tropas colombianas reventaron cualquier posibilidad de paz con la insurgencia, a nadie debe extrañar que se ofrezca como mediador para unificar a las dos Coreas. Sí, como Fox. Al fin ramas del mismo tronco.

Comentarios: delgado@proceso.com.mx

http://www.proceso.com.mx/analisis_int.html?an=57569

domingo, 10 de febrero de 2008

El sello de la Derrota --Alvaro Delgado--





México, D.F., 6 de febrero (apro).- Felipe Calderón le ha impuesto al Partido Acción Nacional (PAN), en poco más de un año de gobierno, el sello de la derrota electoral.

Los contundentes descalabros del 2007 se le atribuyeron desde el gobierno de Calderón a Manuel Espino, el anterior presidente del PAN, pero los dos primeros compromisos electorales de Germán Martínez sólo ratificaron la tendencia perdedora de ese partido, que inclusive se hundió hasta el cuarto lugar, este domingo 3, en Baja California Sur.

Salvo la gubernatura de Baja California, en la que sólo con la abierta participación del gobierno de Eugenio Elorduy y la operación de Elba Esther Gordillo se frenó al priista Jorge Hank Rhon, el PAN ha perdido todas las elecciones posteriores al 2 de julio del 2006 --17 estatales-- y la votación que Calderón obtuvo oficialmente se ha desplomado sostenidamente.

Las derrotas del PAN se producen a pesar de las variopintas alianzas que ha establecido a nivel de los estados: Con el partido Nueva Alianza (Panal), que encabeza la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo; el Verde Ecologista de México y el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Antes de la primera entrega de una gubernatura al PRI, en Yucatán, el PAN observó dos descalabros en el mismo 2006: En Tabasco, donde apenas obtuvo 3 por ciento de los votos, apoyó al priista Andrés Granier y en Chiapas sufrió la segunda derrota consecutiva al aliarse con el también priista Antonio Aguilar Bodegas.

Desde entonces el PAN sólo ha cosechado derrotas en los 17 procesos electorales que ha habido hasta este domingo 3 de febrero; y no se prevén cambios en otras cuatro elecciones estatales que habrá este año --Hidalgo, este 17 de febrero; Nayarit, en julio, y en octubre, Guerrero y Coahuila--, aun cuando ya lo preside Germán Martínez.

La primera gran derrota fue en Yucatán, en mayo del 2007, un proceso que el candidato panista a gobernador, Xavier Abreu --ahora empleado federal, como el exgobernador de ese estado, Patricio Patrón--, afirmó que hubo un “fraude electoral” del PRI.

Con Yucatán, que fue el primer proceso electoral del 2007, comenzó el declive electoral del PAN: Aun cuando conservó su votación respecto a la elección presidencial, perdió ante la candidata del PRI, Ivonne Ortega, quien aumentó en 154 mil sus votos; el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se desfondó.

El PRD, que obtuvo en el 2006 más 125 mil votos, sólo recibió 23 mil en la elección estatal. Es decir, 102 mil yucatecos que votaron por López Obrador decidieron hacerlo ahora por el PRI y su candidata. Y las elecciones en Puebla y Tamaulipas, el 11 de noviembre, rubricaron el pésimo año electoral para el PAN: En el estado gobernado por Mario Marín, apenas ganó una diputación, mientras que en la entidad gobernada por Eugenio Hernández, amigo también de Calderón, el retroceso fue tal que perdió su principal bastión, Reynosa.

Antes, en septiembre, Veracruz fue otro de los signos de la debilidad panista: Sólo ganó dos diputados de mayoría, después de que en las elecciones de hace tres años ganó 14 --una más que el PRI--, y retuvo sólo 30 de los 88 municipios en los que triunfó hace tres años, con una pérdida de 58, entre ellos el puerto de Veracruz y Córdoba, sus bastiones.

El desplome del PAN también fue notable respecto a la elección presidencial del 2006, cuando Calderón quedó en segundo lugar, con un millón 6 mil votos, después de Andrés Manuel López Obrador, quien obtuvo un millón 36 mil, por 727 mil de Roberto Madrazo.

De los municipios más poblados del estado, el PAN sólo retuvo Boca del Río, cuyo candidato es hijo de Miguel Angel Yunes Linares, director del ISSSTE y operador de Elba Esther Gordillo, quien decidió coaligarse con su partido Nueva Alianza al PRI.

Gordillo, dirigente magisterial y de Nueva Alianza, también se alió al PRI en Chihuahua, donde el PAN sólo retuvo --por 300 votos-- el ayuntamiento de la capital y perdió Juárez, un enclave histórico de ese partido.

En la elección de Chihuahua, el PAN logró 524 mil votos con Calderón en la elección del 2006, equivalente al 45 por ciento, pero en la estatal se desplomó: Perdió 143 mil votos.

El PRI, por su parte, se recuperó: En el 2006 obtuvo 342 mil, equivalente al 29 por ciento, mientras que en la estatal, en alianza con el partido de Gordillo, subió a 447 mil votos, es decir, ganó 105 mil votos.

El PRI sumó a sus votos los 20 mil de Nueva Alianza del 2006, pero también de quienes votaron por López Obrador, porque el PRD se desplomó: De los 212 mil que logró con la coalición Por el bien de todos, el PRD-Convergencia apenas lograron 32 mil 500 votos, una pérdida de 180 mil votos.

El Zacatecas, aunque por primera vez ganó la presidencia municipal de la capital, el PAN perdió 50 mil votos respecto de la elección presidencial, mientras que el PRI aumentó apenas 5 mil votos. El PRD, solo, retrocedió 20 mil votos, mientras que el PT, que condujo Monreal, conquistó 73 mil, que de haber habido coalición hubiera arrasado.

En Zacatecas capital, el panista Cuauhtémoc Calderón Galván ganó al candidato del PRD por una diferencia de 4 mil votos, mientras que el PT obtuvo 5 mil. Sumados PRD y PT hubieran ganado al PAN.

Pero en las elecciones que siguieron también se produjo un retroceso para el PAN: Inclusive en dos estados, Durango y Oaxaca, cayó 50% respecto a la elección presidencial.

En Aguascalientes el PAN padeció una de sus peores derrotas, acrecentada por las divisiones internas: Perdió 30 mil votos respecto de la elección presidencial, mientras que el PRI ascendió y le arrebató la capital.

En Oaxaca, entidad en la que de por sí tiene escasa presencia, el PAN se desplomó: Con Calderón logró 226 mil votos, el 16%, pero en la estatal sólo obtuvo 113 mil votos, exactamente la misma cantidad que perdió.

El PRI, aunque arrasó en todos los distritos, disminuyó también su votación respecto al 2006, cuando obtuvo 428 mil, equivalente al 31%: Ahora sólo logró 412 mil, suficientes para obtener el 47%.

El PRD se cayó también rotundamente: De los 620 mil votos que logró López Obrador, ahora sólo recogió 238 mil. Perdió 382 mil votos.

En Baja California, el PAN retuvo la gubernatura sobre el priista Jorge Hank Rhon, pero perdió 50 mil votos respecto a la elección presidencial del 2006, mientras que el PRI ganó 141 mil votos. Aquí el PRD se desplomó otra vez: De los 224 mil que obtuvo López Obrador, ahora perdió 205 mil votos y sólo obtuvo 18 mil.

En las elecciones de Sinaloa el PAN también se desplomó y perdió uno de sus enclaves simbólicos, Mazatlán, mientras que en Tlaxcala, que gobierna el expriista Héctor Ortiz, logró arrancar la mayoría en el Congreso.

En Michoacán el PAN cerró el año de la misma manera que comenzó: Con la derrota, aunque la diferencia fue que el triunfador, el perredista Leonel Godoy, inmediatamente se puso a las órdenes de Calderón.

En Michoacán, el PAN volvió a aliarse con el Panal, de Elba Esther Gordillo, pero también lo hizo con el PRI, cuyos operadores electorales se coordinaron con los panistas allegados a Calderón: El español experto en “guerra sucia” Antonio Solá Reche y el “ingeniero electoral” Jorge Manzanera, actual secretario general adjunto del CEN.