martes, 19 de febrero de 2008

4 Boletín de el Colectivo Axolote de la UAM-I



LOS ESTUDIANTES NO DEBEMOS “ROMPER” LA HUELGA DEL SITUAM

Boletín # 4.


La huelga en la Universidad Autónoma Metropolitana cumple 17 días. Nosotros, estudiantes y trabajadores del Colectivo Axolote, miembros de la comunidad universitaria, consideramos válida y legítima toda preocupación relacionada con la prolongación del conflicto y sus pretendidos efectos. Sin embargo, ante hechos que consideramos bochornosos, indignos e impropios de cualquier estudiante universitario, manifestamos lo siguiente:


1. NO HAY MEJOR FORMA DE POSICIONARSE ANTE LOS SUCESOS QUE LA BASADA EN INFORMACIÓN VERÍDICA, OPORTUNA Y COMPLETA. Llamamos a la comunidad universitaria a superar el nivel informativo rústico fundado en las versiones marcadamente tendenciosa y sesgadas de los medios de comunicación masiva –prensa, radio y televisión. Como siempre, estos medios pecan de parcialidad. No hay excusa para conformarse con lo que circula por estos medios, sobre todo cuando, con un mínimo esfuerzo e interés, se puede obtener mejor información. Las negociaciones entre autoridades y sindicatos son públicas: cualquier ciudadano puede asistir y sacar sus conclusiones sobre quién tiene la razón, quiénes ponen obstáculos al logro de los acuerdos, cuáles son las actitudes de las partes en la mesa, etc. Además, cualquier universitario puede presentarse a la escuela para ser informado por los miembros del Situam, -los trabajadores de base-, para obtener una versión que es sistemáticamente callada e injuriada por los medios masivos.

2. SI NO ESTAMOS INFORMADOS, SEREMOS UTILIZADOS COMO PEONES INCONSCIENTES EN LA ESTRATEGIA DE LOS FUNCIONARIOS. En días recientes hemos visto como algunas legítimas preocupaciones de los estudiantes son utilizadas para presionar al Sindicato a rendirse. En la red han proliferado llamados a “romper la huelga” y reiniciar las clases entrando a las instalaciones sin importar las consecuencias. Estos llamados alimentan su estrategia en versiones parciales y editadas de los hechos -como el video de Youtube-, utilizan un lenguaje que no llama a la concordia ni a la resolución del conflicto, alimentan el pánico con información falsa como la de que “perderemos el trimestre”. Hemos identificado una estrategia bien armada al respecto: dos o tres personas, las mismas para todas las unidades, agitan entre los estudiantes que buscan información afuera de los planteles. Los incitan a la confrontación contra los trabajadores, expresando claramente que no buscan diálogo sino acciones directas como golpear con palos los portones, dañar las mantas de los sindicalistas, entrar a las instalaciones a cualquier costo, etc. Hasta ahora todas sus intentonas han sido en vano: desenmascaradas sus actitudes poco propositivas y violentas nadie los sigue y todos prefieren informarse y dialogar con respeto, escuchando las razones de los trabajadores. La última ofensiva la lanzaron este lunes 18 de febrero sobre la UAM-I, ¡llevando por lo menos dos estudiantes provocadores de la unidad Xochimilco!

3. SIENDO LA HUELGA UN INSTRUMENTO LEGAL DE LUCHA, CUALQUIER INTENTO DE ROMPERLA ES ILEGAL. Además de que “romper una huelga” de trabajadores es uno de los actos más ruines a los que se puede prestar un ciudadano, cometemos una serie de delitos al intentar levantar la huelga con medidas que no surgen de la mesa de diálogo entre las autoridades y el Situam. Durante el lapso que dure la huelga, el sindicato es el resguardador legal de las instalaciones universitarias. Tiene la obligación de defender el inmueble ante cualquier irrupción y ante cualquier actitud que intente dañarle. Quienes ingresen a cualquiera de las unidades pueden ser caer en delitos como allanamiento. Si lo hacen violentamente pueden incurrir en daños al patrimonio, lesiones a terceros, etc. La desobediencia a las leyes es un arma de lucha justificada en algunos casos, pero debe hacerse con conocimiento de causa. No sigas a los que te incitan a cometer delitos. Detente a reflexionar un poco si tienes alguna duda al respecto. Además, todo esto es un factor que contribuye a la prolongación del conflicto, en lugar de contribuir a su objetivo declarado de que las clases reinicien lo más pronto posible. Por ejemplo, desviaría la discusión de las mesas de negociación hacia temas no cruciales y alimentaría la desconfianza entre las partes.

4. EL CONFLICTO POR EL QUE ATRAVIESA LA UAM TIENE DOS PARTES: NO SE VALE PRESIONAR SÓLO AL SINDICATO. Sabemos que los estudiantes jugamos la incómoda posición de terceros en discordia, siendo afectados de manera colateral en intereses personales que consideramos cruciales y, muchas veces, por encima de los intereses de colectividades enteras. Estamos de acuerdo en que los estudiantes intervengan en un asunto que afecta al conjunto de la comunidad universitaria. Pero no debemos prestarnos a las maniobras que nos inclinan hacia una de las partes, utilizándonos contra los trabajadores. Debemos también presionar a las autoridades, en cuyas manos está, en este momento, solucionar de manera más rápida la huelga. Hasta donde sabemos, los llamados a “hacer algo para reiniciar las clases” son parciales: no se invita a manifestarse ante las autoridades; tampoco a molestarlos ni con el pétalo de una carta firmada. En una versión maniquea de los hechos, el sindicato aparece como el malo de la película. Se hace eco de un prejuicio clasista en contra de los trabajadores que “siempre tienen la culpa”, “son flojos y sucios”, “son culpable de nuestro atraso”, “sólo quieren mantener privilegios y sus demandas son irreales”. Llamamos a los estudiantes a presionar a las autoridades para que presente una solución justa y expedita de la huelga. El principal obstáculo en la mesa de negociaciones ha sido un delegación institucional carente de propuestas, tozuda, necia, que no sale del “no habrá respuesta a sus peticiones”. Esa actitud ha levantado el encono, ha crispado los ánimos y ha atorado innecesariamente la resolución. El pliego de peticiones del sindicato es atendible en su totalidad, pero los funcionarios están jugando a proporcionar una lección a los rebeldes, aún a costa de que los días pasen y pasen. Además, las autoridades no han hecho su trabajo: ni siquiera tienen ánimo negociar todos los días, día y noche, como lo ha pedido la parte sindical. ¡Incluso se toman descansos de fin de semana y de San Lunes!

5. OFICIALMENTE TODAS LAS ACTIVIDADES UNIVERSITARIAS ESTÁN APLAZADAS, NADIE ESTÁ FACULTADO PARA REINICIARLAS MIENTRAS DURE LA HUELGA. Llamar a clases extramuros y asistir a ellas es una actitud ilegítima, ilegal e inútil, casi del mismo calibre que entrar por la fuerza a las instalaciones. Nadie te puede obligar a asistir y con toda seguridad éstas no contarán oficialmente una vez retornada la normalidad. Los órganos colegiados competentes están obligados por ley a buscar la mejor manera de reponer todas las clases, reorganizando el trimestre, una vez solucionada la huelga. Además, en toda la historia de la UAM, nunca se ha perdido un trimestre por motivo de una huelga.



Nosotros, estudiantes y trabajadores del Colectivo Axolote, tenemos una posición clara sobre la huelga: apoyamos incondicionalmente la lucha de los trabajadores por la mejora de sus condiciones de vida y de trabajo y consideramos fundado el recurso de la huelga. Apoyamos a los trabajadores de base, quienes constituyen nuestro único referente político y nuestra única preocupación. Pero no obligaremos a nadie a compartir nuestra opinión y menos alzando mentiras o verdades a medias.
En esta ocasión, solamente llamamos a no caer en el juego de los provocadores, que aprovechando nuestra falta de información y nuestras legítimas preocupaciones, de manera irresponsable pretenden generar un enfrentamiento entre estudiantes y trabajadores.



Colectivo Axolote, UAM - Iztapalapa

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